
El podio de los españoles más ricos acaba de sufrir un cambio. El empresario Rafael del Pino ha adelantado a Sandra Ortega y se sitúa como el segundo más rico. El presidente de Ferrovial se ha consolidado como la segunda mayor fortuna individual en el Mercado Continuo. Es la primera vez, además, que supera a Ortega.
Ha sido gracias a la revalorización interanual del 36,4% en el último ejercicio, según la Junta General de Accionistas de Ferrovial. Según Forbes, su fortuna alcanza los 9.437 millones de euros. Solo Amancio Ortega supera los 100.000 millones de euros.
Pero, ¿quién es Rafael del Pino? Del Pino nació en Madrid en 1958. Es hijo de Rafael del Pino Moreno, el fundador de Ferrovial, que falleció en 2008. Su formación combina ingeniería y gestión. Se licenció en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid y cursó un MBA en el MIT Sloan School of Management. Su base técnica y financiera ha marcado su forma de comprender el negocio. Además, según la información de Ferrovial, es miembro del MIT Energy Initiative’s External Advisory Board y del MIT Sloan European Advisory Board. Asimismo, forma parte del International Advisory Board de IESE y es miembro de la Real Academia de Ingeniería.
Su carrera empresarial ha transcurrido íntegramente en Ferrovial. Según The Financial Times, empezó con un primer destino en Libia, donde tuvo que contribuir a que la compañía construyera más de 700 kilómetros de autopistas; una primera prueba de fuego que demostró su valía. Más tarde, se incorporó al equipo directivo. Fue en 1992 cuando alcanzó el cargo de consejero delegado. Además, entre 1998 y 2009 presidió Cintra, la filial concesionaria de Ferrovial.
También hay que recordar que en 1999 la licitación que obtuvo para gestionar una autopista de peaje en Toronto (Canadá) representó uno de los momentos más importantes de su incipiente carrera al frente de la empresa. En contraste con la tendencia de algunas empresas españolas de expandirse hacia Hispanoamérica, Ferrovial apostó por el Reino Unido, Australia, Canadá y Estados Unidos. Otro de sus mayores éxitos ha sido la compra de una participación en el consorcio de la nueva Terminal 1 del Aeropuerto Internacional JFK, en Nueva York.
De constructora española a operador global
Del Pino mantiene una posición de control en Ferrovial a través de Rijn Capital SARL, la sociedad mediante la que gestiona su participación accionarial, que tiene la sede en Luxemburgo. Del Pino controla en torno al 20% de Ferrovial.
El cambio más importante al frente de la compañía ha sido la transformación del modelo de negocio. Ferrovial era, cuando asumió la presidencia, una gran constructora española. Hoy, en cambio, opera como una sociedad con mucho más alcance. Con su sede en Ámsterdam, Ferrovial cotiza en Euronext Ámsterdam y en el Nasdaq. En diciembre de 2025, consiguió ser incluida en el Nasdaq-100. El mercado estadounidense se ha convertido en uno de sus principales ejes estratégicos, donde ha invertido en autopistas de peaje y aeropuertos.
El traslado a los Países Bajos, en 2023, fue uno de los movimientos corporativos más mediáticos, pues el Gobierno de Pedro Sánchez aprovechó esta maniobra para atacar a la compañía y a su presidente. Desde Ferrovial señalaron que la decisión se basaba en cuestiones de eficiencia y acceso al capital internacional. Y es que Pedro Sánchez llegó a decir que "el señor Del Pino no está comprometido con España".


