LD (EFE) Tras conocerse que la Corte Penal Internacional ha acusado al presidente de Sudán, Omar al-Bachir, de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio en Darfur, La misión militar conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) anunció la "suspensión indefinida" de sus actividades.
Además, la UNAMID pidió a sus miembros presentes en Darfur, oeste del país, que no salgan de sus casas y elevó la emergencia hasta el nivel tres, uno por debajo del máximo. Fuentes de la ONU han explicado que algunos de sus empleados en Jartum ya han sido trasladados a Juba, capital del sur de Sudán, como parte las medidas preventivas.
En el aeropuerto internacional, en las últimas horas se han disparado el número de reservas por parte de occidentales que buscan abandonar el país lo antes posible. Mientras, la misión de los "cascos azules" en el sur de Sudán (UNMIS) también suspendió sus actividades por las mismas razones en anticipación a una eventual reacción violenta por parte de los seguidores de Bachir.