
Reyes Maroto ha desatado una oleada de comentarios en las redes sociales después de que numerosos usuarios cuestionaran la autenticidad de la camiseta de la selección española que lució durante un acto del PSOE en el distrito madrileño de Fuencarral para seguir el partido entre España y Portugal.
La fotografía, difundida por el propio equipo de comunicación de la portavoz socialista, muestra un detalle que ha disparado las sospechas: un parche blanco en la manga derecha. Según han señalado decenas de usuarios, ese distintivo no correspondería con ninguna de las versiones oficiales comercializadas por Adidas.
En las tiendas físicas, la camiseta de la selección se vende sin parches y, en la tienda online de la marca, únicamente puede añadirse por diez euros el distintivo dorado reservado a las selecciones campeonas del mundo. La presencia de un parche blanco ha llevado a numerosos internautas a sostener que la equipación podría no ser oficial.
Varios usuarios han apuntado además que ese tipo de parche suele aparecer en algunas imitaciones que se comercializan en el top manta. La asignación definitiva de los distintivos para el campeonato se conoció poco antes del inicio del torneo, lo que habría provocado errores en parte de las réplicas que comenzaron a venderse antes de conocerse el diseño definitivo.
Del discurso a los hechos
Las sospechas llaman especialmente la atención por la trayectoria de la propia Maroto al frente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo entre 2018 y 2023. Durante aquellos años, la lucha contra la falsificación y la venta ilegal fue uno de los mensajes recurrentes de su departamento.
En 2018, Maroto aseguró que el Gobierno desarrollaría una "agenda política ambiciosa" contra la falsificación y la venta ilegal, un fenómeno que calificó como "muy preocupante". También anunció la creación de una "mesa del intrusismo" con el objetivo de combatir el top manta.
Precisamente, la camiseta blanca de la selección española se ha convertido en uno de los productos más vendidos en ese mercado ilegal debido, entre otros motivos, al elevado precio de la equipación oficial, que ronda los 120 euros.

