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Cae un grupo delictivo con 5 detenidos que atracaba comercios de media Región de Murcia

Se han esclarecido más de 30 delitos cometidos por el grupo criminal, cuyas víctimas eran, en su mayoría, mujeres

Se han esclarecido más de 30 delitos cometidos por el grupo criminal, cuyas víctimas eran, en su mayoría, mujeres
Imágenes de uno de los robos en Murcia | Europa Press

La Guardia Civil ha desarticulado un grupo delictivo que atracaba comercios de media Región. La operación 'Pimur' se ha saldado con la detención de sus cinco integrantes como presuntos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación, sustracción de vehículo y usurpación de estado civil.

Los primeros pasos de la operación se iniciaron en noviembre del pasado año, cuando la Guardia Civil detectó una serie de robos con violencia e intimidación un salón recreativo, de Torre Pacheco. En el atraco, los autores utilizaron una furgoneta previamente robada en Cartagena y posteriormente abandonada en una zona agrícola, un 'modus operandi' habitual de este grupo criminal.

La inspección técnico-ocular, así como otras pesquisas, llevaron a los guardias civiles a la conclusión de que no estaban tras un hecho aislado, sino que se trataba de un grupo delictivo organizado y jerarquizado con experiencia.

A partir de este robo, el grupo criminal centró su actividad en robos con violencia e intimidación en comercios como salones de apuestas y estaciones de servicio. Las acciones de este grupo coincidieron en el tiempo con otra organización criminal de similares características y modus operandi que en ese momento operaba en la zona del Mar Menor, y que se desarticuló con la operación 'Game-rol'.

Durante el transcurso de ambas investigaciones, los agentes de la Guardia Civil detectaron conexiones entre ambas bandas delictivas, principalmente por la participación de un mismo individuo en las dos organizaciones criminales, lo que dificultó en gran medida las tareas de investigación para tratar de desarticular ambos grupos.

La principal diferencia detectada entre las bandas era el cómo actuaban durante los robos. Los ahora detenidos en la operación 'Pimur', no dudaban en emplear la violencia, lo que generaba alarma social dadas las lesiones de las víctimas.

Su objetivo era la sustracción de efectivo y otros objetos de valor de forma ágil y rápida mediante violencia y intimidación contra empleados de los comercios, la mayoría estaciones de servicio y salones recreativos. Su actividad delictiva iniciaba con un estudio previo de la zona de actuación, basado en controlar los horarios de apertura y cierre de establecimientos, el número de trabajadores de los mismos y las vías de acceso y escape. Se ha constatado que la mayoría de las víctimas de los atracos eran mujeres.

De forma paralela a las labores de investigación, con la finalidad de prevenir y, en su caso, frustrar la comisión de los delitos, la Guardia Civil diseñó y ejecutó un dispositivo de vigilancia en las zonas más susceptibles de sufrir robos.

Ante el incremento de la presencia policial del dispositivo preventivo, el pasado mes de febrero, el grupo criminal modificó sus objetivos y amplió el abanico de delitos utilizando la violencia contra sus víctimas, en su mayoría mujeres de avanzada edad.

Estos delitos también se basaban en una vigilancia previa y una espera al acecho de futuras víctimas en las inmediaciones de sus domicilios. El atraco se materializaba cuando las víctimas estaban solas, de una forma muy rápida y con una desmesurada violencia. Su fin era la sustracción de efectivo, joyas y otros objetos de valor. En algunos casos, además, accedían al domicilio de la víctima para incrementar su botín.

Además de las vigilancias previas y la planificación de las huidas, los integrantes del grupo criminal trataban camuflaban su identidad suplantando la de otras personas para evitar ser vinculados con la actividad delictiva y rastreados por los investigadores. Los guardias civiles constataron que el entramado delictivo era liderado por un individuo que llevaba un férreo control y se encargaba de seleccionar objetivos y ordenar los cometidos.

A finales del pasado mes de junio, una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil llevó a cabo la fase de explotación de la operación, en la que, previa autorización judicial, se efectuó la entrada y el registro de cinco inmuebles en los municipios de Murcia (Sucina), Cartagena (Pozo Estrecho, La Palma y La Puebla) y Los Alcázares.

Los guardias civiles detuvieron a cinco integrantes como presuntos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación, sustracción de vehículo y usurpación de estado civil. También se incautaron un vehículo, efectivo, un arma simulada y diferentes prendas de ropa utilizadas durante los asaltos.

Hasta el momento, el análisis de la información obtenida durante la operación ha permitido la resolución de una treintena de delitos cometidos en prácticamente toda la Región, principalmente en los municipios de Murcia, Cartagena, Fuente Álamo, San Javier, San Pedro del Pinatar, Los Alcázares, Alhama de Murcia, Totana, Mazarrón y Lorca.

La Guardia Civil continúa con la operación abierta, ya que se presume que la cifra de hechos delictivos pueda aumentar.

Los detenidos, los efectos incautados y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de San Javier, que ha dirigido la operación y que ha ordenado el ingreso en prisión de los cinco detenidos.

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