
El Ayuntamiento de Madrid reformará el protocolo de cierre por condiciones meteorológicas de El Retiro y del resto de parques históricos de la ciudad. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, anunció este martes una modificación que permitirá adaptar las restricciones a la situación específica de cada recinto y que rebajará en cinco kilómetros por hora el umbral de viento necesario para activar la alerta naranja.
Durante un acto celebrado en El Retiro, Almeida defendió que esta revisión responde a una demanda sostenida de los ciudadanos y aseguró que permitirá ampliar en torno a un 20% los días de apertura del parque más emblemático de la capital.
El regidor reconoció que el actual sistema había generado "cierta incomprensión" entre los madrileños y subrayó el compromiso del Gobierno municipal de diseñar un modelo más flexible, capaz de ajustarse a las condiciones reales en cada momento sin comprometer la seguridad.
El nuevo protocolo, heredero del aprobado en la etapa de Manuela Carmena, redefine los rangos de actuación. La alerta naranja —que implica el balizamiento de determinadas zonas— se activará con rachas de entre 45 y 60 km/h, frente a los 40-55 km/h actuales. Por encima de los 60 km/h se declarará la alerta roja, lo que conlleva el cierre del parque.
Almeida justificó los cambios con datos recientes: solo en 2025, durante los días en que El Retiro permaneció cerrado, se registró la caída de más de 65 árboles y 430 ramas de gran tamaño. "Cualquiera de estos incidentes podría haber causado lesiones graves o incluso la muerte", advirtió, insistiendo en la necesidad de equilibrar seguridad y disfrute ciudadano.
Según el Consistorio, la revisión del protocolo se apoya en un análisis estadístico de incidencias desde 2014, que ha revelado una menor influencia de factores como la temperatura o la humedad del suelo en episodios de riesgo.
Entre 2020 y 2025, el parque permaneció cerrado por alerta roja apenas el 1% del tiempo, aunque en ese periodo se concentró el 38% de las caídas de árboles y ramas.
La modificación será aprobada inicialmente este jueves en la Junta de Gobierno, con el respaldo —según el alcalde— de todos los grupos municipales, que tendrán acceso a los informes técnicos que sustentan la decisión.
En paralelo, Almeida presentó un ambicioso proyecto medioambiental: convertir El Retiro en el primer parque histórico de Europa que no genere residuos. Para ello, el Ayuntamiento invertirá más de 400.000 euros en la instalación de un centro de tratamiento que permitirá reciclar, reutilizar o transformar las más de 2.700 toneladas de desechos que el parque produce cada año.
El plan incluye la identificación de 28 grandes generadores de residuos —entre ellos restaurantes, terrazas y centros culturales— y la renovación de las más de 930 papeleras distribuidas por el recinto.
Una entidad independiente se encargará de auditar el proceso con el objetivo de certificar en 2027 que El Retiro ha alcanzado el objetivo de "residuo cero".
"Es un paso adelante para proteger una joya de la ciudad y garantizar que los más de 20 millones de visitantes anuales disfruten del parque en las mejores condiciones posibles", concluyó el alcalde.

