
Los parques Juan Carlos I, el Juan Pablo II y el Parque Lineal del Manzanares dejarán de cerrar sus puertas cuando se produzcan episodios de meteorología adversa. Esta medida responde a una propuesta que previsiblemente quedará aprobada en junio y que ha sido elevada por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, a la Mesa del Árbol, quien ha mantenido una reunión este mismo miércoles para abordar la situación.
Desde el Ayuntamiento han informado que estas tres zonas verdes contarán con un protocolo específico para ellas debido a que comparten características similares en cuanto a la configuración de la instalación y el arbolado, con ejemplares jóvenes.
Para el resto de los parques históricos que disponen de posibilidad de cierre —El Capricho, Fuente del Berro, la Quinta de Torre Arias, la Quinta de los Molinos y la Rosaleda del Parque del Oeste— se operará con los mismos umbrales del Parque de El Retiro. Hay que recordar que en la Junta de Gobierno de la semana pasada se aprobó inicialmente la modificación del protocolo de este recinto.
Se trata de una decisión técnica que se adopta tras realizar un análisis técnico-estadístico y científico para cada uno de los nueve grandes parques vallados de la ciudad. Hasta ahora, sobre ellos se mantenía un mismo criterio de aplicación frente a fenómenos meteorológicos adversos.
Tal y como han argumentado desde el equipo de Carabante, la implantación de dos modelos de protocolo diferenciados permitirá "mantener los parques abiertos durante más días en época estival, tal y como solicitan los madrileños, sin reducir la seguridad para sus visitantes".
En el caso de El Retiro y el resto de parques históricos con posibilidad de cierre, la modificación del protocolo elevará en cinco kilómetros por hora el umbral de viento para activar las alertas. De esta manera, la alerta naranja se activará con rachas máximas de entre 45 y 60 kilómetros por hora, frente a los 40-55 actuales, mientras que la alerta roja se decretará a partir de los 60 kilómetros por hora, superando los 55 kilómetros por hora vigentes hasta ahora.
El delegado ha asegurado que, de aplicarse los nuevos criterios a años anteriores, uno de cada tres cierres de El Retiro se habría evitado. En 2021, por ejemplo, se habrían ahorrado ocho de las 24 clausuras con el nuevo protocolo. A su vez, ha defendido que el Consistorio cuenta ahora con un mayor conocimiento sobre el estado del arbolado tras la incorporación de El Retiro al contrato de seguimiento, evaluación y vigilancia del arbolado, lo que permite "una mejor monitorización y auditoría".
Borja Carabante también ha destacado el incremento del presupuesto destinado a conservación del arbolado en la ciudad, que desde 2019 ha pasado de 70 a 150 millones de euros, lo que a su juicio "permite tenerlo en mejores condiciones y poder flexibilizar el protocolo con las mejores condiciones de seguridad".
Protocolo durante la 85.ª Feria del Libro de Madrid
En el caso del Juan Carlos I, Juan Pablo II y el Parque Lineal del Manzanares, el Ayuntamiento eliminará el cierre completo de los recintos incluso en situación de alerta roja. Para estos tres parques, el umbral para activar esa alerta se elevará hasta rachas iguales o superiores a los 75 kilómetros por hora.
Cuando se decrete alerta roja, se balizarán únicamente las zonas concretas de riesgo, como áreas infantiles, estanciales o deportivas, y no podrán celebrarse eventos al aire libre, aunque los parques permanecerán abiertos.
Respecto a la celebración de la 85.ª Feria del Libro de Madrid, que se celebrará del 29 de mayo al 14 de junio en el Parque de El Retiro, Carabante ha manifestado que este año todavía se aplicará el protocolo actual, ya que la modificación no estará aprobada antes de la celebración del evento. "Esperamos que las condiciones meteorológicas acompañen y que no sea necesario cerrar el parque del Retiro y, por tanto, ocasionar esas molestias no solo a los expositores, a los libreros, sino tampoco a los propios visitantes", ha aseverado.
Durante la reunión de la Mesa del Árbol, los técnicos municipales de la Dirección de Gestión del Agua y Zonas Verdes han trasladado un nuevo Modelo de Evaluación y Gestión Integral de Riesgo del Arbolado Urbano de Madrid (MIRAR), destinado a reforzar la seguridad ciudadana, modernizar la gestión del arbolado y mejorar la conservación del patrimonio verde de la ciudad.
El sistema incorpora protocolos específicos de actuación ante situaciones de prealerta y episodios meteorológicos adversos, así como herramientas de digitalización, trazabilidad y seguimiento de incidencias y actuaciones realizadas sobre cada ejemplar arbóreo.
