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Bush estudia atacar a Irak tras el veto en la ONU anunciado por Rusia y Francia

La posición de Rusia y Francia podría empujar a George W. Bush a atacar Irak sin el respaldo de la ONU. Para sumar tensión, Kofi Annan ha dicho que una acción unilateral iría en contra de la Carta de la ONU. Con la vía diplomática casi extinguida, el general Tomy Franks, responsable del despliegue militar en el Golfo, viaja a Qatar para ponerse al frente del ataque.

La crisis de Irak, al minuto

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L D (Nacho G. Mostazo) Los diplomáticos británicos llevan varios días trabajando frenéticamente para sumar apoyos en el Consejo de Seguridad de la ONU. El embajador del Reino Unido, Sir Jeremy Greenstock, ha elaborado una nueva resolución que enmienda a la presentada dos semanas atrás por EEUU, Reino Unido y España. Aunque los términos exactos de su contenido no se han hecho públicos, la nueva propuesta se limitaría a enunciar doce preguntas dirigidas al presidente iraquí, Sadam Husein. Se trataría de un test de desarme que Irak tendría que pasar para evitar el ataque y, además, debería hacerlo a fecha fija, es decir, que mantiene el ultimátum, aunque algunas fuentes mencionan que podría retrasarse. No obstante, los diplomáticos estadounidenses no estarían dispuestos a posponer la fecha límite, fijada para el próximo lunes 17 de marzo.

Según el diario británico The Guardian, el texto ya contaría con siete votos favorables asegurados. Así, al apoyo de EEUU, Reino Unido, España y Bulgaria habría que sumar también el respaldo de Angola, Camerún y México, aunque otros medios no creen que dicho apoyo esté tan claro. Asimismo, The Guardian afirma que es probable que también obtuviera el apoyo de Chile, Pakistán y Guinea Conakry, con lo que serían diez, según sus cuentas. Sin embargo, Rusia y Francia ya han dicho que su voto será negativo ante cualquier nueva resolución. Estos dos países no quieren que pese ningún ultimátum sobre el régimen de Irak e incluso han amenazado con usar su derecho de veto en el Consejo de Seguridad, a lo que Tony Blair, el primer ministro británico, ha contestado que le están dando alas a Sadam Husein. Para sumar tensión, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha declarado que un ataque unilateral a Irak iría en contra de la Carta fundacional de las Naciones Unidas.

Aznar prepara a la opinión pública española

Con este panorama, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, empieza a vislumbrar que la única salida posible es el ataque a Irak y el derrocamiento de Sadam Husein. Días atrás, Bush ya dijo claramente que no dejaría en manos de otros países la seguridad de los estadounidenses. Por su parte, José María Aznar protagonizó este lunes por la noche una entrevista en Telecinco, apenas unas horas después de hablar por teléfono con su homólogo estadounidense, y aprovechó su aparición televisiva para empezar a preparar a la opinión pública ante lo que parece inminente. Aunque el presidente español reiteró que siguen buscando el mayor consenso posible, en clara alusión a la nueva propuesta de resolución, también insistió en que no jugará con la seguridad de los españoles. Según Aznar, el objetivo es que Sadam se desarme y “no podemos cimentar nuestra tranquilidad tolerando más amenazas, porque entonces ya no tendrá remedio”, dijo.

Aznar mostró su respeto por las posturas de Francia, Rusia y China –este país también ha manifestado su oposición al ataque unilateral–, pero dijo claramente que bloquear el Consejo de Seguridad de la ONU “no es una buena decisión, porque permite incumplir la legalidad. Respeto las posturas, pero es un camino equivocado” que “tiene sus consecuencias”, dijo. En este sentido, subrayó que la equivocación de estos tres países es que no están presionando a Irak para que se desarme y añadió, para matizar una pregunta de su entrevistador, que “no estamos ante la guerra de Bush, sino ante la obligación de las resoluciones. La paz tiene que conllevar seguridad, no podemos aceptar la paz de Sadam”, porque, a su juicio, es una trampa. En este punto, Aznar recordó un dato que no puede pasar inadvertido: “Francia tiene intereses materiales en Irak, China y Rusia tienen intereses materiales en Irak. Nosotros no los tenemos”, dijo.

El presidente también subrayó que los países que protagonicen el ataque, si finalmente se produce, ya cuentan actualmente con el respaldo de las Naciones Unidas aunque no se someta a votación un nuevo texto, ya que todas las resoluciones anteriores se aprobaron por unanimidad en el Consejo de Seguridad, según explicó. Aznar aprovechó entonces para comparar la situación actual con la de 1999, cuando Rusia vetó en la ONU la intervención militar en Kosovo y la OTAN tuvo que actuar unilateralmente. A este respecto, el presidente dijo que la opinión pública también estaba en contra del ataque en Kosovo y que, a pesar de ello, se produjo la intervención para evitar que Milosevic continuara con el genocidio. Su discurso, claro y contundente, permite deducir que el cambio de estrategia ya es un hecho consumado y que la oposición interna que vienen sufriendo tanto Aznar como Tony Blair, sobre todo el primer ministro británico, no impedirá el respaldo al ataque a Irak si finalmente se produce.

Tomy Franks pone rumbo a Qatar

Así pues, con la amenaza del veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente de EEUU podría tomar pronto su decisión definitiva. Hasta el momento, EEUU y el Reino Unido han concentrado en la región cerca de 300.000 soldados, cientos de aviones de guerra, seis portaaviones y decenas de buques armados. En el interior de Irak ya operan grupos de las Fuerzas Especiales desde hace semanas. Fuentes del Pentágono han indicado que los planes de invasión asignan una alta prioridad a la toma de control de los campos petroleros para impedir que sean incendiados, ya que los estrategas estadounidenses tienen información que les lleva a pensar que Sadam ha ordenado minar dichos campos, o bombardearlos, para repetir la estrategia de tierra quemada que ya puso en marcha en Kuwait cuando sus tropas tuvieron que retirarse al inicio de la primera Guerra del Golfo. Asimismo, distintos medios mencionan que el líder iraquí ha organizado dos anillos defensivos alrededor de Bagdad, la capital, y que incluso podría utilizar armas de destrucción masiva contra los militares aliados para bloquear su avance.

El último paso de la Administración Bush ha sido, de momento, ordenar al general Tomy Franks, responsable máximo de la operación militar en el Golfo, que se desplace a Qatar y se instale en la base de As Sayliyah, donde tiene su sede el Comando Central aliado, según informa la agencia Reuters. El general, que estuvo en Tampa (Florida) estos días atrás para ultimar los planes militares, tomará el mando de la base qatarí a finales de esta misma semana. Para esa fecha ya contará con un importante despliegue al sur de Turquía, iniciado hace una semana con ayuda del Ejército turco a pesar del rechazo del parlamento, que seguramente apruebe el despliegue estadounidense la próxima semana. De este modo, Bush podría dar la orden de atacar incluso la próxima semana. Todo quedará pendiente de los últimos esfuerzos diplomáticos y de la situación interna en España y el Reino Unido, donde Tony Blair y José María Aznar tendrán que valorar el desgaste que sufrirán sus respectivos gobiernos si apoyan el ataque sin el acuerdo explícito de la ONU.

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