L. D. / EP.-
Fuentes de la empresa precisaron que se trata de "operaciones independientes", por lo que la compañía podría desprenderse del 6,3 por ciento del capital que controla en Ebro a través de Mercasa y de Alycesa antes de cerrar un acuerdo con Kio. No obstante, señalaron que no está entre los planes vender de forma inmediata.
SEPI continúa las negociaciones con el grupo kuwaití con el objetivo de adquirir el 7,7 por ciento de Ebro "pero a precio de mercado". Esta operación está pendiente desde diciembre de 2000, y Kio ha amenazado con emprender acciones legales contra el Gobierno español si se niega a cumplir con lo pactado. El problema estriba en que el precio de adquisición estiupulado en 1997 era de 23,4 euros por acción, resultante de incrementar en un 10 por ciento anual los 18 euros pactados en 1997, lo que arroja un total de 184,8 millones de euros (30.676 millones de pesetas) por la participación, muy por encima de su valor actual de mercado, de 82,46 millones de euros (13.721 millones de pesetas). Los títulos de Ebro cerraron el viernes a 10,44 euros.
Además de poner en peligro la delicada situación financiera de Alycesa, compañía que debe ejecutar la opción de compra, SEPI argumenta que si paga los 23,4 euros por acción que exige Kio se correría también el riesgo de que alguien le pidiese explicaciones por "malgastar el dinero público", algo que además contraviene el objetivo de rigor presupuestario del Gobierno. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que en el proceso negociador SEPI está esgrimiendo la existencia de posibles "lagunas" en el contrato firmado en su día con Kio para intentar renegociar el precio exigido por el grupo kuwaití acercándolo más al precio de mercado.
En cualquier caso, si Kio no se aviene a un acuerdo y decide denunciar al Gobierno español ante los tribunales por incumplimiento de contrato, SEPI "no hará otra cosa que lo que decida el juez", indicaron fuentes del "holding" que preside Ignacio Ruíz Jarabo. Alycesa fue traspasada este año desde Patrimonio a SEPI, por lo que el "holding" público asumirá los compromisos pactados con Kio.
SEPI continúa las negociaciones con el grupo kuwaití con el objetivo de adquirir el 7,7 por ciento de Ebro "pero a precio de mercado". Esta operación está pendiente desde diciembre de 2000, y Kio ha amenazado con emprender acciones legales contra el Gobierno español si se niega a cumplir con lo pactado. El problema estriba en que el precio de adquisición estiupulado en 1997 era de 23,4 euros por acción, resultante de incrementar en un 10 por ciento anual los 18 euros pactados en 1997, lo que arroja un total de 184,8 millones de euros (30.676 millones de pesetas) por la participación, muy por encima de su valor actual de mercado, de 82,46 millones de euros (13.721 millones de pesetas). Los títulos de Ebro cerraron el viernes a 10,44 euros.
Además de poner en peligro la delicada situación financiera de Alycesa, compañía que debe ejecutar la opción de compra, SEPI argumenta que si paga los 23,4 euros por acción que exige Kio se correría también el riesgo de que alguien le pidiese explicaciones por "malgastar el dinero público", algo que además contraviene el objetivo de rigor presupuestario del Gobierno. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que en el proceso negociador SEPI está esgrimiendo la existencia de posibles "lagunas" en el contrato firmado en su día con Kio para intentar renegociar el precio exigido por el grupo kuwaití acercándolo más al precio de mercado.
En cualquier caso, si Kio no se aviene a un acuerdo y decide denunciar al Gobierno español ante los tribunales por incumplimiento de contrato, SEPI "no hará otra cosa que lo que decida el juez", indicaron fuentes del "holding" que preside Ignacio Ruíz Jarabo. Alycesa fue traspasada este año desde Patrimonio a SEPI, por lo que el "holding" público asumirá los compromisos pactados con Kio.