Menú

La guerra y la lluvia asfixian al cereal y el campo español se refugia en el girasol

En Castilla y León, la siembra de cereal ha caído entre un 5% y un 10%, mientras que el girasol gana terreno.

En Castilla y León, la siembra de cereal ha caído entre un 5% y un 10%, mientras que el girasol gana terreno.
Campo de girasol. | Unsplash/Jordan Cormack

La campaña agrícola de 2026 está siendo todo un desafío para los agricultores españoles. Las intensas lluvias de principios de año han complicado el trabajo en muchas explotaciones hasta el punto de que muchos agricultores no han podido sembrar el cereal a tiempo. Con los terrenos encharcados, ha sido imposible meter maquinaria. Y cuando el calendario empezaba a echárseles encima, la guerra de Irán ha disparado el precio de los fertilizantes. Así que muchos productores han tenido que tomar una decisión poco habitual: renunciar al cereal esta campaña y optar por el plan B: el girasol.

Más que una apuesta estratégica, está siendo una solución práctica. El girasol permite una siembra más tardía y exige menos costes, lo que lo convierte en la alternativa lógica cuando el cereal ya no llega a tiempo o deja de ser rentable. No hay que olvidar que el precio de los fertilizantes sigue siendo elevado y sembrar cereal fuera de plazo implica asumir gastos importantes con pocas garantías de recuperar la inversión. Así que muchos agricultores prefieren no arriesgar.

El girasol, en cambio, es una opción más razonable. Requiere menos insumos, reduce el riesgo y permite salvar la campaña sin disparar los costes.

Los datos ya reflejan este cambio puntual de tendencia. En Castilla y León, la siembra de cereal ha caído entre un 5% y un 10%, mientras que el girasol gana terreno, según publica Diario de Valladolid. En algunas zonas, incluso se habla de un auténtico trasvase de cultivos, con incrementos de hasta un 30% en la superficie dedicada al girasol.

No es un cultivo nuevo ni mucho menos. En los últimos años ha mantenido una presencia estable en el campo español, con entre 600.000 y 700.000 hectáreas cultivadas, e incluso un pico de 877.000 en 2022. En 2025, la producción alcanzó casi las 800.000 toneladas, con un valor de más de 400 millones de euros.

Turbulencias en el mercado de cereales

Los precios de los cereales se dispararon este martes en los mercados de futuros, aunque no tanto como la energía, precisamente ante la incertidumbre de la evolución del conflicto en Oriente Medio. El anuncio de la tregua ha calmado un poco las turbulencias y a media mañana del miércoles, ya se registraba una caída de casi un 2% desde el cierre del día anterior.

Sin embargo, las asociaciones agrarias dudan mucho de la rentabilidad de los cereales en una campaña convulsa sobre todo por el alza del precio del gasóleo y los fertilizantes (a pesar de las ayudas del Gobierno). De hecho, este miércoles Asaja y UPA han recriminado a la Junta de Castilla y León la publicación de sus predicciones tempranas y optimistas para esta campaña.

"Es una absoluta irresponsabilidad que el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) avance datos, incluso con porcentajes, tomando como una única base el estado de las parcelas a finales del mes de marzo, cuando, como bien conoce la propia Administración regional, los meses de abril y mayo son fundamentales para saber cómo será la campaña cerealista", ha recordado Aurelio González, secretario de UPA Castilla y León.

El secretario de UPA ha calificado de "claramente intervencionista" la "maniobra" de la Administración de "engordar artificiosamente" las previsiones de cosecha "para que intermediarios y almacenistas vuelvan a campar a sus anchas hundiendo precios para enriquecerse a costa de los productores", ha reiterado.

Temas

En Libre Mercado

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida