
Los datos del mercado laboral de marzo son un espejismo estacional propio del adelanto de la Semana Santa. El Gobierno puede tratar de presumir con los 22 millones de afiliados desestacionalizados, pero dicho dato de 22 millones se asienta sobre pilares débiles, como son la mayor precariedad del empleo y su menor estabilidad, como muestra la gran cantidad de contratos que una misma persona puede tener que llegar a firmar en un mismo mes.
Cifra de 22 millones, por cierto, que sólo alcanza con la desestacionalización que en su día impulsó Escrivá, pero no con el dato de afiliación media. Y mucho menos con la diaria. Con Caldera dejó de emplearse el dato a final de mes. Con Escrivá trató de impulsarse sólo el dato de afiliación desestacionalizada. Con Díaz, en los datos de paro, se dejan fuera del registro de desempleo a los fijos-discontinuos en período de actividad. El cambiar de criterio cada cierto tiempo no es lógico. Si fuese la contabilidad de una empresa no resistiría una auditoría, porque no podría sostener el principio de uniformidad.
Por otra parte, el dato de afiliación engloba a todos los trabajadores en situación de alta o asimilados, que incluye a los de baja laboral. Nunca ha habido tantas bajas como ahora ni el absentismo ha estado tan disparado, cifras que elevan la afiliación pero que, realmente, no es empleo real, o más bien, se duplica, al ser suplidos por otra persona. No es que se cree un nuevo empleo real por cada baja, sino que se sustituye, con lo que el alza no es tal.
Sánchez incumple el pacto
Además, dicho número 22 aparecía en un peculiar mensaje en X de Sánchez a las 7h22’ de la mañana que, de referirse a ese mensaje como el del dato, infringiría la normativa sobre el embargo de datos, al haberlo publicado antes de la hora de publicación oficial.
Siempre es una buena noticia que baje el paro y aumente el empleo, pero dichos datos tienen mucho de estacional, debido a la anticipación de Semana Santa en 2026 respecto a 2025 un par de semanas.
De esa forma, aunque el paro baje en 22.934 personas, al desestacionalizar lo hace sólo en un 67% de esa cifra, en 15.534 personas, que muestra el carácter estacional ligado a la contratación por la temporada de Semana Santa.
Además, se trata del cuarto peor dato intermensual de paro en un mes de marzo en los últimos doce ejercicios.
Adicionalmente, si el paro baja se debe al empuje de Andalucía, que en términos intermensuales lidera la bajada de paro, con 8.836 parados menos.
En términos interanuales, el paro baja en 160.426 personas, que es el quinto peor dato de un mes de marzo en términos interanuales de los últimos trece ejercicios.
Y si esos datos no son peores se debe, de nuevo, a la bajada que lidera también en tasa interanual, con 63.584 parados menos en Andalucía, seguida de Valencia, con 19.440 parados menos, con Madrid en cuarta posición, con 11.1192 parados menos.
Además, aunque los contratos suben un 12,38% en tasa interanual y suben los contratos indefinidos, los de tiempo completo lo hacen la mitad que el total de contratos indefinidos, mientras que los indefinidos a tiempo parcial crecen más que el total, que muestra la peor calidad y peor estabilidad en el empleo.

Además, más de la mitad (un 56,29%) de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos, lo que muestra una mayor precariedad.
De hecho, España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE -junto con Finlandia, con un 9,8% de paro en el caso español, casi el doble que la media de la eurozona- y es la economía con mayor tasa de paro juvenil, con un 23,8%.
Por su parte, aunque el desempleo entre los jóvenes baja en 431 personas, casi invariable, no mejora el ya de por sí mal dato de desempleo juvenil, en el que, lamentablemente, sigue siendo el más elevado de la UE.
El paro, baja en el sector servicios (-18.852); construcción (-5.846); e industria, (-1.482); y aumenta en agricultura (+365). El grupo "sin empleo anterior" aumenta en 2.881 personas.
Disminuye el desempleo femenino en 14.841 personas y el masculino baja en 8.093 personas.
Por otra parte, la afiliación intermensual aumenta en 211.510 afiliados, pero impulsada por Andalucía, con 50.343 afiliados más, y por Baleares (+35.35.108). En cuanto a la afiliación interanual, es el segundo peor dato de un mes de marzo de los últimos cinco años.
Y si ese dato interanual no es peor se debe al impulso que el empleo tiene en Madrid (-+112.598 afiliados) y Andalucía (+91.147).
Además, de esos afiliados interanuales creados en el conjunto nacional, 91.318 son nuevos empleos públicos, no creados por la actividad económica productiva del mercado, con lo que cada vez la creación de empleo va dependiendo más del empleo público.
- Además, el último día de mes se perdieron 134.496 afiliados en febrero.
- Desde febrero de 2020 hay 39.427 empresas menos.
- Sigue habiendo 10.914 trabajadores en ERTE.
- Dato final de paro registrado: 2.419.712 parados.
- Dato final de afiliación a la Seguridad Social: 21.882.147.
Por tanto, no son buenos datos:
- Son datos estacionales que recogen la campaña de Semana Santa.
- El paro, tanto en tasa intermensual como interanual, es uno de los peores registros de los últimos doce ejercicios.
- Los contratos indefinidos a tiempo completo crecen menos que los que son a tiempo parcial.
- Más de la mitad de los contratos indefinidos son a tiempo parcial o fijos-discontinuos, que da muestra de una menor calidad en el empleo.
- El paro juvenil apenas varía y sigue siendo el mayor de la UE.
- La afiliación interanual es la segunda peor de un mes de marzo de los últimos cinco ejercicios.
- El último día de mes se pierden más de 130.000 afiliados.
España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE -junto con Finlandia, con un 9,8% de paro en el caso español, casi el doble que la media de la eurozona- y es la economía con mayor tasa de paro juvenil, con un 23,8%.
El empleo público cada vez más impulsa el aumento de afiliación, en detrimento de la economía productiva, empleo que no es fruto de un crecimiento sostenible, sino sostenido.
La economía española necesita una flexibilización del mercado de trabajo, no poner trabas que dificulten la contratación, como la pretendida reducción de jornada, que sólo puede provocar el cierre de empresas por no soportar el aumento de costes, o el aumento intenso del salario mínimo, del que las empresas ya han alertado que provocará el cierre de muchas de ellas. Necesita eso, rigor y seriedad, no cambios en los criterios, ni estadísticos ni de publicación.
