L. D. / EP.-
En declaraciones a la cadena Sky News, el titular de Economía manifestó que "ya hemos iniciado el trabajo preliminar y técnico en base a estos criterios de convergencia", recordando que Londres se comprometió a pronunciarse sobre estos test en "los dos años siguientes" a las elecciones del pasado 7 de junio.
Gordon Brown precisó que "estamos gastando sumas importantes para que nuestro sistema esté preparado para hacer frente al euro, en caso de que tomemos esta decisión". No obstante, reconoció que "es verdad que el tipo de cambio entre el euro y la libra es el de un euro débil en relación a una libra más fuerte, lo que crea problemas a los exportadores y manufactureros británicos", pero "no tomamos decisiones sobre el euro sobre la base de datos de un año". Brown apuntó que trabajan basándose "en datos a largo plazo sobre inversión, empelo, flexibilidad y convergencia duradera".
El ministro de Asuntos Europeos británico, Peter Hain, afirmó el pasado miércoles que la introducción de la moneda única en el continente en enero representará un acontecimiento "más bien sísmico" para los británicos. Brown estableció en 1997 cinco criterios para la entrada del euro en Reino Unido: los ciclos económicos de Reino Unido son compatibles con los de la zona euro, la economía es lo bastante flexible para reaccionar a las posibles dificultades, la inversión a largo plazo se beneficiará de una entrada en la zona euro, la City, el centro financiero birtánico, no sufrirá una adhesión a la moneda única, esta adhesión permitirá mejorar el crecimiento, la estabilidad y el empleo.
Por su parte, el primer ministro, Tony Blair, prometió que someterá la cuestión a un referéndum al final de la legislatura, es decir en 2006, con la condición de que se cumplan estos cinco criterios de convergencia.
Gordon Brown precisó que "estamos gastando sumas importantes para que nuestro sistema esté preparado para hacer frente al euro, en caso de que tomemos esta decisión". No obstante, reconoció que "es verdad que el tipo de cambio entre el euro y la libra es el de un euro débil en relación a una libra más fuerte, lo que crea problemas a los exportadores y manufactureros británicos", pero "no tomamos decisiones sobre el euro sobre la base de datos de un año". Brown apuntó que trabajan basándose "en datos a largo plazo sobre inversión, empelo, flexibilidad y convergencia duradera".
El ministro de Asuntos Europeos británico, Peter Hain, afirmó el pasado miércoles que la introducción de la moneda única en el continente en enero representará un acontecimiento "más bien sísmico" para los británicos. Brown estableció en 1997 cinco criterios para la entrada del euro en Reino Unido: los ciclos económicos de Reino Unido son compatibles con los de la zona euro, la economía es lo bastante flexible para reaccionar a las posibles dificultades, la inversión a largo plazo se beneficiará de una entrada en la zona euro, la City, el centro financiero birtánico, no sufrirá una adhesión a la moneda única, esta adhesión permitirá mejorar el crecimiento, la estabilidad y el empleo.
Por su parte, el primer ministro, Tony Blair, prometió que someterá la cuestión a un referéndum al final de la legislatura, es decir en 2006, con la condición de que se cumplan estos cinco criterios de convergencia.
