
La Dirección General de Tráfico (DGT), organismo dependiente del Ministerio del Interior, ha reconocido oficialmente que dispone de tres vehículos oficiales para uso en exclusiva de su director, Pere Navarro, dos de ellos con motores tradicionales de combustión y uno con sistema híbrido enchufable.
Estos medios de transporte chocan frontalmente con las reiteradas peticiones públicas del alto cargo para restringir el empleo de turismos privados en entornos urbanos. Libre Mercado ha obtenido en primicia los detalles completos de esta flota gracias a una solicitud de información pública presentada al amparo de la Ley de Transparencia. El documento oficial lleva la firma de María Lidón Lozano Pérez, secretaria general del organismo.
La flota oficial de Pere Navarro y sus características técnicas
Entre los coches oficiales destinados para uso exclusivo del director de la DGT figura un Renault Talisman de combustión diésel, de fabricación francesa, con distintivo ambiental C y matriculado el 13 de febrero de 2018, unos meses antes de la llegada de Pere Navarro al organismo. Consume entre 4 y 5,5 litros a los 100 kilómetros en circuito urbano y entre 3,4 y 4,4 litros en carretera; este rango depende del modelo exacto, el cual no ha sido proporcionado en la resolución.
El segundo vehículo es un Alfa Romeo Stelvio, con motor de gasolina, fabricación italiana, también distintivo ambiental C, matriculado el 22 de diciembre de 2021, cuyo consumo se dispara comparado con el anterior: oscila entre los 11,7 y 12,6 litros a los 100 km en ciudad y entre los 7,3 y 9,0 litros en carretera.
El tercer modelo se trata de un Mitsubishi Eclipse Cross, con combustión híbrido enchufable de gasolina (PHEV), distintivo ambiental 0, fabricado en Japón y matriculado el 8 de noviembre de 2021. Al tratarse de un vehículo que puede alternar entre combustibles fósiles o batería eléctrica, la manera de medir su consumo es distinta: tiene una autonomía entre 35 y 45 kilómetros en ciudad y de 25 a 35 km en carretera si usa la batería, y para el caso de la gasolina, de 8 a 10 litros a los 100 km en circuito urbano y de 7 a 9 litros en autopista.
Datos ausentes en la resolución
La respuesta remitida por la DGT no incluye ningún tipo de registro que detalle los kilómetros anuales recorridos por cada vehículo durante el tiempo que han sido utilizados como coches oficiales para Pere Navarro, por lo que no se pueden hacer estimaciones sobre el consumo de combustible de estos. Tampoco ofrece una secuencia completa sobre las posibles sustituciones o modificaciones en la asignación de estos medios de transporte, limitándose a indicar las fechas en que se pusieron a disposición una vez matriculados. De esta manera, se omite cualquier referencia a posibles motivos que justificaran los cambios o a la evolución temporal precisa de las unidades a lo largo de los años transcurridos desde 2018.
Declaraciones contradictorias de Pere Navarro
El director de la DGT afirmó textualmente que "al centro de la ciudad vas con transporte público y, si tienes prisa, coges un taxi, un Uber o un Cabify. Al centro de la ciudad no vas a ir con eléctrico, ni con diésel ni con gasolina. No nos equivoquemos". Sin embargo, en un documento obtenido posterior a esas declaraciones, el organismo admitió que a esa reunión fue en coche en un recorrido a lo largo de la ciudad de Madrid, y con la resolución de hoy, podemos afirmar que además fue en un vehículo de ese tipo de motor.
El directivo también expresó que "el objetivo de todos es acabar con los combustibles fósiles. Punto. A mí me da igual la alternativa, pero tenemos un objetivo común: en 2035 prohibir matricular vehículos con combustibles fósiles" y añadió que "este objetivo es un objetivo ideal para nuestro país". No obstante, dos de los tres vehículos oficiales que usa el director de la DGT son de combustión pura de gasolina y diésel, y el tercero es un híbrido enchufable que igualmente consume gasolina una vez agotada su limitada autonomía eléctrica, la cual es muy limitada.
Todas estas posturas públicas se contraponen directamente a la asignación de tres unidades con motores de combustión o híbridos que consumen carburante fósil y que permanecen a su disposición exclusiva desde 2018.
La flota para el director de la DGT incluye unidades que siguen operando con gasolina o diésel pese a las llamadas constantes a reducir la presencia de turismos en núcleos urbanos y a eliminar progresivamente los combustibles tradicionales. El acceso a estos detalles se produjo mediante el procedimiento de transparencia, que obliga a los organismos públicos a facilitar información sobre recursos asignados a altos cargos.
El contraste entre las recomendaciones públicas y la realidad de los medios asignados genera un debate sobre coherencia en las políticas de movilidad promovidas por Pere Navarro. Las declaraciones se sucedieron en diversos foros a lo largo de finales de 2025 y principios de 2026, siempre insistiendo en la necesidad de priorizar el transporte colectivo y el uso compartido frente al vehículo particular. Sin embargo, la documentación oficial confirma la existencia de tres automóviles dedicados que operan con sistemas de propulsión basados en combustibles fósiles o híbridos que requieren gasolina.
El Renault que tiene asignado, por ejemplo, lo está desde febrero de 2018, coincidiendo prácticamente con toda la actual etapa en el cargo. Los otros dos se incorporaron en noviembre y diciembre de 2021, en plena etapa de promoción de restricciones urbanas.
Los hechos documentados a través de la vía de transparencia revelan una flota compuesta por vehículos que utilizan combustibles tradicionales, en abierta contradicción con las posiciones expresadas públicamente por el máximo responsable de Tráfico. Las publicaciones de Libre Mercado recogen cada una de estas intervenciones de forma literal, permitiendo comprobar cómo las palabras pronunciadas en público contradicen con los vehículos oficiales de los que dispone Pere Navarro para su uso en exclusiva como director de la DGT.


