
Isabel Díaz Ayuso no se va. Pretende seguir en primera línea política al menos hasta que la situación no cambie y, según sus pronósticos, esto no sucederá en bastante tiempo. "Ahora mismo no, es ahora cuando menos porque no nos lo podemos permitir ni yo tampoco. No tengo otra cosa que hacer en esta vida que las cosas a conciencia con toda la libertad pero con la coherencia de la responsabilidad que yo misma me he echado a las espaldas; por tanto, mientras esto no cambie, me quedo aquí lo que los ciudadanos quieran. […] No vale cuando vienen mal dadas, salir corriendo. Hemos venido a dar la batalla y defender aquello en lo que crees", avisó este jueves a última hora de la noche en una entrevista concedida a Horizonte, en Cuatro.
La presidenta de la Comunidad de Madrid habló sin tapujos de la crisis que atraviesa España. No sólo de Ceuta y no sólo de las algaradas de los últimos días protagonizadas por la ultra izquierda, sino también de los peligros que, a su juicio, entraña Pedro Sánchez, y que pasan por enfrentar a los ciudadanos y romper la convivencia si con ello consigue retener un día más el poder.
"(Sánchez) necesita que la gente sienta lo que él siente hacia España y España hacia él, que es odio", afirmó sin ambages. "No para todos los días de hacer daño a todos los españoles, con el abandono de las fronteras que algún día sabremos por qué, la promoción sistemática de la inseguridad ciudadana, la tensión callejera, el ataque a las pymes, a los agricultores, ganaderos y transportistas".
Para Ayuso, "estamos en un momento en el que, como en otros momentos a lo largo de la historia, la izquierda y, en concreto el Partido Socialista y ese Frente Popular que está pergeñando Pedro Sánchez han decidido que no van a dejar el poder de manera democrática y sometiéndose a la separación de poderes, al Estado de derecho, a la alternancia política y, por tanto, vamos a vivir escenas durísimas en los próximos semanas, los próximos meses".
No es la primera vez que la presidenta madrileña lo advierte. Lo lleva haciendo desde hace mucho, a pesar de que algunos le acusaban de pertenecer por ello al ala dura del PP, "pero no nos hemos equivocado nunca", reivindicó. "Conozco mucho a este hombre, me tocó soportarlo en pandemia y vi la maldad directa".
"Es una situación que no habíamos vivido jamás, porque votaras a quien votaras estabas acostumbrado a que, cuando alguien tenía que dejar el poder, se echaba al lado y pasaban otros, no pasaba nada. Esto es diferente y, por eso, nos están llevando a una situación nunca vista. Yo presiento que van a ser tiempos muy duros, especialmente en ciudades como Madrid donde los ciudadanos son rehenes de lo que está pasando y de lo que están pergeñando", dijo.
Y es que para Ayuso existen pocas dudas de que lo que se vive desde hace cinco días en la Puerta del Sol y las protestas que se vienen – un Rodea el Congreso el viernes, manifestación el sábado, huelgas, etc.- tienen como único fin agitar las calles ante el previsible cambio de ciclo político y una pérdida del poder por parte de la izquierda. "Yo creo que están preparando el terreno probablemente para elecciones pero, desde luego, para seguir quemando las calles". "Por eso - explicó- yo me veo obligada a ir a un tribunal y pedir amparo judicial, por toda la gente cuyos derechos están siendo vulnerados ahora mismo en la Puerta del Sol, y porque eso no es España, porque eso no se puede permitir un solo día y porque la decadencia es un virus cancerígeno que se pega y se propaga gran velocidad".
Para la presidenta, "nos gobierna la mafia" y "la gente tiene miedo" y no quiere, por ello, "problemas, "salvo los que tienen un interés directo en esta historia, que es una mafia, la inmensa mayoría es consciente de que esto es muy feo, que esto no lo habíamos vivido nunca y que nadie lo quiere", expuso.
De la misma forma, reconoció por primera vez que también ella siente ese "miedo". "Miedo a que esto no cambie pronto y que España se convierta en un país irreconocible, porque se está abandonando el país y todos los problemas juntos nos pueden llevar a una situación nunca vista, y tengo miedo a ese guerracivilismo que se ha alimentado, porque han conseguido que el otro sea tan odioso que, con tal de que no gobierne, nos están llevando a un extremo de polarización enorme".
Mientras la entrevista tenía lugar se hizo público el rechazo de Junts a los dos decretos sobre vivienda aprobados este martes en Consejo de Ministros. La presidenta deslizó que Sánchez podría utilizar este movimiento de los de Carles Puigdemont para ir a elecciones.
"Sánchez sabe desde el comienzo que esto no lo podía votar Junts, nos están tomando el pelo. Todos lo sabían. Han hecho esta barbaridad probablemente para que ellos le digan que no. Es un todo un juego de trileros", expuso.
En este sentido, recordó que el primer efecto de todo esto es que no se hable de Ceuta y, "mientras tanto, vamos preparándonos para elecciones. Es que este señor tenía que haber presentado unos Presupuestos esta semana, que está fuera de la ley, que tenemos a un presidente que está fuera de la ley, que pasa de todo, que está otra cosa, que está en una revolución".
