L. D. / EFE.-
Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico sufrirán una
recesión
(-0,3 por ciento) por primera vez en dos décadas, según su informe semestral de "Perspectivas Económicas". La Eurozona tampoco tiene buenas perspectivas, al preverse un crecimiento de un punto porcentual menos de lo esperado. En cuanto a España, la ralentización de la economía desde comienzos de año se acentuará en los próximos meses, según las últimas previsiones de la OCDE, que ahora prevé un crecimiento del 2,7% este año y del 2% en 2002. En sus previsiones anteriores, publicadas en mayo pasado, la Organización pronosticaba un crecimiento del 2,9% para ambos años. La rebaja de la OCDE se suma a la de numerosas
entidades
, tanto nacionales como internacionales, que creen inalcanzables las estimaciones fijadas en el cuadro macroeconómico del Ejecutivo.
El informe de perspectivas atribuye la ralentización al freno de las exportaciones y la pérdida de confianza de los consumidores españoles. La OCDE añade que la demanda interior resistió en España durante el primer semestre mejor que en el conjunto de la zona euro, gracias a los sectores de la construcción y el automóvil. Pero esto "no ha evitado que la confianza de los consumidores se haya degradado desde el verano y que la producción industrial haya caído". Este miércoles, la Comisión Europea hará públicas sus previsiones, aunque el comisario de Asuntos Económicos,
Pedro Solbes
, ya anunció que no coincidirán con las del Gobierno español.
"El crecimiento podría ser muy débil durante varios trimestres", subrayó la organización, y auguró que la demanda interior en España, que aumentó un 4,4 por ciento el año pasado, registrará un alza del 2,8 por ciento en el 2001, del 2,1 por ciento en el 2002 y del 3,2 por ciento en 2003. Esa desaceleración económica de los últimos meses se ha traducido en una menor creación de empleo y, últimamente, un repunte del paro, que se situará en el 13,3 por ciento a finales de año, y subirá al 13,7 por ciento en el 2002 para volver a bajar al 13 por ciento en el 2003. Los autores del informe explicaron que la inflación interanual, que había llegado al 4,3 por ciento en mayo, ha bajado desde entonces debido al abaratamiento del petróleo. La inflación subyacente también disminuirá desde el techo del 3,7 por ciento en octubre, aunque sigue "fuerte", y su diferencial respecto a la media de la zona euro descenderá hasta menos del 1 por ciento en enero próximo.
El "club de los países desarrollados" confía en que el Gobierno español logrará un déficit cero este año "gracias a la importante aportación de las cotizaciones sociales". Pero ese mismo objetivo del Ejecutivo para 2002 se basa en unas previsiones de crecimiento económico del 2,9 por ciento que "ahora parecen optimistas", matizaron los autores del informe. Calculan que en ese ejercicio el déficit será del 0,4 por ciento del Producto Interior Bruto, para volver a equilibrarse al siguiente. Sin embargo, el propio ministro de Economía,
Rodrigo Rato
, reiteró el lunes que España no hará ningún tipo de ajuste presupuestario.
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El informe de perspectivas atribuye la ralentización al freno de las exportaciones y la pérdida de confianza de los consumidores españoles. La OCDE añade que la demanda interior resistió en España durante el primer semestre mejor que en el conjunto de la zona euro, gracias a los sectores de la construcción y el automóvil. Pero esto "no ha evitado que la confianza de los consumidores se haya degradado desde el verano y que la producción industrial haya caído". Este miércoles, la Comisión Europea hará públicas sus previsiones, aunque el comisario de Asuntos Económicos,
Pedro Solbes
, ya anunció que no coincidirán con las del Gobierno español.
"El crecimiento podría ser muy débil durante varios trimestres", subrayó la organización, y auguró que la demanda interior en España, que aumentó un 4,4 por ciento el año pasado, registrará un alza del 2,8 por ciento en el 2001, del 2,1 por ciento en el 2002 y del 3,2 por ciento en 2003. Esa desaceleración económica de los últimos meses se ha traducido en una menor creación de empleo y, últimamente, un repunte del paro, que se situará en el 13,3 por ciento a finales de año, y subirá al 13,7 por ciento en el 2002 para volver a bajar al 13 por ciento en el 2003. Los autores del informe explicaron que la inflación interanual, que había llegado al 4,3 por ciento en mayo, ha bajado desde entonces debido al abaratamiento del petróleo. La inflación subyacente también disminuirá desde el techo del 3,7 por ciento en octubre, aunque sigue "fuerte", y su diferencial respecto a la media de la zona euro descenderá hasta menos del 1 por ciento en enero próximo.
El "club de los países desarrollados" confía en que el Gobierno español logrará un déficit cero este año "gracias a la importante aportación de las cotizaciones sociales". Pero ese mismo objetivo del Ejecutivo para 2002 se basa en unas previsiones de crecimiento económico del 2,9 por ciento que "ahora parecen optimistas", matizaron los autores del informe. Calculan que en ese ejercicio el déficit será del 0,4 por ciento del Producto Interior Bruto, para volver a equilibrarse al siguiente. Sin embargo, el propio ministro de Economía,
Rodrigo Rato
, reiteró el lunes que España no hará ningún tipo de ajuste presupuestario.
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