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Bermúdez abre procedimiento contra Díaz de Mera por negarse a revelar una fuente

Gómez Bermúdez ha abierto procedimiento contra Díaz de Mera por negarse a revelar el nombre de la "fuente" que le reportó sobre un "informe con indicios y pruebas de conexiones entre islamistas y ETA en número significativo". El ex director general de la Policía ya desveló su existencia en una entrevista en la COPE. El juez le impuso una multa de 1.000 euros para disuadirle y llegó a rogarle que respondiera en beneficio del proceso. De Mera se negó. La declaración del inspector Parrilla desveló desapariciones de notas del confidente Cartagena y que Garzón investigaba ya a Zougam por el atentando de Casablanca.

CLAVES DEL DÍA
 

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Gómez Bermúdez ha abierto procedimiento contra Díaz de Mera por negarse a revelar el nombre de la "fuente" que le reportó sobre un "informe con indicios y pruebas de conexiones entre islamistas y ETA en número significativo". El ex director general de la Policía ya desveló su existencia en una entrevista en la COPE. El juez le impuso una multa de 1.000 euros para disuadirle y llegó a rogarle que respondiera en beneficio del proceso. De Mera se negó. La declaración del inspector Parrilla desveló desapariciones de notas del confidente Cartagena y que Garzón investigaba ya a Zougam por el atentando de Casablanca. CLAVES DEL DÍA 
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(Libertad Digital) El juicio del 11-M sufrió este miércoles un inesperado viraje. Declaraba el ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera. El abogado de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, José María de Pablo, le interrogó sobre un informe cuya existencia había desvelado en una entrevista en la COPE. En el informe, que ha desaparecido, se citan "indicios y pruebas de conexiones" entre islamistas y ETA "en número significativo y preocupante".
 
Los autores, según dijo Díaz de Mera en la radio y ratificó este miércoles en el tribunal, eran dos, un hombre y una mujer que decidieron hacer "un informe real sin orientación previa" y atendiendo a criterios "éticos". "Hay informes que no están fechados ni sellados pero que se entregan a quien los solicita", agregó.
 
Díaz de Mera declaró que sólo conoce las "generalidades" y no "con precisión" su contenido, ya que éste se lo había transmitido "la fuente". Tampoco desveló el nombre de los autores. "No puedo decírselo porque no lo sé, la fuente tampoco me dijo los nombres concretos". Aseguró que "saben y sabemos muchos. Por lo menos diez personas conocen ese informe", entre los que incluyó al comisario general de Información de entonces, Telesforo Rubio porque fue él quien lo encargó. A preguntas del abogado también negó haber dicho nunca que "nadie haya dado orden de hacer desaparecer el informe".
 
"¿Quién es su fuente?"
 
Explicó que la "orientación previa" de la que habla el informe se refería a órdenes explícitas para "reforzar la versión oficial". Entonces se produjo la sorpresa cuando el abogado de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M le preguntó: "¿Quién es la fuente?" "No puedo dar esa información porque pondría en peligro la seguridad de la fuente y la seguridad de su puesto de trabajo". Gómez Bermúdez le recordó que estaba obligado a responder. Le ofreció escribir el nombre de la fuente en un papel y le ofreció garantías para la "fuente". "No me lo tome a desacato pero no escribiré la fuente", dijo Díaz de Mera. "Usted no puede hacer eso", le dijo Bermúdez recordándole que podría multarle y ser procesado por desobediencia grave al tribunal. "Estoy en disposición de aceptar las consecuencias", dijo el ex director general de la policía. Entonces el presidente del tribunal suspendió temporalmente la vista.
 
Gómez Bermúdez: "Fíjese que le estoy rogando"
 
Después del receso la vista se reanudó con la declaración de Díaz de Mera que dijo al Tribunal que era "una situación muy complicada" para él porque se siente "identificado con el cuerpo de Policía de por vida", y añadió que "la fuente es policial es acreditada, fiable y honesta y no puede revelar esa fuente".

Gómez Bermúdez le contestó que "el Tribunal también aprecia el trabajo de las Fuerzas de la Seguridad", pero "no puede decir que esa fuente es fiable y no revelarla". El presidente del Tribunal intentó persuadirle, le ofreció un nuevo receso para que "medite, consulte con sus seres queridos si es necesario", y recalcó que "no sólo se deduce testimonio, usted es aforado porque es eurodiputado, no sólo es eso, eso es lo de menos, el problema es la situación en la que coloca a este proceso y a este Tribunal, que es muy complicada, le ruego, y fíjese que le estoy rogando, que medite las consecuencias". Bermúdez insistió: "Medite mucho mas allá de su postura ética y su amor por la Policía, de las consecuencias que tiene para los ciudadanos y para las partes" en el proceso.

Pese a todo, Gómez Bermúdez no logró que Díaz de Mera cambiase de opinión. "Aprecio mucho, más de lo que el Tribunal se imagina, las apreciaciones que usted acaba de dar, estoy absolutamente persuadido de que la fuente me está escuchando y muchos más policías, si ellos quieren dar el paso que lo den, no se si hay un conflicto entre la ley y la moralidad de un sujeto, pero si tengo que elegir prefiero que la responsabilidad caiga sobre mí", reiteró el ex director general de la Policía.

Último intento de Gómez Bermúdez

En un último intento, Gómez Bermúdez le preguntó si no quería "consultar a la fuente", pero Díaz de Mera dijo que "ni siquiera" sabía si "tiene el teléfono intervenido". Ante eso, finalmente, Bermúdez desistió y constató que Díaz de Mera "no deja más opciones al Tribunal" y comunicó que abría proceso por desobediencia al Tribunal, de acuerdo con el artículo 716 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y le imponía una multa de 1.000 euros.
 
Pero el abogado José María de Pablo volvió a insistir sobre dicho informe. Díaz de Mera declaró que no pudo verlo, lo único que "puedo decirle es que a mi se me da cuenta de esto en septiembre" pasado. Y es cuando él tiene conocimiento de su existencia, "y a sabiendas de que no lo puedo probar", su "conciencia" le lleva a realizar las declaraciones en las cadena COPE para que los implicados actúen en "conciencia". A preguntas del abogado que se interesó en saber si le constaba que las conclusiones de dicho informe fuesen descartadas, contestó que "no" le consta.
 
La apertura de investigación contra Díaz Mera por el delito de desobediencia grave será remitida previsiblemente al Tribunal Supremo para que a su vez solicite al Parlamento Europeo la tramitación de un suplicatorio con el que poder actuar contra el europarlamentario, ya que es aforado.

Interrogatorio del fiscal
 
Antes de este incidente, a preguntas del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, quien formuló el interrogatorio del Ministerio Fiscal, Díaz de Mera dijo que se enteró en Barajas, donde esperaba un vuelo con el subdirector general operativo Pedro Díaz Pintado, de la primera explosión del 11-M. Aclaró que nunca le reportó información el comisario general de Información Jesús de la Morena, sólo el subdirector general operativo Pedro Díaz Pintado.  Javier Zaragoza le preguntó si le consta si que "era práctica habitual de ETA avisar" antes de colocar una bomba. "Es del dominio común, señor fiscal jefe" pero otras veces "no lo ha hecho", recordó.
 
Relató que el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa "quería saber" si se conocía el tipo explosivo. Díaz de Mera erró al recordar la secuencia pero la corrigió de inmediato. Díaz Pintado (subdirector General operativo) llamó a De la Morena (comisario general de Información), "perdón, al comisario general de seguridad ciudadana", Santiago Cuadro. Éste devolvió más tarde la llamada y es cuando "se produce el debatido problema de Tytadin con cordón o no Tytadin con cordón detonante". Según relata el ex director general, Díaz Pintado dijo "¿pero seguro? y presumiblemente la respuesta fue seguro".
 
Sobre el relato de Leganés declaró que quien le llamó, a media tarde, para informarle fue el subdirector general operativo, Pedro Díaz Pintado. Llegó a Leganés sobre las 18:30 de la tarde. "Acaban de llegar los GEO, que se estaban ya cambiando". Un poco después apareció Díaz Pintado. Dijo que cree que quienes estaban allí cuando él llegó, "de más rango", eran el comisario general de seguridad ciudadana y el comisario general de información. Sobre el desalojo de los vecinos de las casas, afirmó que le dijeron que ya lo habían hecho, pero entonces le extrañó ver en los edificios de enfrente a unas personas.
 
El fiscal le preguntó si "le transmitió alguna información el comisario general acerca de llamadas que habían hecho los ocupantes de la vivienda a familiares?" "Eso se produce un poco después, ya estaba el subdirector general operativo. Me dicen que habían detectado llamadas de los terroristas con sus familiares. Alguien me dice que tenían que interrumpir esas llamadas". Sobre Leganés, desveló que "alguien que no puedo precisar porque no lo recuerdo dice que hay que interceptar las llamadas. Ese alguien dice que yo tengo un coche con potentes inhibidores y me piden que lo meta en un portalito, debajo de la vivienda y mi escolta lo hace". Según Díaz de Mera, "el coche está unos 15 minutos pero después dicen que hay que quitarlo porque interrumpe nuestras comunicaciones".
 
Preguntado por el bulo de los suicidas difundido por la Cadena Ser, Díaz de Mena dijo que "estando en el Ifema corrió esa especie como un reguero de pólvora. Pregunté al comisario general de la Policía Científica y negó que hubiese en ese ámbito ningún hecho que pudiera llevar a esa información". También fue preguntado por la posibilidad de que hubiera habido rehenes en Leganés. "Sabía que no", respondió. Y sobre quién le informó de que había suicidas en Leganés dijo que no se lo contó nadie en particular sino que "era del dominio común entre los policías". El jefe de los GEO que estuvo en Leganés declaró en el juicio que a él este dato se lo comunicó el subdiretor general operativo, Díaz Pintado.  
 
El testigo relató la secuencia final de los acontecimientos de Leganés, al precisar que en el momento en que se disponía a informar al entonces secretario de Estado, Ignacio Astarloa, de la acción policial, escuchó la primera detonación, correspondiente al derribo de la puerta del portal por parte del equipo de los GEO.
 
Mientras estaba reproduciendo estos datos a Astarloa, pudo escuchar como el subdirector general operativo, Pedro Díaz Pintado, que permanecía en contacto con los GEO, decía en tres ocasiones antes de sucederse el asalto "riesgo cero", y que justo "pocos segundos después", se produjo "la gran detonación", en la que murieron los siete presuntos terroristas islamistas. También pudo comprobar como el miembro de los GEO, Francisco Javier Torronteras, era trasladado para recibir asistencia sanitaria en "estado muy crítico", falleciendo posteriormente.
 
Sin embargo, a preguntas de un abogado, declaró también que no sabe quién dio la orden a los GEO de derribar la puerta.
 
Por qué se piensa en un primer momento en ETA
 
En una primera reunión que mantuvieron los cargos policiales y de Guardia Civil con el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, éste realizó una ronda de opiniones, facilitadas por los especialistas policiales. Según explicó Díaz de Mera hubo en ese momento "un cruce de opiniones en la dirección de ETA porque había unos precedentes que daban pábulo a pensar que podía haber sido ETA". Así puso como ejemplo de esos precedentes: "los atentados frustrados producidos en las Navidades anteriores, de Baqueira Beret –el procedimiento de las mochilas coincidía (no habíamos visto todavía la que apareció de madrugada), se habló de Chamartín, de Cañaveras, de la caravana de la muerte, de las declaraciones de los detenidos que pretendían atacar el corredor de El Henares".
 
En ese momento, Javier Zaragoza, incidía en la cuestión de que ETA "siempre" avisa de sus atentados, realiza una llamada. En este punto Díaz de Mera recordó, que aunque es lo habitual, la banda terrorista no siempre lo ha hecho, y puso como ejemplo el atentado de Hipercor. Dijo que alguien en esa reunión lo mencionó.
 
Colaboración entre islamistas y ETA
 
El ex director general de la Policía afirmó que se manejó como hipótesis de trabajo el día 14 de marzo que hubiera una colaboración de la banda terrorista ETA con grupos islamistas debido a la existencia de "conversaciones o escritos" de presos de la banda donde se "daba pábulo" a que "había relaciones con determinados islamistas".
 
Concretó que "alguien" que "no puede precisar" en una reunión de mandos policiales planteó como variable para identificar a los autores de la masacre una "trascripción" de dos cartas -pertenecientes a la operación Dátil- de los etarras José Ignacio de Juana Chaos y José Luis Sistiaga de las que se deducía que determinados miembros islamistas y de la banda terrorista ETA mantenían relaciones. Indicó que él mismo recibió las transcripciones y que uno de esos documentos, sin precisar cuál, decía algo así como que "espero que no nos pidan a una persona para que se inmole".
 
Kangoo. Sobre la información concerniente a la furgoneta Renault Kangoo dijo que la recibió cuando estaba en IFEMA. "Ahí se produce una llamada al subdirector general operativo, que estaba conmigo, poco después de las 15:30". Éste le comunica la información que, a su vez, le habían dado: "Que delante del asiento delantero del copiloto habían aparecido siete detonadores y restos de explosivo". Díaz de Mera traslada esa información al ministro del Interior, Ángel Acebes. Minutos después llama la misma persona y comunica "que había aparecido una cinta islámica", aunque según declaró "todavía no se sabe lo de los versos" del Corán. Por la tarde se recurrirá a un, o unos, intérpretes en prácticas para que la analicen. En una primera valoración señalan que se trata de unos salmos "que no dicen nada". No reivindican el atentado.
 
Sobre la información que desmiente la del Tytadin dijo que le llega por la tarde, sobre las 18:00 horas, después de que apareciera la Kangoo, "creo que fue en la antesala de la reunión con Acebes". "Nos dicen que era dinamita, que no se podía afirmar que era Tytadin".
 
La acusación que ejerce la asociación de Manjón "no tiene ningún interés en hacer ninguna pregunta a este testigo"
 
El letrado Gonzalo Boye, que cumplió condena por colaborar con ETA en el secuestro del industrial Emiliano Revilla, y ejerce una de las acusaciones particulares centró el interrogatorio a Díaz de Mera en tratar de demostrar la supuesta  imprevisión de la policía ante la amenaza islamista. Gómez Bermúdez interrumpió el interrogatorio en reiteradas en ocasiones al considerar improcedentes muchas de las preguntas, y para aclararle al abogado que el director de la Policía es un cargo político y no operativo. Díaz de Mera reiteró que conocía los informes que alertaban de un aumento del riesgo de atentados islamistas y que se incrementaron los medios policiales por esta razón. El ex director general de Policía también reiteró que informaba puntualmente al ministro del Interior de la investigación tras los atentados.
 
La acusación de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, y la que ejerce a título personal Pilar Manjón dijeron explícitamente, en tono despectivo, que no tenía "ningún interés en formular ninguna pregunta a este testigo". Gómez Bermúdez les cortó diciendo que "sólo" le interesaba los que iban a plantear preguntas.
 

* Cargos mencionados en la información:
  • Subdirector general operativo: Pedro Díaz Pintado
  • Comisario general de Información: Jesús de la Morena
  • Comisario general de Seguridad Ciudadana: Santiago Cuadro Jaén
  • Subdirectos general del Gabinete Técnico: Gabriel Fuentes
  • Secretario de Estado de Seguridad: Ignacio Astarloa

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