
La Comisión Europea ha vuelto a poner sobre la mesa una de las reformas de bienestar animal más polémicas de los últimos años. Bruselas ha aprobado este martes una nueva Estrategia para la Ganadería en la que se compromete a presentar antes de que termine este año una revisión de la normativa aplicable a las gallinas ponedoras y los pollos de engorde, con el objetivo de avanzar hacia sistemas de producción sin jaulas.
Aunque la estrategia aprobada este martes no modifica todavía la legislación, sí fija la hoja de ruta que seguirá la Comisión durante los próximos meses. El futuro texto incluirá medidas para favorecer el abandono progresivo de las jaulas, reducir el sacrificio sistemático de pollitos macho y estudiar cómo exigir que el pollo y los huevos importados cumplan los mismos requisitos para evitar la competencia desleal con los productores europeos. Todo apunta a una nueva subida de los precios que acabarán pagando los consumidores.
Una vieja reivindicación del animalismo
La reforma no es nueva. La eliminación de las jaulas para las gallinas ponedoras lleva años en la agenda comunitaria y constituye una de las principales reivindicaciones de las organizaciones animalistas europeas. De hecho, la Comisión ya se comprometió durante la pasada legislatura a revisar la legislación después de que los animalistas apadrinasen la iniciativa ciudadana europea End the Cage Age con 1,4 millones de firmas.
Ahora, el Ejecutivo comunitario recupera y vuelve a situar la reforma entre sus prioridades para esta legislatura. Y el anuncio preocupa al sector avícola, que advierte de que cualquier endurecimiento de la normativa volverá a exigir importantes inversiones en unas explotaciones que ya han tenido que adaptarse en varias ocasiones a las exigencias comunitarias.
La transición hacia sistemas sin jaulas no consiste únicamente en sustituir un tipo de alojamiento por otro. En muchos casos obliga a remodelar naves completas, instalar nuevos equipos, modificar la distribución de los animales e incluso reducir la capacidad de producción de las explotaciones. Todo ello, con la producción ya mermada debido a la gripe aviar y los brotes de la Enfermedad de Newcastle.
Huevos más caros
Aunque la propuesta legislativa todavía no se conoce, el sector teme que las nuevas obligaciones terminen incrementando nuevamente los costes de producción y acaben repercutiendo en el precio que pagan los consumidores, precisamente en productos de primera necesidad y que, en el caso de los huevos, ya han sufrido un encarecimiento récord en 2025.
Y refugiarse en las importaciones baratas tampoco será una posibilidad, porque la Comisión también estudiará cómo exigir requisitos equivalentes de bienestar animal a los productos procedentes de terceros países. El objetivo, afirman, es evitar la competencia desleal con los avicultores europeos. El resultado, una cesta de la compra más cara para los consumidores.
La reforma del sector avícola será el primero de los grandes cambios anunciados este martes dentro de la nueva Estrategia Europea para la Ganadería. La Comisión prevé además presentar en 2027 una propuesta específica para revisar las normas de bienestar animal en el sector porcino y ha aprobado un Plan de Acción para impulsar la producción de proteínas vegetales dentro de la Unión Europea con el objetivo de reducir la dependencia de las importaciones.


