Menú
LOS PRESUPUESTOS SIGUEN SIN CUADRAR

El Gobierno mete en el microondas los impuestos especiales para tapar un déficit encubierto del 2,7%

Un buen día, el ministro de Hacienda se percató de que los impuestos especiales no se habían subido desde hace cinco años. Así, decidió que había que descongelar vía impositiva la tributación de los carburantes, el alcohol, el tabaco, la matriculación y los módulos del IVA e IRPF. El verdadero objetivo del Gobierno, según José Barea, es cubrir un déficit público “encubierto” del 2,7% del PIB.

L. D.- El famoso, polémico y traicionado impuesto sobre los carburantes, que costarán entre cuatro y 5,6 pesetas más por litro, no será el único tributo que el Gobierno subirá a primeros de año. Alcohol y tabaco también verán incrementar sus impuestos especiales entre un cinco y un ocho por ciento, mientras que la cajetilla de tabaco experimentará un aumento de precio, también vía impositiva de 1,6 a 2,6 pesetas. Por su parte, el impuesto de matriculación de vehículos podrá subir, a discreción de cada comunidad autónoma, hasta un diez por ciento.

Además, el Ministerio de Hacienda ha aprobado un incremento del 4,8 por ciento en los módulos del IVA y del IRPF, que están obligados a abonar cerca de dos millones de comerciantes, autónomos y medianos empresarios. Una vez más, el departamento de Cristóbal Montoro ha justificado estas subidas puesto que dichos tributos llevaban varios años en los que permanecieron “congelados”. En el caso concreto de los impuestos sobre los carburantes el periodo de hibernación ha sido de tres años y de cinco para el de los alcoholes y para el de los módulos anteriormente citados. Por ello, el Gobierno ha decidido meter en el microondas este pastel fiscal, que estará listo para servir a partir del uno de enero del 2002. Un buen entrante para acompañar al plato fuerte que es el euro.

La pregunta es por qué justo en este momento el Ejecutivo ha decidido actualizar los impuestos especiales de una tacada, que supondrá según el PSOE que cada familia tenga que pagar en 2002 unas 35.000 pesetas más de impuestos. El catedrático José Barea ha puesto el dedo en la llaga de Montoro al asegurar que el objetivo de esta medida es cubrir el “agujero presupuestario” que habrá en 2002, debido al error del Gobierno a la hora de realizar los presupuestos generales del próximo año. Para Barea, quien no hay que olvidar que fue director de la Oficina del Presupuesto, España registrará en 2002 un déficit público “encubierto” del 2,7 por ciento del PIB, en términos de Contabilidad Nacional SEC 95 (criterio usado por la Unión Europea para hacer análisis comparativos entre los países miembros).

De este déficit, un 1,5 por ciento se derivará de la caída de los ingresos por la ralentización económica y por la actualización de gastos no encubiertos que arrastra cada año. En este sentido, Barea aseguró que la subida de los impuestos especiales no será “suficiente” para salvarnos del déficit. El sabio profesor explicó que la actual situación lo que demandaba era un recorte en algunas partidas del gasto y no tanta subida de impuestos. En este sentido, José Barea recordó que durante su etapa en la Administración Aznar, alguien de cuyo nombre no quiso acordarse le espetó: “Yo soy ministro para gastar. Si no me dejan gastar, para que quiero ser ministro”.


Titulares de Libertad Digital
Suscríbase ahora para recibir nuestros titulares cómodamente cada mañana en su correo electrónico. Le contamos lo que necesita saber para estar al día.

  
!-->

En Libre Mercado

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas