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El Gobierno moviliza a las empresas ante la llegada de Mercosur "en uno o dos meses"

Vinos espumosos y leche en polvo tendrán ventajas inmediatas, mientras el aceite de oliva encarará una transición de 15 años bajo el nuevo marco.

Vinos espumosos y leche en polvo tendrán ventajas inmediatas, mientras el aceite de oliva encarará una transición de 15 años bajo el nuevo marco.
EFE

España se prepara para la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que podría comenzar a aplicarse de forma provisional entre abril y mayo. El Gobierno ha empezado a movilizar a las empresas españolas —especialmente del sector alimentario— para que se preparen y aprovechen la rebaja o eliminación de aranceles que abrirá el acuerdo de libre comercio.

El Ministerio de Economía ha señalado esta semana que el acuerdo con Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— podría empezar a aplicarse "en uno o dos meses". La Comisión Europea ya ha decidido activar su parte comercial y el bloque latinoamericano tiene prácticamente completada la ratificación, a falta de Paraguay.

Desde el Ejecutivo español subrayan que el pacto adquiere una relevancia especial en el actual escenario geopolítico, marcado por tensiones internacionales y la guerra en Irán. Con ese objetivo, el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) ha organizado un seminario virtual dirigido a empresas españolas para animarlas a revisar sus estrategias comerciales y prepararse para la apertura del mercado sudamericano.

El acuerdo se activará en semanas

El director general de Política Comercial del Ministerio de Economía, Julián Conthe, aseguró durante ese encuentro con empresas que la entrada provisional del acuerdo se prevé en uno o dos meses.

La Unión Europea y los países de Mercosur firmaron el pasado enero los acuerdos político y de libre comercio después de más de dos décadas de negociaciones. Este acuerdo crea un área de libre comercio de unos 800 millones de consumidores y elimina los aranceles en el 90% del comercio bilateral para potenciar exportaciones industriales de la UE y agrícolas del Mercosur.

El campo europeo está en contra del acuerdo porque endurece la competencia con países que no tienen que cumplir la estricta normativa europea. También hay varios países europeos, liderados por Francia, que están en contra del tratado. Así que cuando la cuestión llegó al Europarlamento, la Cámara decidió remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar si es compatible con el Derecho Comunitario. Con esa maniobra, el proceso de ratificación quedó congelado hasta conocer el veredicto.

Sin embargo, la Comisión Europea mantiene las competencias en lo que se refiere a la parte comercial del acuerdo, y en el mismo momento en el que Uruguay y Argentina ratificaron el acuerdo, Von der Leyen anunció su intención de aplicarlo de manera provisional.

En el lado latinoamericano, tres de los cuatro países ya están preparados para aplicarlo provisionalmente. Paraguay, según su Ministerio de Exteriores, tiene previsto completar la ratificación el 31 de marzo. Una vez que los cuatro países hayan dado el visto bueno definitivo, Bruselas prevé un intercambio formal de notificaciones para activar el acuerdo.

'First come, first served'

El acuerdo establece una liberalización progresiva del comercio entre ambos bloques, con reducciones arancelarias que se aplicarán en distintos plazos según los productos. Sin embargo, algunas ventajas comerciales entrarán en vigor desde el primer momento.

El Gobierno ha advertido a las empresas españolas de que deben moverse rápido, ya que muchas de las cuotas se asignarán siguiendo el principio de 'primer llegado, primer servido'first come, first served—, un concepto usado en informática y que significa que las empresas que registren antes sus exportaciones accederán primero a las cuotas.

Así lo explicó el consejero económico de la Oficina Económica y Comercial de España en Brasilia, Manuel Casuso Romero, quien señaló que las firmas españolas deben actuar con rapidez para beneficiarse de las cuotas de exportación.

En algunos productos los plazos serán largos:

  • Aceite de oliva: reducción arancelaria en 15 años.

  • Vinos embotellados: en 8 años.

  • Carne de porcino: entre 8 y 10 años.

En cambio, los vinos espumosos contarán con ventajas desde la entrada en vigor del acuerdo.

De hecho, Casuso recomendó a las empresas españolas revisar su estrategia comercial en la región: "Las empresas que venden en Latinoamérica deberían reconsiderar su posición en Mercosur si antes los aranceles o la normativa frenaban sus exportaciones. Es posible que ese obstáculo desaparezca en los próximos años".

Desde la Oficina Económica y Comercial de España en Buenos Aires, su consejero Guillermo Kessler también destacó que algunos productos europeos —como azafrán, ciertas frutas o leche en polvo— tendrán ventajas arancelarias inmediatas.

Balanza comercial de España con Mercosur

Actualmente, España mantiene un déficit comercial en alimentos, bebidas y tabaco con Mercosur.

Según los datos del Ministerio de Economía correspondientes a 2025:

  • España importó productos alimentarios por 4.069 millones de euros.

  • Las exportaciones españolas a esos países fueron de 381,6 millones.

Entre los productos españoles más vendidos a Mercosur destacan aceite de oliva y frutas de hueso.

En cambio, España importa principalmente soja, café y crustáceos.

Brasil es el principal socio comercial alimentario dentro del bloque, con exportaciones hacia España por valor de 2.867 millones de euros en 2025. Argentina le sigue con 1.086 millones.

Las ventas españolas a esos mercados son mucho menores, aunque han crecido en algunos casos como Argentina, donde las exportaciones alimentarias españolas aumentaron más de un 53% el pasado año.

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