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Madrid

El padre Ángel rebajó el precio de sus competidores para quedarse con la residencia de mayores que ahora abandona

Dos empresas se retiraron del concurso, pero Mensajeros de la Paz se reafirmó en su oferta. Hoy, las familias denuncian el abandono de los ancianos.

Dos empresas se retiraron del concurso, pero Mensajeros de la Paz se reafirmó en su oferta. Hoy, las familias denuncian el abandono de los ancianos.
El padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz | Gtres

Las denuncias de los familiares de la residencia Fundación Reina Sofía Alzheimer han puesto de manifiesto la incapacidad de Mensajeros de la Paz para gestionar un centro que hasta ahora era considerado toda una referencia en el cuidado de los mayores que sufren esta enfermedad.

A pesar de que algunos medios, como el diario El País, han intentado justificar las innumerables carencias, alegando que el presupuesto ofrecido por la Comunidad de Madrid era demasiado bajo, lo cierto es que la ONG del Padre Ángel ofreció un precio inferior al establecido por el Gobierno regional en el pliego de condiciones, tal y como se puede comprobar en la propia página web del perfil del contratante. Y no sólo eso, sino que, a pesar de que otros candidatos se retiraron por el camino por culpa de la inflación, Mensajeros de la Paz se reafirmó en su oferta económica, probablemente sabedora de que era la única baza con la que contaba para ganar el concurso.

El polémico concurso

El pliego publicado en 2020 establecía un presupuesto de hasta 14.491.205 euros para hacerse cargo de la mencionada residencia desde 2021 hasta 2023, la duración mínima del contrato. Sin embargo, la ONG presentó una oferta inferior que, además, se beneficiaba de la exención del 4% del IVA por ser una entidad social, con lo que, finalmente, se quedaba en 10.063.334 euros.

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Oferta presentada por Mensajeros de la Paz

Su propuesta fue sometida a examen junto a otras tres, aunque una de ellas, la firmada por Ferrovial, fue rechazada directamente por baja temeraria, una figura legal que permite dejar fuera de concurso a aquellos candidatos que plantean un precio tan bajo que hace que la administración sea consciente de antemano de que, previsiblemente, no se podrá cumplir.

En una primera resolución, fechada el 9 de abril de 2021, la Comunidad de Madrid comunicó a los participantes que la adjudicataria sería Sacyr Social, la empresa que había quedado en primer lugar, al obtener 99,25 puntos sobre 100. El 12 de julio, sin embargo, se comunicó que tanto Sacyr como Quavitae Servicios Asistenciales -la empresa que había quedado en segundo lugar- habían decidido retirar su propuesta, por lo que, finalmente, el contrato recaería en Mensajeros de la Paz, los únicos que se habían mantenido en el concurso.

Otras dos empresas se retiraron

Desde Sacyr, explican a Libertad Digital que su retirada se debió y simple y llanamente a la subida de la inflación: "La evolución del IPC en el plazo que transcurrió entre la presentación de la propuesta y la resolución hacía inviable el cumplimiento de la misma desde el punto de vista económico".

Desde Domusvi, el grupo que está detrás de Quavitae, han evitado responder a las preguntas de LD, aunque sí se han esforzado en negar la versión que han ofrecido a este periódico trabajadores y familiares de los residentes: que ambas empresas se habrían puesto de acuerdo para tratar de que el concurso quedara desierto y forzar así a la Comunidad de Madrid a elevar el presupuesto. La ONG del Padre Ángel, en todo caso, no estaba dispuesta a renunciar a la gestión de un centro que, con su retirada, quedaba directamente en sus manos y que, de otra forma, jamás hubiese obtenido, ya que, a pesar del bajo precio ofrecido, era la empresa peor valorada en base a las mejoras planteadas.

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Valoración de las ofertas por parte de la Comunidad de Madrid

Tal y como explican fuentes conocedoras del procedimiento, los candidatos son valorados en función de dos criterios: la oferta económica (un máximo de 49 puntos) y la propuesta que realizan para mejorar el centro, que es lo que más peso tiene en la decisión final (hasta 51 puntos). Mientras que Sacyr y Quavitae obtuvieron la máxima puntuación en este apartado, Mensajeros de la Paz apenas consiguió 23 puntos.

La versión de la Comunidad de Madrid

Con todo, la Comunidad de Madrid insiste en que la ONG fue libre en su día de aceptar o no el contrato y que, una vez firmado, tiene la obligación de cumplirlo. La semana pasada, el diario El País se hizo eco de una supuesta carta en la que el Padre Ángel anunciaba su intención de renunciar a la gestión del centro. Sin embargo, fuentes de la Consejería de Políticas Sociales aseguran a Libertad Digital que "Mensajeros de la Paz en ningún momento ha solicitado formalmente la rescisión del contrato".

Los propios familiares apuntaban a LD que desde la ONG les habían reconocido directamente que "no querían que este asunto afectase a su marca, pero obviamente no habrán querido hacer frente a la penalización que supone romper el contrato". Así las cosas, sus esperanzas están puestas en estos momentos en el supervisor que la Comunidad de Madrid ha impuesto al Padre Ángel y que se encargará de garantizar que Mensajeros de la Paz cumple al dedillo las condiciones establecidas en el pliego del contrato.

¿Falta de personal?

Según han denunciado los familiares, los graves problemas de higiene y cuidados que sufren los residentes se derivan de la falta de personal, ya que, cuando entró Mensajeros de la Paz, "empezaron a echar a gerocultoras, personal de rehabilitación y hasta a la animadora, que puede parecer un extra, pero para gente con Alzheimer es fundamental, porque para ellos la estimulación cognitiva es muy importante".

La Consejería de Políticas Sociales, sin embargo, asegura que "esa residencia tiene una ratio de personal de atención directa por encima de la media de todas las residencias de la Comunidad de Madrid y muy por encima del ratio que establece el Gobierno central", por lo que lo primero que comprobarán es que, efectivamente, la plantilla es la acordada, algo que familiares y trabajadores han puesto en duda. Según su testimonio, ni siquiera hay un médico 24 horas, algo obligatorio para este tipo de centros. Además, una de las empleadas ha revelado a LD que las vacaciones no se cubren.

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