L. D. / EFE.-
El Departamento de Comercio indicó que ese aumento es atribuible, además de a las compras de automóviles, a las adquisiciones de más bienes duraderos. Así, informó que los ingresos de los estadounidenses, tras el pago de los impuestos, bajaron un 1,7 por ciento en octubre, y que en ese indicador se refleja el mayor número de despidos producidos desde los atentados terroristas del 11 de septiembre. El aumento de los gastos y la reducción de los ingresos hicieron, por consiguiente, que bajara también la tasa de ahorro de los estadounidenses, que se situó en el 0,2 por ciento.
La elevación de los gastos personales en octubre se produce después de la caída registrada en el mes precedente, cuando ese indicador bajó el 1,7 por ciento, en coincidencia con el parón registrado en la economía del país tras los atentados contra Nueva York y el Pentágono. Además del aumento de las ventas de automóviles, se ha producido un alza similar en las de bienes duraderos, que alcanzó la cifra récord del 13,8 por ciento en octubre. Las ventas de bienes no duraderos, por el contrario, ganaron un modesto 0,5 por ciento, debido fundamentalmente a la venta de servicios, que creció el 12 por ciento.
Los expertos consideran que la desaceleración económica de los últimos meses suscita preocupación sobre el futuro de la economía de Estados Unidos, ya que puede aumentar el porcentaje de despidos y con ello provocar una bajada de los gastos destinados al consumo.
El gasto de los consumidores representa dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense, que en el tercer trimestre tuvo un crecimiento negativo del 1,1 por ciento, una cifra mayor del 0,4 por ciento calculado hace unas semanas y que ha puesto de manifiesto el alcance de la crisis que atraviesa el país.
La elevación de los gastos personales en octubre se produce después de la caída registrada en el mes precedente, cuando ese indicador bajó el 1,7 por ciento, en coincidencia con el parón registrado en la economía del país tras los atentados contra Nueva York y el Pentágono. Además del aumento de las ventas de automóviles, se ha producido un alza similar en las de bienes duraderos, que alcanzó la cifra récord del 13,8 por ciento en octubre. Las ventas de bienes no duraderos, por el contrario, ganaron un modesto 0,5 por ciento, debido fundamentalmente a la venta de servicios, que creció el 12 por ciento.
Los expertos consideran que la desaceleración económica de los últimos meses suscita preocupación sobre el futuro de la economía de Estados Unidos, ya que puede aumentar el porcentaje de despidos y con ello provocar una bajada de los gastos destinados al consumo.
El gasto de los consumidores representa dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense, que en el tercer trimestre tuvo un crecimiento negativo del 1,1 por ciento, una cifra mayor del 0,4 por ciento calculado hace unas semanas y que ha puesto de manifiesto el alcance de la crisis que atraviesa el país.