
Desde el pasado 1 de julio, la Unión Europea aplica una nueva tasa aduanera a las compras realizadas a través de plataformas de comercio electrónico cuyos envíos tengan un valor igual o inferior a 150 euros. Esta medida afecta especialmente a las grandes compañías del comercio online de bajo coste, como Shein, Temu o AliExpress.
Según trasladan las autoridades comunitarias, esta iniciativa tiene como objetivo eliminar las ventajas competitivas que hasta ahora otorgaba una exención aduanera vigente desde hace décadas. De hecho, aseguran que "esta medida temporal responde al hecho de que estos paquetes entran actualmente en la UE libres de derechos, lo que da lugar a una competencia desleal para los vendedores de la UE, riesgos para la salud y la seguridad de los consumidores, altos niveles de fraude y problemas medioambientales".
Sin embargo, lo cierto es que este tipo de gravámenes afecta directamente a los consumidores, puesto que supone un coste adicional que encarece proporcionalmente los productos en venta. Ahora bien, lo cierto es que los pequeños paquetes que entran en la UE no sólo tienen que hacer frente a la llamada 'tasa Shein'.
No sólo es la tasa Shein
En cualquier caso, los europeos van a tener que afrontar un nuevo gravamen a la importación, tal y como se detallaba en una nota difundida por el Consejo Europeo en marzo sobre la política aduanera de la UE, donde se informaba de que el Consejo y el Parlamento habían logrado acordar "una reforma histórica". En este documento, se anunciaba la implementación de una tasa aplicada para la gestión del flujo de paquetes pequeños.
"Para contribuir a sufragar el aumento de los costes derivados del seguimiento del número creciente de paquetes pequeños que entran en la UE debido al comercio electrónico, el texto acordado introduce una nueva tasa de tramitación que las autoridades aduaneras deben percibir sobre los pequeños envíos vendidos por medios de venta a distancia", explicaba el documento del Consejo. De este modo, se explica además que "el nivel de la tasa se decidirá mediante un acto delegado de la Comisión antes de que los Estados miembros de la UE empiecen a aplicarla, a más tardar, el 1 de noviembre de 2026".
Así las cosas, el Consejo explica que "las nuevas normas también aclaran que las plataformas y aquellos que introduzcan mercancías en la UE por medio de la venta a distancia (p. ej., a través del comercio electrónico) se considerarán importadores de los bienes y serán ellos (y no el consumidor final de la UE) los responsables de asegurarse de que se hayan llevado a cabo todas las formalidades aduaneras y efectuado todos los pagos". De hecho, la institución detallaba que "la legislación incluirá un nuevo sistema de sanciones financieras para los operadores de comercio electrónico que incumplan sistemáticamente sus obligaciones aduaneras".
Desde UNO —Organización Empresarial de Logística y Transporte—, la patronal de la logística, explican a LM que esta tasa se trata de otro gravamen adicional de la tasa Shein de 3 euros que acaba de entrar en vigor. En este sentido, consultados por este medio de comunicación, aseguran que aún no se conocen los detalles de esta tasa, puesto que en estos momentos "están debatiendo sobre el tema".


