
Un reciente informe del Instituto Santalucía sobre el estado actual del sistema de pensiones pone de relieve una cuestión que ya ha sido explicada en diferentes ocasiones en este medio: las cotizaciones sociales a la Seguridad Social no son suficientes para cubrir todo el gasto en pensiones contributivas, y el Estado destina cada vez una mayor cantidad de recursos para que se sigan pagando las pensiones (y otras prestaciones contributivas).
De acuerdo con este informe, titulado Las cuentas del sistema público de pensiones en el periodo 2018-2025, son cada vez más las transferencias que realiza el Estado para maquillar las cuentas de la Seguridad Social, al mismo tiempo que su deuda no para de crecer.
Si observamos el siguiente gráfico, veremos cómo ha ido creciendo tanto la deuda de la Seguridad Social como las transferencias acumuladas del Estado:

Por el lado de la deuda, en 2025 esta ascendía a 136.179 millones de euros, mientras que en 2018 era inferior a los 50.000 millones de euros. Por otro lado, las transferencias acumuladas para cubrir el déficit de la Seguridad Social alcanzaron los 177.036 millones de euros hasta 2018 (iniciadas in 2011), mientras que en 2025 esta acumulación ya ascendía a 500.965 millones de euros.
Es decir, desde 2011 hasta 2025 España ha dedicado más de medio billón de euros a sostener el sistema público de pensiones. Es importante destacar algo que menciona el informe, y es que esta cantidad "es equivalente a la mitad del aumento de la deuda pública emitida por el Reino de España en ese periodo (50,6%)". El deterioro ha sido creciente con el paso del tiempo y se concentra en casi tres cuartas partes en el periodo 2018-2025 (71% del total; 355.872 millones de euros).
El gasto sigue siendo superior a los ingresos
En cuanto a la diferencia entre los ingresos y los gastos contributivos, en el siguiente cuadro veremos cómo ha cambiado la situación desde el año 2018:

Como se puede ver en el cuadro, los ingresos contributivos ascendieron a 116.339 millones de euros en 2018, a 167.166 millones de euros en 2024 y a 179.443 millones de euros en 2025. Por el contrario, los gastos contributivos fueron de 142.280 millones de euros en 2018, de 207.127 millones de euros en 2024 y de 219.718 millones de euros en 2025. Esto equivale a decir que los ingresos contributivos sólo cubrieron el 81,76% del gasto contributivo en 2018, el 80,7% en 2024 y el 81,66% en 2025. Resulta llamativo observar cómo se ha disparado el gasto en incapacidad temporal, que ha pasado de 7.484 millones de euros en 2018 a 18.413 millones de euros en 2025, es decir, más del doble.
Así pues, si algo pone de manifiesto este informe es cómo se ha disparado no sólo la deuda de la Seguridad Social (que se ha más que duplicado desde 2018), sino también el volumen de las transferencias destinadas a cubrir su déficit, que desde ese mismo año han superado los 350.000 millones de euros. Todo ello a pesar de que el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho todo lo posible por aumentar los ingresos, mediante mecanismos como el MEI.
