
La ofensiva judicial contra el Reino de España por el impago de los laudos de las renovables ha entrado en una nueva fase que ahora afecta también a grandes empresas internacionales. Como apunto Libertad Digital, los acreedores afectados por los incumplimientos del gobierno de Pedro Sánchez han activado en EEUU distintos procedimientos de localización de activos que ponen bajo escrutinio las relaciones comerciales de España con compañías como Adidas, Hilton o proveedores logísticos vinculados al Mundial de 2026.
Como ya avanzó este diario, los tribunales norteamericanos han reconocido los laudos impagados y han abierto la puerta al embargo de activos. En este contexto, los acreedores están utilizando mecanismos de discovery para rastrear pagos, contratos y flujos financieros vinculados al Estado español. Lo hacen con el paraguas de las siete sentencias valoradas en casi 700 millones que dan la razón a los acreedores y certifican que España es, hoy por hoy, un país moroso.
La documentación en manos de este diario confirma que se han enviado requerimientos judiciales –subpoenas– a múltiples compañías. Entre ellas figuran compañías deportivas como Adidas, que recibió la siguiente notificación por parte de los acreedores:
Como se puede ver, la filial estadounidense de la compañía de equipamiento deportivo ha quedado notificada legalmente de la obligación de revelar sus relaciones comerciales con España, en virtud de la decisión judicial que condenó a nuestro país a pagar una indemnización de 40 millones de euros –47 millones de dólares– por la retirada retroactiva de las primas renovables que sufrió RREEF, una de las 27 empresas que ha derrotado al Reino en los distintos arbitrajes que siguen pendientes de resolución.
La cadena hotelera Hilton también ha recibido una notificación, de tal manera que deberá comunicar si tiene previsto entablar cualquier tipo de acuerdo con España para dar cobijo a la selección durante su estancia en el país.
Idénticos documentos han sido remitidos a grupos de gestión hotelera, como Vision Hospitality. Más llamativo aún es que se han remitido comunicaciones legales muy similares a la filial creada por la FIFA para gestionar el Mundial de 2026 en suelo estadounidense. Esta mercantil, con sede en Florida, lleva por nombre FWCUS26 y se encarga de canalizar todo lo referido a la organización del evento en el país del Tío Sam, que comparte la responsabilidad de programar la competición junto con México y Canadá.
Estas medidas bloquean de dos maneras a España, puesto que por un lado limitan su capacidad de realizar pagos a proveedores –como Hilton– y también inciden en su capacidad de cobro –como, por ejemplo, sucedería con la FIFA o Adidas–. Estas medidas de presión refuerzan la ofensiva de los acreedores, que ya han congelado casi 500 millones a España a través de otra acción judicial desarrollada en Bélgica. Asimismo, se ha conocido recientemente que la justicia británica ya no admitirá más recursos del gobierno de Sánchez, dejando así rematada la posibilidad de nuevas apelaciones e instaurando la derrota del Reino ante sus acreedores en una histórica causa deliberada ante el Tribunal Supremo en la que España compartió abogados y defensa con Zimbabue.
En paralelo, el Supremo de Australia también ha fallado de manera definitiva contra nuestro país, mientras que el Alto Tribunal de Singapur hizo lo mismo el pasado mes de febrero.

