
El bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que transitaban 20 millones de barriles de petróleo diarios y el 20 por ciento del gas natural licuado mundial, ha llevado a la Agencia Internacional de la Energía a liberar reservas de crudo y también a lanzar una batería de consejos a gobiernos y ciudadanos para ahorrar combustible ante la "mayor caída de stock" de petróleo "en la historia de la agencia".
Dice el organismo que lo más urgente es recortar la demanda y propone diez medidas que, afirma, pueden ser adoptadas "rápidamente" por políticos, empresas y hogares. La mayor parte aluden al transporte, que supone "el 45 por ciento de la demanda de petróleo" y sus derivados, pero también aluden a otros aspectos, como la cocina.
Estas son las medidas:
- Teletrabajo: la agencia dice que eso reduciría el consumo de petróleo en los desplazamientos.
- Reducir los límites de velocidad en autovías al menos 10 kilómetros/hora.
- Impulsar el uso de transporte público.
- Limitar la circulación de vehículos en las vías de acceso a las grandes ciudades, proponiendo un sistema de rotación de matrículas.
- Aumentar el uso compartido de coche y fomentar la conducción "ecológica" que ahorre combustible.
- Optimización de carga y mantenimiento de los vehículos por carretera.
- Evitar los viajes en avión si hay otras opciones y reducir los vuelos de negocios.
- Reducir el uso de gases licuados del petróleo (butano y propano) en transporte para preservarlo en otros usos esenciales.
- Fomentar la cocina eléctrica frente a las que usen derivados del petróleo
- Empujar a la industria a una mayor eficiencia también para preservar estos productos para otros usos.
El director de la AIE, Faith Birol, avisa de que se está generando una "grave crisis energética" y que las consecuencias "se agravarán cada vez más" si no se alcanza una pronta solución. Mientras, desde la Comisión Europea, el comisario de Energía Dan Jorgensen ha señalado que aunque la seguridad de suministro de la UE "sigue estando garantizada", debemos prepararnos para "una perturbación potencialmente prolongada del comercio internacional de energía".
En una carta a todos los ministros del ramo, anima a seguir los consejos energéticos de ahorro en la demanda propuestos por la agencia y exhorta a los países a avisar de "cualquier riesgo de emergencia o cambio significativo en las condiciones del suministro de petróleo y en la industria, incluidas las reservas comerciales" para "garantizar una evaluación continua y una acción coordinada".
Además, insta a los países europeos a "abstenerse de adoptar medidas que puedan aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la producción de las refinerías de la Unión".

