
Del "no a la guerra" al ‘no a un gas natural a precio asumible’. Pedro Sánchez acaba de forzar un enfrentamiento con EEUU con motivo del ataque a la dictadura teocrática iraní que nos puede salir muy caro. Y es que, la obstinación del Gobierno de Sánchez en las energías renovables ha llevado a una paradoja: España depende en realidad más que nunca del gas natural para dar cierta estabilidad a un sistema eléctrica plagado de energía inestables – las renovables –
¿Y quién es justo en este momento el principal proveedor de gas natural de España? Pues, según el último boletín oficial de ENAGÁS – el gestor del sistema de gas en España– Pues nada menos que EEUU, justo el país que nos acaba de amenazar con un embargo por negarles el uso de las bases de Rota y Morón para los ataques al Gobierno de Irán y la defensa de la población iraní.
El último boletín de ENAGÁS dibuja un panorama dantesco a la hora de analizar la irresponsabilidad del último movimiento de Sánchez.
Los datos del mes de enero reflejan que EEUU es el mayor proveedor de gas natural de España con un predominio aplastante: nada menos que el 44,4% del total consumido procede de EEUU. A mucha distancia se sitúa el siguiente proveedor: Argelia, con el 29,4%. Y por detrás aparece en tercera posición otro supuesto socio más que preocupante: Rusia, con el 12,7%.
EEUU ya fue, por ejemplo, en enero de 2025 el principal vendedor de gas natural a España, con lo que Sánchez no podrá alegar que desconocía esta hiperdependencia energética. Pero es que, para colmo, el peso del gas de EEUU se ha disparado. Si en enero de 2025 el país de Donald Trump proporcionaba 10.454 GWh en concepto de gas —y ya era el máximo proveedor—, ahora ha pasado a hacerlo por volumen de 15.259 GWh.
Traducido: que dependemos de EEUU para calentar nuestros hogares y para mantener el suministro de energía eléctrica en nuestras industrias. Un bonito escenario para entonar un "no a la guerra" que realmente es un ‘no a la defensa de la población de Irán mientras son asesinados por su Gobierno dictatorial y su Guardia Revolucionaria’.
¿Significa eso que España vaya a tener cortes de suministro en materia de gas? Obviamente tendrá más problemas, pero, sobre todo, para tener ese suministro a una precio asequible. Y es que la opción de EEUU había sido la preferida por una cuestión de precio. Es más, si se materializa el embargo anunciado por Donald Trump es posible que España eleve la compra a Rusia, que financia la matanza de ucranianos con sus ventas energéticas.
La tercera opción más clara es Argelia. Pero Sánchez ha dinamitado las relaciones antaño excepcionales con Argelia al doblegarse a todas las exigencias de Marruecos con respecto al Sáhara, con lo que, si Argelia nos vende más gas, será complicado que nos haga un favor con el precio, especialmente, cuando el cierre del Estrecho de Ormuz ha disparado el precio del gas natural.
Así, oficialmente, "la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: No a la guerra", ha dicho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una declaración institucional de tan solo diez minutos sin preguntas desde el Palacio de la Moncloa, en la que ha fijado la postura del Ejecutivo ante el conflicto en Oriente Medio después de que Donald Trump anunciara que cortaría todo el comercio con España.
Pero lo que no ha dicho Sánchez es que ese "no" lo es también al principal proveedor de gas natural de España cuando ya hemos tenido un apagón general por culpa de depender en exceso de las energías renovables.


