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Todo preparado para la llegada de León XIV: "El Gobierno querrá manipular la visita del Papa"

Luis F. Quintero analiza en Con Ánimo de Lucro las ganancias derivadas de la llegada de León XIV.

Hay visitas que no necesitan subvenciones ni campañas millonarias del Ministerio de Turismo. La llegada del papa León XIV a España entre el 6 y el 12 de junio lo demuestra con una claridad que debería hacer reflexionar a más de uno en la Moncloa: la fe, bien gestionada, es un motor económico de primer orden.

Los datos son contundentes. Las búsquedas de alojamiento en Booking se han disparado un 46% en Madrid, un 52% en Gran Canaria y un 28% en Barcelona respecto al mismo período del año anterior. El impacto económico esperado, según el observatorio ObservaTUR, oscila entre 90 y 125 millones de euros. No está mal para una visita de seis días de un hombre que viaja en avión pero no cobra por sus apariciones.

Es cierto que la cifra queda lejos de los 354 millones que generó la visita de Benedicto XVI en 2011, durante la Jornada Mundial de la Juventud. Pero aquello fue un evento masivo de dimensiones excepcionales. Lo realmente llamativo esta vez es la capilaridad del impacto: hoteles, pisos turísticos, comercios de souvenirs, aerolíneas, operadoras de telecomunicaciones... Todos se frotan las manos. Iberia Express ha programado ocho vuelos adicionales. Vueling oferta más de 86.000 plazas extra. Telefónica montará una infraestructura de conectividad sin precedentes. La economía privada se ha puesto las pilas sola, sin que nadie se lo ordenara.

Mientras tanto, el Gobierno ha respondido a su manera: más Renfe, más Cercanías, más dispositivos especiales coordinados desde el Ministerio de Transportes. Lo público, como siempre, llegando detrás de lo privado para apuntarse el tanto.

Hay algo más que merece atención. El presidente de la patronal turística de Las Palmas apunta que los cientos de periodistas internacionales acreditados para cubrir la visita funcionarán como altavoces globales de las Canarias, llegando a mercados en Asia y América donde el archipiélago es todavía desconocido. Eso no tiene precio en ningún plan de marketing.

La izquierda que cada año retuerce el debate sobre la fiscalidad de la Iglesia haría bien en mirar estas cifras antes de seguir con el sermón. León XIV llega a España sin costar un euro en publicidad institucional y se marcha dejando más de cien millones de euros en la economía. Algunos deberían tomar nota de lo que significa atraer inversión sin espantarla.

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