
La estación de Chamartín-Clara Campoamor ha transformado por completo su fisionomía tras una inversión de 560 millones de euros por parte de Adif AV. La actuación arquitectónica ha permitido multiplicar la superficie útil del edificio de viajeros, pasando de los 4.000 metros cuadrados originales a un vestíbulo principal de 18.000 metros cuadrados. El rediseño estructural responde al incremento exponencial de usuarios derivado de la liberalización ferroviaria, registrando en 2025 un máximo histórico de 46,2 millones de viajeros. La reforma se ha ejecutado de forma simultánea al mantenimiento de la circulación de trenes y reordena los flujos peatonales mediante tres ámbitos diferenciados.
🔛🟢 ¡Llegan los primeros viajeros y viajeras al nuevo vestíbulo de #Chamartín! Un espacio más amplio, diseñado para hacer más cómodo y agradable cada trayecto. pic.twitter.com/blUf5Qjj5z
— Adif (@Adif_es) June 2, 2026
El corazón longitudinal de la estación
Así es el nuevo vestíbulo principal, un espacio que se vertebra en torno a un gran pasillo longitudinal común de 18 metros de ancho —el triple de la dimensión inicial— y 225 metros de longitud. Este pasillo central actúa como el núcleo de movimientos de la terminal, distribuyendo de forma segregada los locales comerciales y de restauración a un lado, y las zonas de embarque y espera al opuesto. La infraestructura unifica las áreas específicas de Cercanías y Alta Velocidad, sumando un total de 27.000 metros cuadrados operativos al añadir el vestíbulo central subterráneo y el paso inferior de tránsito. El edificio recupera además su acceso principal por la plaza exterior, protegido por una bóveda de vidrio laminado y templado, sumando cuatro entradas generales y tres de emergencia.
Doble altura y fingers para la alta velocidad
El sector destinado a la alta velocidad se ha configurado como una zona diáfana que alcanza una altura máxima de 9,43 metros, diseñada para potenciar la entrada de luz natural desde múltiples puntos de la cubierta. Esta zona de estancia dispone de un segundo nivel técnico donde se ubican diversas salas de espera. Para canalizar el acceso hacia las vías de larga distancia de forma accesible, Adif ha implantado seis fingers de 40 metros de longitud y 10 metros de ancho. Estas estructuras están dotadas de dos rampas mecánicas cubiertas independientes que salvan un desnivel de seis metros respecto a los andenes, apoyadas por ascensores y escaleras fijas revestidas de granito.
Recuperación del subsuelo y control de Cercanías
La reforma ha recuperado el antiguo vestíbulo de Cercanías situado bajo las vías de la cabecera norte, una infraestructura que permanecía clausurada desde los años ochenta. Este espacio de 2.376 metros cuadrados restablece la comunicación vertical entre los andenes de las vías 1 a 11 y el vestíbulo inferior para agilizar los tránsitos transversales hacia Metro de Madrid y la red convencional. En la superficie del edificio principal, el área de Cercanías incorpora por primera vez un sistema de control de accesos mediante tornos. Los núcleos de comunicación se han desplazado hacia el norte para generar en el nivel superior una nueva pasarela cubierta y acristalada de 1.300 metros cuadrados con visibilidad directa sobre las vías.
Eficiencia energética e integración urbana
La renovación arquitectónica incluye la instalación de una planta fotovoltaica sobre la cubierta destinada al autoconsumo energético del complejo ferroviario. La iluminación se compone íntegramente de tecnología LED gestionada por un sistema de regulación automática que adapta la intensidad lumínica según el aporte de luz natural exterior y las necesidades operativas de la terminal. En el exterior, los trabajos civiles han modificado los viales urbanos para independizar el tráfico rodado de la ciudad del flujo interno de la estación. La bolsa de taxis se ha protegido con una marquesina, se ha edificado una nueva consigna independiente y se han integrado zonas de transporte sostenible con aparcamientos seguros para bicicletas. Paralelamente, se han ejecutado las cimentaciones y pilas estructurales en el lateral este de la cabecera sur que servirán de base para el futuro cubrimiento de la playa de vías dentro del proyecto de regeneración urbana Madrid Nuevo Norte.



