
Las tres colinas artificiales levantadas durante las obras del soterramiento de la A-5 han comenzado a cambiar de aspecto. El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado la retirada de parte de los 170.000 metros cúbicos de tierra acumulados durante la excavación de los túneles, lo que reducirá su altura desde los 18 hasta los 6 metros. El material se reutilizará para cubrir los pasos inferiores de Batán, Yébenes y Boadilla antes de que las colinas se transformen en espacios de ocio y zonas verdes.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado este lunes las obras para supervisar el inicio de los trabajos. Según ha explicado, la tierra procedente de la excavación de los túneles del soterramiento se empleará para cubrir los tres antiguos enlaces que permanecían al descubierto.
El traslado de material ya ha comenzado hacia el paso inferior de Batán, donde previamente se han instalado las vigas superiores. De forma paralela se está ejecutando el relleno en el enlace de Boadilla, mientras que los trabajos en Yébenes comenzarán durante el mes de agosto.
En cada uno de los tres pasos se extenderá hasta un metro de tierra sobre la losa superior y otro metro en los laterales, con el objetivo de completar la cubrición durante el mes de septiembre. Una vez finalizada esta fase, la superficie se urbanizará para integrarse en el nuevo corredor verde.
Las colinas albergarán nuevos espacios de ocio
Las tierras utilizadas proceden de la excavación de los dos túneles de la A-5, cuya perforación finalizó el pasado 25 de mayo. Durante las obras se almacenaron 170.000 metros cúbicos de tierra, un volumen equivalente a 72 piscinas olímpicas, en la parcela de la antigua subestación de Iberdrola conocida como Estación de Superficie Ventas de Alcorcón.
Tras la retirada de parte del material, las tres colinas reducirán su altura desde los 18 metros actuales hasta aproximadamente 6 metros.
El proyecto prevé que la colina norte tenga un uso recreativo con un graderío junto a un circuito de pump track y skate park. La colina oeste se convertirá en un mirador con vistas hacia la Casa de Campo y el paisaje urbano de Madrid, además de funcionar como punto de interpretación de la red de parques. Por su parte, la colina sur estará destinada a favorecer la biodiversidad e incluirá una zona de merenderos.
Según explicó durante la visita el jefe del Servicio de Infraestructuras de Movilidad del Ayuntamiento, Pedro Rodríguez, la configuración de estas colinas también contribuirá a reducir el impacto visual de la subestación eléctrica de Ventas del Batán.
Próximas fases del soterramiento
Con la excavación de los túneles ya completada, los trabajos continuarán a partir de agosto en el interior de la infraestructura. El Ayuntamiento ejecutará la losa inferior, instalará los paneles de revestimiento, construirá los cuartos técnicos y colocará los sistemas de iluminación, señalización variable y el resto de instalaciones necesarias para su funcionamiento.

Posteriormente se abordará la conexión del nuevo túnel con la M-30, integrando los sistemas de ventilación, cámaras, salidas de emergencia y equipos de extracción antes del inicio del periodo de pruebas.
Las previsiones municipales apuntan a que el túnel pueda entrar en servicio a finales de este año.
Un futuro corredor verde de 20.000 metros cuadrados
La parcela donde se ubican las colinas artificiales suma 20.000 metros cuadrados, una superficie equivalente a casi dos veces la Plaza Mayor de Madrid. Su incorporación al proyecto permitirá conectar el futuro Paseo Verde del Suroeste con la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
Las mismas tierras excavadas volverán a utilizarse en la tercera fase de las obras, correspondiente a la urbanización y ajardinamiento del corredor verde, cuyo contrato cuenta con un presupuesto de 70 millones de euros. El Ayuntamiento prevé iniciar estos trabajos entre septiembre y octubre, con el objetivo de finalizar el nuevo espacio verde entre finales de 2027 y principios de 2028.
El Paseo Verde del Suroeste contempla además el trasplante de parte del arbolado retirado durante las obras de la A-5, aprovechando la calidad del terreno reutilizado.


