
La ampliación de la Línea 11 de Metro de Madrid alcanza un nuevo hito con la puesta en marcha de Mayrit, la tuneladora de última generación encargada de horadar el subsuelo de la capital. El proyecto, en que participa el Grupo ACS a través de su filial Dragados, supone el inicio de la denominada "Gran Diagonal", un eje estratégico de 33 kilómetros que transformará la movilidad entre el suroeste y el nordeste de la ciudad. Con una inversión que supera los 800 millones de euros, la maquinaria ya trabaja en el tramo entre Comillas y Conde de Casal, donde se ubicarán cinco nuevas estaciones.

Ingeniería de precisión a 30 metros de profundidad
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La tuneladora Mayrit es un gigante de 1.500 toneladas y 98 metros de longitud diseñado específicamente para el terreno madrileño. Utiliza la tecnología EPB (Earth Pressure Balance), un sistema de equilibrio de presiones que permite excavar en entornos urbanos densos minimizando el impacto en la superficie. La máquina opera a profundidades de entre 20 y 30 metros con un diámetro de corte de 9,5 metros, lo que garantiza la seguridad estructural de los edificios colindantes durante el proceso de perforación.
El avance de la infraestructura se apoya en un despliegue logístico sin precedentes. Un equipo de 300 operarios trabaja en turnos continuos los siete días de la semana para mantener un ritmo medio de 15 metros diarios, lo que supone una progresión de 500 metros al mes. El proceso es cíclico: el cabezal giratorio extrae la tierra a través de un tornillo sin fin mientras, cada 1,7 metros, la máquina se detiene para instalar un anillo de hormigón armado compuesto por siete dovelas prefabricadas.

El viaje de Mayrit desde Alemania a Madrid
La complejidad del proyecto comenzó mucho antes del inicio de la excavación. La tuneladora fue fabricada en Schwanau (Alemania) y requirió una operativa de transporte multimodal para llegar a la capital de España. El trayecto incluyó el traslado fluvial por el río Rin hasta el puerto de Rotterdam, desde donde partió por vía marítima hacia el puerto de Santander. El último tramo se completó mediante un transporte especial por carretera hasta su montaje final en el pozo de ataque de Madrid.
Para la consolidación del túnel, se estima el uso de 32.000 toneladas de acero y 210.000 metros cúbicos de hormigón. Las 25.000 dovelas necesarias para revestir los más de cinco kilómetros de este tramo se producen en una fábrica creada específicamente para este fin, operativa desde septiembre de 2025.
Un eje vertebrador para la capital
La ampliación de la Línea 11 no solo añade kilómetros a la red, sino que actúa como un nodo de interconexión masivo. El tramo actual permitirá el enlace con las líneas de Metro en Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal, además de facilitar la conexión con la red de Cercanías y autobuses interurbanos.
El plan integral de la Comunidad de Madrid contempla que esta línea alcance finalmente los 33 kilómetros, conectando Cuatro Vientos con Valdebebas Norte. Esta última fase, cuya tramitación ya ha comenzado, dará servicio a nodos estratégicos como Ifema, la Ciudad de la Justicia y la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con una previsión de finalización total para el año 2031.
