
Ni una sola acción sin su dosis de sectarismo. Es la conclusión a la que se llega tras la denuncia interpuesta por el PP de Fuenlabrada tras conocer que el alcalde de la localidad, el socialista Javier Ayala, ha negado la aplicación de beneficios fiscales previstos en la ordenanza municipal para el nuevo edificio de protonterapia, una infraestructura de vanguardia vital para el tratamiento del cáncer.
Fuenlabrada se ha convertido, por tanto, en el escenario de una nueva cacicada del PSOE madrileño, donde la salud de los vecinos parece haber pasado a un segundo plano frente a las triquiñuelas políticas.
A pesar de que la propia Ordenanza Fiscal de Fuenlabrada contempla bonificaciones de hasta el 50% para actuaciones declaradas de "especial interés o utilidad municipal", el Ejecutivo de Ayala ha considerado que un centro puntero contra el cáncer no merece tal distinción. Una decisión que desde el Partido Popular tildan de "injustificable" y "sectaria".
Una "pataleta de niño pequeño"
La presidenta del PP local, Ana Millán, ha alzado la voz contra lo que considera un ataque frontal al desarrollo sanitario de la ciudad. Y lo hace esgrimiendo que el criterio de utilidad pública se cumple de forma "evidente" en este caso. "Estamos hablando de una instalación sanitaria de vanguardia que puede salvar vidas. Si esto no es de interés público, ¿qué lo es?", se pregunta Millán.
La denuncia pone el foco así en la arbitrariedad del Ayuntamiento. Según los informes técnicos en los que se escuda el Gobierno socialista, el concepto de "interés público" parece quedar limitado casi exclusivamente a la rehabilitación de viviendas y mejora de fachadas, excluyendo proyectos sanitarios de primer nivel sin ofrecer una justificación objetiva.
Desde el PP no tienen dudas: detrás de esta traba administrativa se esconde una "venganza" de Ayala por no haber sido el protagonista en la reciente visita de Isabel Díaz Ayuso a las nuevas instalaciones del hospital, demostrando una "pataleta de niño pequeño".
Un nuevo capítulo de hostilidad contra la Comunidad
Este choque por el centro de protonterapia no es un hecho aislado, sino que se suma a la larga lista de agravios y desencuentros entre el Ayuntamiento de Fuenlabrada y el Gobierno regional. La relación entre ambas instituciones atraviesa uno de sus peores momentos, con frentes abiertos tan sensibles como la gestión del centro de menores de La Cantueña o el plan de residencias de mayores.
En este clima de hostilidad, el PP lamenta que tanto Vox como Más Madrid hayan decidido ponerse de perfil en la Comisión Municipal, absteniéndose y facilitando así que Ayala consume su negativa a la bonificación. "Cuando se trata de luchar contra el cáncer, no caben excusas ni sectarismos", sentencian los populares.

