
Nissan anuncio ayer martes su intención de recortar 900 empleos en Europa dentro de su plan global de transformación Re:Nissan, con el que busca ganar eficiencia y competitividad tras unas pérdidas estimadas en 3.000 millones de euros en el último ejercicio. España, Francia, Italia y Reino Unido figuran entre los países con potencial impacto, aunque la compañía no ha detallado el reparto por países ni por centros.
En Cataluña, el ERE afecta a tres instalaciones: el centro técnico de la Zona Franca de Barcelona, el centro de recambios de El Prat de Llobregat y el centro de áreas flexibles —como recursos humanos o prevención—, también en El Prat. En conjunto, estas tres sedes emplean a 569 personas, aunque fuentes de la compañía han subrayado que el objetivo no es afectar a la totalidad de la plantilla. La negociación con la representación sindical, que arrancó semanas atrás en plena huelga indefinida en el centro de El Prat, será la que fije los impactos concretos por centro.
El centro de recambios, en el foco
El principal foco de preocupación se sitúa en el centro de recambios de El Prat, que cuenta con 122 empleados y desde el que se distribuyen piezas, accesorios y recambios a la red de concesionarios de España y otros países. Los trabajadores temen que la actividad se reduzca al mínimo o que el centro llegue a cerrarse, pese a que aseguran que existe carga de trabajo suficiente. En el centro técnico, donde se desarrollan tareas de ingeniería y servicio de producto, trabajan 383 personas, a las que se suman otras 64 en áreas diversas.
En una nota remitida a los medios, la compañía menciona un "redimensionamiento del centro de recambios de El Prat de Llobregat" sin ofrecer más detalles. Los sindicatos, por su parte, han reclamado a la dirección una justificación real y transparente de las causas alegadas, y exigen que se estudien medidas alternativas al recorte de empleo antes de dar ningún paso. También han pedido condiciones de salida equivalentes a las pactadas durante el cierre de 2020, con indemnizaciones reforzadas y planes de prejubilación dignos para los trabajadores de mayor edad.
Los centros que Nissan mantiene en Ávila y Cantabria no se verán afectados por los recortes. La compañía ha remarcado en su comunicado que "Nissan sigue comprometida en su objetivo de seguir siendo competitiva en Europa", aunque sin aclarar el calendario ni el alcance definitivo de las medidas.
Esta decisión supone un nuevo paso en la retirada industrial de Nissan en Cataluña, donde cerró su fábrica de ensamblaje de vehículos en 2021. Hoy, aquella planta la ocupan Ebro EV Motors y su socio chino Chery, que trabajan en relanzar la producción de vehículos eléctricos bajo la marca española.

