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Reino Unido, una sociedad bajo vigilancia por la amenaza terrorista

The Times descubre este sábado que la Policía británica se dispone a utilizar vehículos aéreos no tripulados de uso militar para sus labores de vigilancia; e incluso, para perseguir, por ejemplo, a terroristas, Según fuentes consultadas por este rotativo, los mismos que operan en Irak y Afganistán. Scotland Yard encontró este jueves en Bristol la última ratonera terrorista.

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The Times descubre este sábado que la Policía británica se dispone a utilizar vehículos aéreos no tripulados de uso militar para sus labores de vigilancia; e incluso, para perseguir, por ejemplo, a terroristas, Según fuentes consultadas por este rotativo, los mismos que operan en Irak y Afganistán. Scotland Yard encontró este jueves en Bristol la última ratonera terrorista.
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L D (Agencias) Fuerzas de la policía británica se disponen a utilizar para sus labores de vigilancia de la delincuencia vehículos aéreos no tripulados como los empleados en Afganistán contra los talibanes y los terroristas de Al Qaeda.

Fuerzas de la policía de Kent y Essex, en el sureste de Inglaterra, se han embarcado en un proyecto conjunto con BAE Systems, la mayor compañía europea del sector de la defensa, para fabricar ese tipo de vehículos, informa hoy el diario The Times.
 
Un vehículo de ese tipo, conocido por las siglas inglesas de Herti (high endurance rapid tecnology insertion vehicle), ha sido utilizado por los militares británicos en Afganistán para seguir a los talibanes hasta sus bases. Algunos de esos vehículos no tripulados que operan en Irak y Afganistán van equipados con misiles capaces de destruir unidades enemigas en cuanto las descubren.

La colaboración de BAE con las fuerzas policiales de esos dos condados ingleses forma parte de una estrategia más amplia de BAE Systems para no limitarse al sector de la defensa sino abarcar también el de seguridad.
 
Otras fuerzas de la policía británica, por ejemplo, en Liverpool, han desplegado ya aviones guiados por control remoto y que están programados para operar dentro de un área determinada con el sistema de navegación GPS. Pero los vehículos aéreos no tripulados de uso militar son de tecnología más avanzada y pueden cambiar de misión para perseguir, por ejemplo, a un terrorista o criminal.

Esos vehículos tienen una gran ventaja sobre la vigilancia tradicional mediante helicópteros ya que pueden permanecer en el aire hasta veinticuatro horas en lugar de sólo dos o tres horas. Son además mucho más silenciosos, y las versiones militares están equipadas con sensores capaces de detectar las radiaciones y las emisiones químicas y biológicas.

BAE ha empezado ya a colaborar con la policía para establecer cómo pueden utilizarlo sus agentes, y para tres años se esperan los primeros vuelos de prueba, según el diario. El mayor obstáculo será conseguir la autorización de la Autoridad de la Aviación Civil para utilizar el espacio aéreo civil, algo esencial en el sureste de Inglaterra, dada la proximidad de varios aeropuertos que sirven a Londres y toda la región.
 
Los críticos señalan que todo ello es una prueba más de que el Reino Unido se ha convertido en una sociedad bajo vigilancia como la pronosticada con horror por George Orwell. "Es muy grave que una democracia utilice métodos de vigilancia militares contra su propia población civil. ¿Quién ha autorizado esta política?. ¿Cuándo se ha debatido en el Parlamento?", critica la abogada Shami Chakrabarti, directora del grupo de derechos humanos "Liberty".
 
Otras dos explosiones controladas en Bristol
 
En otro orden de cosas, artificieros del Ejército británico llevaron este sábado a cabo dos nuevas explosiones controladas en el domicilio de un sospechoso de terrorismo en las afueras de Bristol. El sospechoso, de 19 años, un británico recientemente convertido al Islam, según algunas informaciones, ha sido detenido en virtud de las leyes antiterroristas de este país y es interrogado en una comisaría.
 
El viernes la policía efectuó ya una primera explosión controlada de materiales sospechosos en la vivienda del joven, situada en el barrio de Westbury-on-Trym, de la ciudad de Bristol.
 
Una segunda explosión iba a ser efectuada el viernes por la noche, pero se decidió su aplazamiento a la espera de que llegaran sacos de arena para amortiguar su impacto, y finalmente hubo tres en lugar de dos explosiones, según informó la BBC.
 
El material explosionado, sobre el que no se han dado detalles, será enviado para su análisis a los laboratorios de la policía.

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