
El mercado laboral español cierra 2025 con una cifra alarmante: el 7,1% de las horas pactadas se pierde por absentismo, lo que supone un incremento de cuatro décimas respecto al año anterior. Según el último informe de Randstad Research, basado en datos del INE, esta tasa sitúa al país en niveles de ausencia que no se registraban desde el primer trimestre de 2022, evidenciando un problema que ya no es coyuntural, sino estructural.
Radiografía de la ausencia
La magnitud del problema se refleja en el volumen de trabajadores que, de media, no acuden a su puesto: 1.595.211 personas cada día. De este total, la gran mayoría –1.239.732– se encuentra bajo una incapacidad temporal (IT), pero existe un núcleo irreductible de 355.000 personas que se ausentan por motivos ajenos a una baja médica. Esto implica que el 22,8% del absentismo total en España carece de justificación clínica, un factor que, en palabras de Valentín Bote, director de Randstad Research, "perjudica la productividad y resta competitividad a las empresas".
Por sectores, la Industria es la más castigada por esta lacra, con una tasa de absentismo del 7,5%. Le siguen de cerca los Servicios, con un 7,1%, y la Construcción, que presenta el dato más moderado con un 5,9%. Si descendemos al detalle de las actividades, el panorama es desolador en sectores estratégicos: las Actividades postales y de correos lideran el ranking con un 12,3%, seguidas de los Servicios a edificios y jardinería –11,8% – y los Juegos de azar –11,5%–. En el lado opuesto, las actividades relacionadas con el empleo –2,9%– y los servicios jurídicos y de contabilidad –3,1%– demuestran que es posible mantener tasas de ausencia mínimas.
En niveles críticos
El mapa autonómico muestra una brecha profunda entre regiones. Canarias se sitúa a la cabeza del absentismo nacional con un 9,1%, seguida de Cantabria –8,9%– y el País Vasco –8,8%–. Es especialmente preocupante el caso de Cantabria y Asturias, donde la tasa ha escalado más de un punto porcentual en apenas un año. Por contra, el dinamismo económico de la Comunidad de Madrid –6,1%– y Baleares –6,0% – las mantiene como las regiones más eficientes, mientras que La Rioja –6,2%– destaca por ser la única comunidad que ha logrado reducir sus cifras en este periodo.

