
IKEA invertirá 53,4 millones de euros en España durante el ejercicio fiscal 2027 para reducir el precio de cientos de productos. Así lo ha comunicado este martes la compañía, que incide en que esta inversión forma parte de un plan de 1.200 millones de euros para los mercados europeos anunciado conjuntamente por el Grupo Ingka, principal franquiciado de IKEA, y el Grupo Inter IKEA.
Concretamente, la compañía aplicará esta inversión a partir del inicio del nuevo ejercicio fiscal, que comienza este martes, con reducciones de precio en 397 productos de distintas categorías del hogar. De este modo, la reducción de precios afectará a productos de diferentes estancias y categorías. Entre los artículos incluidos figuran las soluciones de almacenaje BESTÅ y KALLAX, el diván HEMNES, el sofá KIVIK y el sillón POÄNG.
A nivel internacional, las reducciones medias de los productos seleccionados se situarán entre el 15% y el 25%, aunque tanto la selección de artículos como el porcentaje de reducción variarán en función de cada mercado. No obstante, en España la reducción media anunciada será del 21%.
Pero ¿en qué consiste esta inversión por parte de la compañía? Por un lado, la inversión de IKEA para rebajar los precios de buena parte de sus productos procede de su propio margen de beneficios. Pero, como detalla la agencia Reuters, también se deriva del rediseño de parte de su catálogo. "Intentamos optimizar constantemente los costes rediseñando los productos desde cero", explica a esta misma agencia Jakub Jankowski, director general de Inter IKEA.
Con todo, el consejero delegado de IKEA en España, Carl Aaby, defiende que la compañía mantiene su apuesta por la asequibilidad en un contexto marcado por la inflación y la incertidumbre. "En un contexto tan desafiante como el actual, marcado por la inflación y la incertidumbre, es cuando debemos dar un paso al frente y estar al lado de la mayoría de las personas", señala el ejecutivo. De hecho, el responsable de IKEA en España ha añadido que el compromiso de la compañía consiste en seguir invirtiendo para reducir los precios de sus productos durante los próximos años.
Así las cosas, según IKEA estas inversiones forman parte de una estrategia a largo plazo para ofrecer productos para el hogar con una combinación de diseño, funcionalidad, calidad y opciones sostenibles. En este sentido, la compañía asegura que el objetivo es facilitar el acceso a productos de uso cotidiano y a artículos que figuran entre los más demandados por sus clientes, en un momento en el que mantiene su referencia al aumento del coste de vida.
En cualquier caso, lo cierto es que el Grupo Ingka ampliará esta política de precios a otros mercados. Además de los 1.200 millones destinados a Europa, invertirá otros 70 millones de euros en Asia y Norteamérica. Así, este dinero se empleará para ayudar a compensar las presiones derivadas de la inflación y de los movimientos de las divisas en esos mercados, con el objetivo de mantener los precios en niveles reducidos.
