Menú

Las claves de la prosperidad: por qué Europa se enriqueció y por qué no deberíamos olvidarlo

El aprecio moral al empresario y al trabajo redujo la pobreza mundial, un impulso cultural que hoy la sociedad actual pone en peligro.

¿Por qué Europa? Es la gran pregunta de la historia económica. En el año 1000, China y el mundo árabe aventajaban ampliamente a un continente fragmentado y relativamente atrasado. Sin embargo, fue Europa la que en los siglos siguientes protagonizó el mayor salto en prosperidad que ha conocido la humanidad.

Esta semana, en Economía para Quedarte sin Amigos, nos adentramos en la obra de Deirdre McCloskey, ganadora del Premio Juan de Mariana 2026, para explorar su respuesta a esa pregunta junto con el subdirector del Juan de Mariana, Juan Navarrete, y el profesor de la Universidad Francisco Marroquín, Eduardo Fernández Luiña. Y esa respuesta que da McCloskey no es la geografía, ni los recursos naturales, ni siquiera las instituciones: fueron las ideas.

Un premio al trabajo

La gran trilogía burguesa de McCloskey —Virtudes burguesas, Dignidad burguesa e Igualdad burguesa, desarrollada entre 2006 y 2016— defiende que el motor del crecimiento económico occidental fue un cambio de percepción sobre lo que merecía admiración en la vida económica. En un momento determinado, en Flandes, en el norte de Italia, en los Países Bajos... enriquecerse a través del trabajo, la inventiva y el comercio dejó de verse como algo moralmente sospechoso y empezó a recibir el aplauso de los vecinos. Esa transformación en la mirada colectiva sobre el burgués, sobre el emprendedor, fue lo que desató el proceso que acabaría reduciendo la pobreza extrema mundial del 80% al 15% en apenas dos siglos.

Con esto, McCloskey se enfrenta directamente a la tesis institucionalista de Douglas North —que fue su amigo— y a la versión más divulgada de Por qué fracasan los países, de Acemoglu y Robinson. Esas explicaciones, dice McCloskey, no responden a la pregunta de fondo: ¿por qué surgieron esas instituciones en Europa y no en otro lugar? Las instituciones son una consecuencia, no una causa. Lo primero fue una estructura de valores compartida por unas élites que luego se fue derramando al conjunto de la sociedad.

La mirada del otro

El episodio también aborda el sistema de virtudes que McCloskey construye a lo largo de su obra. No es un sistema exclusivamente cristiano, sino que bebe de las cuatro virtudes clásicas grecolatinas —prudencia, valentía, templanza y justicia— y las complementa con las tres virtudes teologales —fe, esperanza y amor—. Lo que McCloskey sostiene es que cuando ese sistema de virtudes convergió en las élites europeas de la época moderna, se generaron las condiciones para que la confianza floreciera, los contratos se respetaran y el emprendimiento fuera celebrado en lugar de penalizado. El capitalismo, en esta lectura, no es codicia institucionalizada, como lo describió el marxismo. Es confianza. Es servicio al otro. Es el único sistema en el que mejorar la propia situación exige pensar en qué necesitan los demás.

La segunda parte de la conversación gira en torno a una pregunta incómoda: ¿estamos perdiendo ese impulso? McCloskey, como señalaron Schumpeter y Daniel Bell antes que ella, advierte que el propio éxito del capitalismo ha erosionado los valores que lo hicieron posible. La burguesía se avergonzó de sí misma, cedió la narrativa a sus críticos y permitió que la palabra capitalismo quedara asociada a codicia en el imaginario colectivo. El resultado, visible en la España de hoy, es una sociedad que mira con sospecha a quien se enriquece trabajando —el ejemplo de Amancio Ortega es elocuente— y que ha roto el proceso de selección de élites que históricamente había generado referentes morales capaces de inspirar a los de abajo. Una obra monumental que recuerda que las ideas mueven el mundo, para bien y para mal, y que las batallas culturales importan tanto como las económicas.

Para profundizar en estas ideas y descubrir por qué McCloskey sigue siendo una de las pensadoras más relevantes del liberalismo contemporáneo, te invitamos a escuchar el episodio completo de Economía para Quedarte sin Amigos.

En Libre Mercado

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas