
Una trabajadora de Alcampo ha sido despedida después de que la empresa descubriera que aprovechó una baja por incapacidad temporal para trabajar en un pequeño comercio de moda, realizando labores muy similares a las que desempeñaba en la cadena. La mujer permaneció de baja desde septiembre de 2023 hasta enero de 2025, fecha en la que se produjo el despido. El Tribunal de Instancia de Sabadell ha declarado procedente dicha decisión —aquí se puede leer—.
Dicha trabajadora llevaba casi 19 años trabajando para Alcampo. Entró el 3 de julio de 2006 y ocupaba un puesto de ayudante de ventas en la sección de charcutería y quesos. Su jornada era a tiempo parcial: 24 horas a la semana. En el año 2024 percibió un salario bruto anual de 14.454 euros. No fue hasta el 6 de septiembre de 2023 cuando comenzó una baja médica por incapacidad temporal por "insuficiencia venosa crónica periférica", aunque dicha baja se acabó alargando. En el momento en que fue despedida llevaba ya más de 16 meses sin aparecer por el hipermercado.
Fue el 18 de diciembre de 2024 cuando una responsable de Alcampo se encontró con ella en una pequeña tienda de ropa llamada Kaprichos, en Rubí —Barcelona—. Ese mismo día la empresa empezó a sospechar que la trabajadora de baja podría estar desempeñando otra actividad laboral. Por este motivo, Alcampo contrató a un detective privado, que la siguió los días 21, 23 y 24 de diciembre de 2024 y corroboró que, efectivamente, estaba trabajando en el establecimiento de moda.
Un detective confirmó que estaba trabajando durante su baja
Según el informe del detective, el 21 de diciembre, a las 10:03 de la mañana, Mari Luz llegó acompañada de un hombre. Entre los dos encendieron las luces y sacaron los maniquíes a la puerta. A continuación, el hombre se marchó y ella se quedó sola hasta las 13:44 horas colocando ropa, atendiendo a los clientes y cobrando en caja. Por la tarde volvieron y repitieron el mismo proceso hasta las 20:50 horas.
El 23 de diciembre ambos abrieron el local a las 9:36 horas. Mari Luz permaneció sola durante gran parte de la mañana y de la tarde, realizando labores de atención al público, colocación de artículos y demás tareas propias de una dependienta. Por último, el 24 de diciembre destaca que ayudó a levantar la pesada persiana metálica del local y pasó la mañana colocando ropa y atendiendo clientes. En una de las ventas, ella misma preparó el cobro en el datáfono y entregó el ticket, en el que figuraba su nombre.
En vista de los hechos, el 16 de enero de 2025 Alcampo le abrió un expediente contradictorio y el 29 de enero le entregó la carta de despido disciplinario con efectos inmediatos. La acusaban de transgresión de la buena fe contractual, abuso de confianza y de realizar actividades incompatibles con su baja médica.
El despido fue declarado procedente por la Justicia
La trabajadora presentó una demanda el 26 de febrero, solicitando que el despido se declarase nulo por discriminación. Sin embargo, el 17 de junio de 2026 el Tribunal de Instancia de Sabadell declaró procedente el despido y desestimó íntegramente la demanda de Mari Luz.
Aunque a la extrabajadora de Alcampo aún le queda la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, por el momento el despido se considera procedente. El tribunal ha considerado acreditado que trabajó durante la baja por incapacidad temporal y que desempeñó labores muy similares a las que venía realizando en Alcampo.
