
Bruselas está considerando "todas las posibilidades" para hacer frente a lo que el comisario de Energía de la Unión Europea ya describe abiertamente como una crisis de largo recorrido. Dan Jorgensen, responsable de política energética de la Unión Europea, ha advertido en una entrevista concedida al Financial Times que "será una crisis larga" y que "los precios de la energía serán más altos durante mucho tiempo".
Entre las medidas que la Comisión Europea estudia figura el racionamiento de combustibles como el diésel o el queroseno -el carburante de la aviación- y una nueva liberación de reservas estratégicas de petróleo. Para algunos productos considerados críticos, el comisario ha anticipado que la situación podría "empeorar aún más en las próximas semanas". Jorgensen ha sido muy claro sobre el cambio de tono en Bruselas: "La retórica que estamos usando y las palabras que empleamos son más serias ahora que al principio de la crisis". Además, ha explicado que "la UE se está preparando para los peores escenarios".
De Ormuz a Europa
El cierre del Estrecho de Ormuz -por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial- y los ataques a instalaciones en la región han generado una espiral de precios que amenaza con trasladarse de forma duradera a la economía europea: más inflación, menor crecimiento y facturas energéticas más elevadas para los ciudadanos y las empresas en toda Europa.
El comisario ha reconocido que la UE "aún no padece una crisis de seguridad de suministro", pero ha subrayado que Bruselas trabaja ya en planes para afrontar "efectos estructurales y duraderos" del conflicto. La lógica, que ha resumido el propio Jorgensen, es "mejor estar preparados que lamentarlo".
Reservas energéticas
Una de las opciones que ya están sobre la mesa es la modificación de las normas que regulan los estándares del queroseno en la UE, cuya especificación técnica -punto de congelación de -47°C- difiere de la norteamericana (-40°C), lo que impide importar con fluidez combustible de aviación desde Estados Unidos en caso de escasez. Jorgensen ha admitido que "se están contemplando todas las posibilidades" en materia regulatoria y que, cuanto más se agrave la situación, más herramientas legislativas habrá que considerar.
En cuanto a las reservas estratégicas de crudo, el comisario no ha descartado una nueva intervención coordinada. Los países de la UE participaron el mes pasado en la mayor liberación de reservas estratégicas de petróleo de la historia en un intento de frenar la escalada de precios. Jorgensen, sin embargo, se ha negado a precisar el momento exacto de una posible nueva actuación, pero, en este sentido, ha sido claro: "Estamos dispuestos a hacerlo cuando sea necesario. Tiene que hacerse en el momento exacto y de forma proporcional".
Jorgensen ha descartado cualquier cambio legislativo en relación con las restricciones de las importaciones de gas natural licuado procedentes de Rusia durante 2026. En su lugar, Bruselas confía en que Estados Unidos y otros socios internacionales cubran la demanda adicional que forman parte del "mercado libre".

