
Las acciones de Shein Global Holdings llegaron a caer un 10% en su estreno en la Bolsa de Hong Kong, hasta los 43,72 dólares hongkoneses (4,81 euros), frente a los 48,56 dólares hongkoneses (5,35 euros) fijados como precio de salida. El gigante asiático de la moda rápida consiguió moderar el descenso durante la jornada y terminó con una caída del 0,12%, en los 48,50 dólares hongkoneses (5,34 euros).
La compañía recaudó con la operación 13.597 millones de dólares de Hong Kong (1.497 millones de euros), unos 13.214 millones de dólares hongkoneses (1.455 millones de euros) en términos netos.
Con el precio fijado para su salida, Shein alcanzó una valoración implícita de casi 26.500 millones de dólares (22.880 millones de euros). La cifra queda muy por debajo de los casi 100.000 millones de dólares (86.334 millones de euros) que llegó a alcanzar la compañía en 2022.
El comportamiento de la cotización durante su primera jornada ha reducido todavía más esa valoración. Las acciones llegaron a marcar los 43,72 dólares hongkoneses antes de recuperar prácticamente todo el terreno perdido al cierre.
Vey-Sern Ling, directora general de Union Bancaire Privée, ha señalado que los inversores conocen los principales problemas a los que se enfrenta la compañía. Entre ellos, ha citado la ralentización del crecimiento, el aumento de las pérdidas y la competencia en los sectores del comercio electrónico y la moda rápida. La directiva también ha destacado el impacto que puede tener la evolución de las regulaciones internacionales sobre el modelo de negocio de Shein.
La salida a Bolsa culmina un proceso que se ha prolongado durante varios años. Shein había intentado anteriormente cotizar tanto en Nueva York como en Londres, operaciones que finalmente no llegaron a materializarse. Entre los obstáculos se encontraban la oposición de algunos políticos y el escrutinio sobre la cadena de suministro de la compañía en China.
La empresa experimentó un fuerte crecimiento durante la pandemia, cuando el confinamiento impulsó las compras por internet y sus bajos precios y elevada inversión publicitaria contribuyeron a aumentar su popularidad. Desde entonces, la valoración de Shein se ha visto condicionada por distintos cambios regulatorios y comerciales.
Entre ellos figuran los aranceles estadounidenses y la eliminación de determinadas exenciones fiscales que permitían evitar el pago de tasas de importación en los envíos dirigidos a Estados Unidos y la Union Europea. Estos cambios han afectado a uno de los elementos sobre los que se había apoyado el modelo de expansión internacional de la compañía.
La situación financiera también refleja la presión sobre el negocio. Shein registró pérdidas de 99 millones de dólares (85 millones de euros) durante los tres primeros meses de 2026. En ese mismo periodo, la compañía obtuvo una cifra de negocio de 9.052 millones de dólares (7.752 millones de euros), lo que supone un incremento del 1,1% respecto al primer trimestre de 2025.
El resultado contrasta con el fuerte crecimiento que había experimentado la empresa durante los años de expansión de la moda rápida a través de internet. La evolución de las ventas y de los beneficios se produce además en un mercado en el que Shein afronta la competencia de otras plataformas de comercio electrónico.
La cotización en Hong Kong abre ahora una nueva etapa para la compañía después de los intentos fallidos de acceder a otros mercados bursátiles. Los inversores tendrán que valorar la evolución del negocio en un contexto marcado por los cambios regulatorios y comerciales que afectan a sus principales mercados.

