
Tubos Reunidos ha solicitado este lunes ante un juzgado de Álava la declaración de concurso voluntario de acreedores para la sociedad y sus filiales tras constatar su "insolvencia inminente", según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que ha decidido suspender la negociación de sus acciones en Bolsa.
El consejo de administración ha tomado esta decisión motivada por las tensiones de tesorería que la compañía ha experimentado en los últimos meses y que se han agudizado debido a la "paralización indeseada" de la actividad en su planta de Amurrio.
Tubos Reunidos ha indicado que, pese a haber trabajado en un plan de viabilidad para promover la continuidad del grupo, no ha sido posible garantizar las premisas necesarias para su ejecución, específicamente en lo referido a la entrada relevante de caja.
A raíz de estas informaciones, la CNMV ha decidido suspender inmediatamente la cotización de las acciones de Tubos Reunidos en Bolsa al "concurrir circunstancias que pueden perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores".
"Suspender cautelarmente, con efectos inmediatos [...] la negociación en las Bolsas de Valores y en el Sistema de Interconexión Bursátil de las acciones y otros valores que puedan dar derecho a su suscripción, adquisición o venta de la entidad Tubos Reunidos S.A. por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores", ha explicado mediante nota de prensa.
El rescate de Tubos Reunidos y el caso SEPI
En el año 2021, el Gobierno aprobó un rescate a la compañía mediante la concesión de un préstamo de 112,8 millones de euros a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas como consecuencia de la pandemia del Covid-19. Con el tiempo, esa cifra ha aumentado debido a los intereses. Según las condiciones pactadas, tendrá que ser devuelto en julio de 2028, Ahora, es el dinero público está en el aire.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil investiga si la ‘fontanera’ del PSOE, Leire Díez, el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, y el empresario Antxón Alonso, socio del exdirigente socialista Santos Cerdán, se repartieron mordidas a cambio de mediar en hasta cinco contratos con empresas relacionadas con la SEPI. Uno de ellos es el rescate de Tubos Reunidos.
Según los agentes, los tres integrantes del grupo de Whatsapp llamado Hirurok (que significa en vasco los tres juntos) hicieron gestiones para conseguir que la empresa acerera vasca consiguiera una inyección pública de dinero de más de 100 millones, después de que la compañía esgrimiera problemas financieros como consecuencia de la pandemia. De ese rescate la trama habría percibido 114.950 euros.
Tubos Reunidos, además, admitió que pagó asesorías al expresidente de la SEPI involucrado en esta trama, Vicente Fernández, que fue detenido a mediados de diciembre por la Guardia Civil.
La mediación del PNV
En el rescate de Tubos Reunidos ha jugado un papel fundamental también el PNV. No solo presionó en 2021 para que el Gobierno de España concediera el rescate, sino que los independentistas vascos también exigían que la SEPI condonara la deuda de 112,8 millones de euros de la compañía en el decreto de ayudas por la guerra de Irán, aprobado el pasado 26 de marzo.
Pese a que el lehendakari Imanol Pradales trató el tema con Pedro Sánchez en La Moncloa al día siguiente, no logró un compromiso de condonación, limitándose las opciones a aplazamientos de pago y rebajas en los intereses. Ante la falta de avances y el riesgo inminente de perder la planta de EE. UU. y la de Amurrio, el Gobierno Vasco vuelve a exigir urgentemente "oxígeno financiero" a la SEPI.
El grupo vasco, además, pide que la sociedad estatal garantice la continuidad de la mayor parte de los 1.300 empleados que trabajan en las dos factorías instaladas en el País Vasco.



