Mucho cuidado con la situación que viene. El Ibex 35 ha entrado en pérdidas y las caídas intradía empiezan a ser de entidad. Mientras el petróleo mantiene su escalada, por los atascos en el Estrecho de Ormuz y un mercado de seguros absolutamente seco. Pero, ¿hasta cuándo va a durar esto? El régimen de Teherán ha decidido colocar al hijo de Jamenei al frente del país, como líder supremo, lo que se traduce en una declaración de intenciones del régimen de mantenerle el pulso a Donald Trump, quien ya ha dicho que Irán lo lamentará.
En resumidas cuentas: el conflicto continúa y se recrudece y el mercado bursátil está tratando de descontar las pérdidas que tendrá a futuro. ¿Pero qué entraña lo que estamos viendo? Algunos analistas ya apuntan a que un petróleo por encima de los 100 dólares avanza una recesión. En cualquiera de los casos, lo que sí hace es avanzar una espiral de precios importante. El gran problema es que en España llueve sobre mojado.
Para que lo entendamos. Al fuerte empobrecimiento que ya hemos sufrido, viene otra ola de pobreza sin que en nuestro país hayamos sido capaces de corregir los desequilibrios que hunden nuestro poder adquisitivo y que son eminentemente domésticos, como una productividad estancada, un gasto público desbocado y una deuda pública creciente. Con estos mimbres, una nueva oleada inflacionista amenaza con barrernos.
La escalada de precios no va a afectar únicamente a los carburantes o al precio de la factura de la luz, sino que también lo hará, muy probablemente, sobre los tipos de interés que se pagan por endeudarse. Las hipotecas, que todavía hoy tienen cierto atractivo, podrían perderlo de un plumazo, convirtiendo, ahora sí, la compra de vivienda en un lujo únicamente reservado a grandes capitales.
Si el conflicto en Irán se traduce en una espiral de precios, estos obligarán a cambiar de política a los bancos centrales, quienes dejarán de pensar en mantener o bajar tipos, a mantenerlos o subirlos, con el consiguiente efecto rebote.
Economía española
Todo ello se produce, además, en un momento en el que la economía española da signos de debilidad. Un dato destacado hoy es el análisis sobre las prestaciones por desempleo bajo el Gobierno de Pedro Sánchez: casi 800.000 personas en España cobran actualmente subsidios por desempleo sin haber cotizado previamente, una cifra que el diario vincula a un aumento de la dependencia estatal.
Asimismo, la industria y el Círculo de Empresarios alertan sobre el impacto de las bajas laborales: el absentismo supone ya un lastre del 5,4% del PIB español (más de 80.000 millones de euros). Así, se propone dar más competencias a las mutuas para gestionar las altas y bajas y frenar la pérdida de días de trabajo (368 millones de días perdidos según datos recientes).
Con todo, el economista José María Rotellar publica una columna en Libre Mercado centrada en el deterioro de la economía familiar. Concretamente, denuncia que el crecimiento económico que pregona el Ejecutivo es "irreal" y está "maquillado por el gasto público". Destaca además que la presión fiscal y el coste de los alimentos están asfixiando a las familias, aumentando los índices de pobreza.

