
La Comisión Europea quiere más impuestos al consumo dentro de uno de los motores de la economía española: los restaurantes y los hoteles. Esta es una de las recomendaciones que aparece en el informe del Semestre Europeo de Bruselas, en el que el organismo evalúa de forma periódica las políticas económicas y sociales de cada uno de los países miembros.
La fiscalidad es una de las áreas más importantes del documento referente a España, que ha sido publicado este miércoles. En concreto, en el documento piden una "simplificación del sistema tributario. Esto incluye desplazar parte de la carga fiscal desde el trabajo hacia la fiscalidad medioambiental, del consumo y de los bienes inmuebles". Dentro de este epígrafe, Bruselas ha vuelto a criticar los tipos reducidos y superreducidos del IVA.
Así, para la Comisión Europea, "la dependencia de la imposición sobre el trabajo va en aumento" en nuestro país impulsada "por las continuas subidas de las cotizaciones a la Seguridad Social y la no indexación de los tramos del IRPF desde 2021" al IPC. En el lado contrario, estarían los ingresos procedentes de los impuestos sobre el consumo y el medio ambiente, "que siguen siendo bajos en España" aseguran.
Récord en la recaudación por IVA
"Los ingresos por impuestos al consumo en España se mantienen por debajo de la media de la UE, tanto en porcentaje del PIB (9,1% frente al 10,6%) como en la estructura total de ingresos fiscales (24,7% frente al 26,8%). España presenta una de las mayores brechas de IVA corregible de la UE, lo que se traduce en la tasa implícita más baja sobre el consumo (13,6% en 2024, 2,9 p.p. por debajo de la media de la UE)" señalan. Cabe recordar que de enero a abril de este año Hacienda ha recaudado 43.992 millones de euros por el IVA, un nuevo récord histórico.
Sobre los ingresos por impuestos sobre la propiedad en España, el documento señala que "son relativamente altos como porcentaje tanto del PIB como de los ingresos fiscales totales. Sin embargo, estos impuestos sobre la propiedad están estructurados de forma menos eficiente en comparación con la UE, donde los impuestos periódicos (recurrentes) sobre bienes inmuebles desempeñan un papel más importante. La tendencia a la baja de los ingresos como proporción del PIB no refleja el rápido crecimiento de los precios de la vivienda, lo que apunta a unos valores catastrales desactualizados". Por tanto, en este punto, Bruselas estaría pidiendo un nuevo catastrazo.
Crítica a los beneficios fiscales
Respecto a los tipos reducidos y superreducidos del IVA, Bruselas pone en la diana a hoteles y restauración. "Entre las categorías donde se aplican tipos reducidos de IVA, destacan los restaurantes y los servicios de alojamiento por su elevado impacto presupuestario en medio de un efecto redistributivo muy limitado" señalan.
Cabe recordar que estos dos sectores están gravados en nuestro país al 10%, por lo que cambiarlos de categoría implicaría elevar el tipo al 21%. El Gobierno ya estudia desde hace años (y así se lo hizo saber a Bruselas) subir el IVA en una larga lista de productos a recomendación de la Airef. Otros asuntos que han estado encima de la mesa del Ejecutivo y que también menciona Bruselas es la eliminación de la tributación conjunta en el IRPF y la subida del diésel.
"A diferencia de muchos Estados miembros, España también aplica tipos de IVA reducidos a la entrada a eventos deportivos y culturales. Según el Fondo Monetario Internacional, existe margen para aumentar los ingresos en un 1,5% del PIB, al tiempo que se mejora la eficiencia económica mediante la ampliación de la base imponible del IVA, la limitación de las exenciones y la armonización de los tipos en bienes y servicios" asegura Bruselas. "Existe margen para simplificar el uso de las ventajas fiscales y aplicar de forma más extensa el principio de quien contamina paga" insisten.



