
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha mantenido este martes un encuentro con estudiantes y miembros de la comunidad académica de la Universidad de la Libertad de Ciudad de México, donde ha señalado que ha ido a defender la Hispanidad. "En el nuevo orden mundial creo que es el momento de dejar de comprar la versión siempre acomplejada del choque, el enfrentamiento y las supuestas conquistas para estar unos y otros divididos constantemente con las gafas del pasado y, sobre todo, para que la gente no tome responsabilidad ninguna sobre qué tiene que hacer en el presente y especialmente en el futuro".
Estas palabras de la presidenta llegan después de la polémica desatada a raíz las palabras que ella misma pronunció horas antes en un acto con el artista Nacho Cano, donde reivindicó las figuras de la reina Isabel la Católica y Hernán Cortés y la conquista y el mestizaje como elementos positivos de la historia compartida entre España y México.
En varias ocasiones ha aludido a la necesidad de "no tener complejos nunca más ni pedir perdón" por expresar una opinión y "querer ser libres". Para la presidenta, la Hispanidad "es una forma alegre, mestiza y, sobre todo, una forma de estar y de ver la vida en torno a unos valores: la libertad, la vida, los bienes más preciados que tiene el hombre y que son los que más prosperidad a lo largo de los años nos ha dado".
Durante esta cita, enmarcada en el viaje institucional a México, también ha subrayado el valor de la civilización, el pensamiento y el Estado de derecho. "Ha llegado el momento también de que defendamos todo lo bueno que a los dos lados del Atlántico, esa comunión de más de 600 millones de personas que sabemos celebrar, y que sabemos que juntos damos una forma de ser y de estar en el mundo que es imprescindible", ha añadido.
Ayuso ha lanzado a los universitarios su ya famoso eslogan "del socialismo se sale" y ha recibido como respuesta un sonoro aplauso. El "pensamiento colectivista totalitario te quiere pudrir el alma, porque quiere que sientas ese agravio, que tengas envidia, que desconfíes, que tengas siempre emociones negativas, que no tengas nada y que todo lo que tengas esté mal. Si has prosperado, que seas sospechoso; si has construido un patrimonio, que sea perseguido; y si te va bien, que te vaya mal; que no tengas Nación; que no tengas fe, que no tengas historia, familia o propiedad, y que tampoco tengas espíritu emprendedor".
Ante ese colectivismo, la presidenta ha incidido, y se ha reivindicado al mismo tiempo, señalando: "No se pide permiso para defender la libertad en absoluto. Y yo defiendo que se ha de gobernar por convencimiento, no por arrastre".

