
La decisión del Gobierno de prolongar hasta 2030 la vida de la central nuclear de Almaraz ha abierto de nuevo el debate sobre el futuro de la energía nuclear en España. Manuel Fernández Ordóñez, experto en energía nuclear, analizó la situación en Es la Mañana de Federico, de esRadio, donde ha defendido que el Ejecutivo ha tomado finalmente "la única decisión que era racionalmente posible" y ha reclamado revisar de forma completa la política energética española.
Manuel Fernández Ordóñez sostiene que las nucleares son imprescindibles para garantizar el suministro eléctrico, contener los precios y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. También advierte de que España debería abandonar la improvisación y apostar por mantener sus centrales durante más tiempo.
Almaraz y el giro del Gobierno
Para el experto nuclear, la decisión sobre Almaraz supone un reconocimiento, aunque tardío, de una reality que los profesionales del sector nuclear llevan años defendiendo. "Las centrales nucleares son absolutamente imprescindibles para la política energética nacional y no podemos prescindir de estos activos", ha afirmado.
Manuel Fernández Ordóñez ha recordado que la nuclear produce "el 20% de la electricidad de España" de forma competitiva y sin emitir gases de efecto invernadero durante su generación. Además, permite reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Por eso considera que el Gobierno ha terminado adoptando una decisión que va "muy en contra de su voluntad".
La prórroga de Almaraz hasta 2030 supone una modificación parcial del calendario de cierre que situaba en 2035 el final de la operación del parque nuclear español. El propio Gobierno ha justificado la extensión por el contexto energético y la necesidad de reducir la exposición a los precios del gas.
El apagón como punto de inflexión
Manuel Fernández Ordóñez considera que el apagón del 28 de abril de 2025 fue uno de los acontecimientos que han obligado a replantear la política energética. A su juicio, aquel episodio puso de manifiesto la necesidad de disponer de mayor potencia firme en el sistema eléctrico: "Faltaba nuclear en el sistema, faltaba más potencia firme en el sistema", ha asegurado.
Pero no se limita al apagón. El experto ha recordado también las consecuencias de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania. "Si no hubiéramos tenido energía nuclear nuestra dependencia del gas hubiera sido todavía mayor", ha afirmado. En ese escenario, ha añadido, los precios de la electricidad y la inflación habrían sido todavía más elevados.
Además, ha asegurado que durante este año la situación del sistema eléctrico ha vuelto a ser delicada: "Hemos tenido que desconectar la industria en cinco ocasiones este año". También ha relatado que se produjo "una producción de gas muy cercana al límite de lo que tenemos" y ha advertido de que, sin las centrales nucleares, las consecuencias podrían haber sido mucho más graves.
"Las centrales nucleares españolas deben seguir"
El experto rechaza que la solución pase por aplicar medidas puntuales sobre el calendario de cierre: "No podemos estar poniendo parches regulatorios, no podemos vivir en la improvisación continua", ha sostenido.
Manuel Fernández Ordóñez reclama una política energética estable a largo plazo, porque las inversiones del sector necesitan décadas de planificación. "No podemos estar con gobiernos que cada vez que hay un cambio de color político en la Moncloa las políticas energéticas van sufriendo vaivenes que impiden la inversión a largo plazo", ha señalado.
Su apuesta es clara: "Las centrales nucleares españolas deben seguir, deben operar a más largo plazo". Como referencia, ha citado centrales estadounidenses similares a las españolas que cuentan con permisos de operación de hasta 80 años y defendió que España persiga ese mismo horizonte.
Europa también rectifica
Manuel Fernández Ordóñez considera que el cambio de posición sobre la nuclear no es exclusivamente español. A su juicio, la invasión rusa de Ucrania supuso un "choque de realidad" para la política energética europea.
"Las políticas europeas energéticas de los últimos 20-25 años se fundamentaban en relatos que no se sentaban en la realidad", ha afirmado. La dependencia de combustibles fósiles importados y, en particular, de Rusia habría obligado a numerosos países europeos a reconsiderar sus estrategias.
El experto sostiene que Europa ha entendido que sus centrales nucleares son "un activo imprescindible" y que incluso se está planteando la construcción de nuevas instalaciones. Por eso reclama que España siga la misma dirección: "No podemos ir en dirección contraria".
Los pequeños reactores que pueden cambiar la nuclear
Manuel Fernández Ordóñez también ha explicado el papel que pueden desempeñar los pequeños reactores modulares, conocidos como SMR. Se trata, según ha explicado, de una tecnología que existe desde hace décadas pero que puede adquirir ahora una nueva dimensión por el cambio en los usos de la energía.
"La gran ventaja de estos reactores pequeños es que van a ser fabricados en serie y ensamblados en la localización donde la central vaya a operar", ha explicado. La fabricación en serie permitiría, según su planteamiento, abaratar los costes.
Además de generar electricidad, los SMR podrían utilizarse para producir calor industrial, hidrógeno o para la desalación de agua: "Tienen muchísimos usos y vienen a cambiar el paradigma de la energía nuclear tal y como lo conocemos ahora", ha concluido.

