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Críticos del PSN promueven un acuerdo "sin complejos" con los independentistas

El ex secretario general del Partido Socialista de Navarra, Juan José Lizarbe, manifestó este viernes que el cambio de dirección es una "noticia anunciada" que se producirá tarde o temprano, pero apuntó que "cuanto antes" suceda, "mejor". Según defendió, con los actuales dirigentes "va a ser casi imposible" afrontar la renovación "profunda y radical" que el PSN precisa. Ve lógico que se pida la dimisión de Carlos Chivite porque la actual Ejecutiva del PSN lo ha hecho "rematadamente mal" y apuesta por pactar con los independentistas de Na Bai "sin remilgos".

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El ex secretario general del Partido Socialista de Navarra, Juan José Lizarbe, manifestó este viernes que el cambio de dirección es una "noticia anunciada" que se producirá tarde o temprano, pero apuntó que "cuanto antes" suceda, "mejor". Según defendió, con los actuales dirigentes "va a ser casi imposible" afrontar la renovación "profunda y radical" que el PSN precisa. Ve lógico que se pida la dimisión de Carlos Chivite porque la actual Ejecutiva del PSN lo ha hecho "rematadamente mal" y apuesta por pactar con los independentistas de Na Bai "sin remilgos".
Puras, Chivite y Caro. (EFE)
LD (Europa Press) En una entrevista concedida a Europa Press, Juan José Lizarbe abogó por la convocatoria de un congreso extraordinario, aún sabiendo que Ferraz puede no autorizarlo, como ha sucedido en la Comunidad Valenciana. En el caso de que haya que esperar al congreso ordinario de junio, destacó que la solución acabará siendo la misma.
  
En su opinión, este mismo sábado comienza la renovación del partido porque "el cambio ya se está produciendo en las bases". "Sea liderado por ellas o por la dirección, hay que iniciar el período de autocrítica, de elaboración de la alternativa y de preparación de las generales, con un cartel electoral atractivo para el electorado ahora defraudado", comentó.
  
Lizarbe, miembro tanto del comité federal como del regional, piensa intervenir este sábado en la sesión extraordinaria a la que acudirá José Blanco. Adelantó que una consecuencia "lógica" del debate debiera ser la aprobación de una resolución y se mostró a la espera de conocer la actitud de la dirección, "si es receptiva" o pone trabas a que se "materialice" la voluntad de los afiliados. En todo caso, subrayó del comité que es el "primer capítulo" de la superación de la "lamentable" situación en la que está el PSN.
  
En su opinión, la crisis es la consecuencia del "mal resultado electoral", cuestión que no se abordó ante la expectativa de cambio -PSN es la única federación que es tercera fuerza en una CCAA, reseñó-, así como de la "nefasta gestión" del proceso de negociación con NaBai e IUN. A su juicio, estos factores inclinaron la "balanza" en Ferraz.
 
Ve lógicas las peticiones de dimisión de Chivite
  
 Lizarbe indicó que como ex secretario general no va a pedir la dimisión de Carlos Chivite pero considera "lógicas" las peticiones. Señaló que, en este caso, el cambio de la dirección no será fruto de "una peleilla" interna "al uso" sino fruto del "clamor" de las bases.
  
A su juicio, en esta ocasión no cabe plantearse un "quítate tú para ponerme yo porque eso se hizo hace años y no ha servido para nada". Esto es, no se trata de "quitar a Chivite para poner a Lizarbe", como tampoco fue solución "poner a Chivite para quitar a Lizarbe".
 
"Esta ejecutiva lo ha hecho rematadamente mal"
  
"En cualquier caso, en ese liderazgo hay que pensar en caras nuevas, jóvenes, que puedan dirigir con la garantía de que van a hacer todo lo posible para cambiar el Gobierno", comento el ex secretario general, quien aseguró que no tiene "especial apetencia", porque ya lo fue, aunque deja la puerta "abierta, por dejarla".
  
Para Lizarbe, el PSN padece un problema estructural que le impide aglutinar a la "mayoría social de progreso" que está en la izquierda, en el centro izquierda e incluso en ambientes progresistas del vasquismo y o del centro. "Hasta ahora, ni con unos ni con otros hemos sido capaces. Es verdad que esta Ejecutiva lo ha hecho rematadamente mal, pero lo que hay que cambiar no sólo es la dirección", insistió.
  
A su juicio, con la actual Ejecutiva es "casi imposible" afrontar ese debate, por lo que demandó que el cambio se produzca "cuanto antes, sin mayores estridencias", olvidando las diferencias internas.
  
Así, reclamó un "esfuerzo de generosidad" a la militancia y a la Ejecutiva, "que piense más en los intereses generales que en sus situaciones personales". "En ese liderazgo hay que pensar en caras nuevas. El liderazgo tiene que ser colectivo. Es necesario el recambio porque de otra forma no vamos a recuperar la credibilidad ni la confianza interna", insistió.
 
Apuesta por pactar con los nacionalistas "sin remilgos"
  
Lizarbe atribuyó el mal resultado electoral a la "ambigüedad" del partido en cuanto a sus preferencias de pactos, incluso ahora. "Eso es lo que ha matado las expectativas electorales. A la gente hay que decirle claramente lo que queremos", dijo, y destacó que, pese a que con la designación de Chivite y de Fernando Puras se quiso dar un toque centrista, el PSN no ganó "ni un solo voto" a la "derecha", y los de izquierda se fueron a otras opciones. "El voto de centro lo tiene Sanz indebidamente porque son la derecha pura y dura".
  
Juan José Lizarbe fue rotundo al sostener que el PSN seguirá siendo la tercera fuerza a menos que "sin complejos" diga que su objetivo es desalojar cuanto antes a UPN del Gobierno. "Y mientras no seamos la segunda fuerza, será difícil echar a UPN del Gobierno", prosiguió. Así, afirmó que no se puede poner como "excusa" el veto de Ferraz. En su opinión, los nuevos líderes del partido no deben tener "remilgos" a la hora de "echar" a UPN del Gobierno y reconocer que si para ello hay que pactar con los nacionalistas, aparcado su modelo institucional, se hará.
  
No obstante, pese a los resultados, comentó que al no contar UPN-CDN con mayoría absoluta "había que intentar un gobierno progresista". No se logró, según él por la "nefasta gestión" de los dirigentes socialistas, tanto en las negociaciones con NaBai e IUN como al defender "las ansias de cambio" ante la dirección federal. "No comparto la decisión final, pero los dirigentes navarros no fueron capaces de vender el producto, como lo hizo Montilla pese a que el PSC tenía autonomía jurídica y estatutaria. Los convenció en 6 días, no en 75", recalcó. Lizarbe se preguntó si "siquiera lo intentaron".
  
Lizarbe apuntó que los socialistas han contraído una deuda con los ciudadanos navarros. En su opinión, serán claves las elecciones generales. Si los socialistas piden disculpas y hacen ver los cambios, se podría obtener en su opinión "un buen resultado". "Pero si seguimos aquí todos unidos, como si no hubiese pasado nada, los ciudadanos navarros no votarán o votarán a otros", manifestó.
  
"Estamos enfadados pero nos va a enfadar más que actúen como si no hubiera pasado nada", agregó. Y rechazó que miembros de la dirección inviten a los militantes a abandonar el partido. "Esto no pasó ni en tiempos de Guerra y Urralburu", añadió.
  
En este sentido, indicó que "parece que la culpa la tienen los críticos, Ferraz, el resto de fuerzas e incluso los medios de comunicación. Ferraz ha tomado una decisión que no compartimos, pero alguna culpa tendrá quien ha dirigido este proceso con una carta blanca del comité regional para negociar", comentó Lizarbe.
  
En su opinión, los dos sectores críticos del PSN -el de la Ribera y el creado en torno a la Comarca de Pamplona- mantienen diferencias propias "de no haber estado más tiempo juntos". "Son dos movimientos que están necesariamente condenados, en positivo, a converger".  
 
Administrar bien la moción de censura porque es un arma peligrosa
  
Lizarbe señaló asimismo que el presidente, Miguel Sanz, "está en su última etapa, en la de propina, en el tiempo de prórroga", con un proyecto terminado, "sin nuevas ideas". Defendió que esta situación debe ser aprovechada pero precisó que la moción de censura en contra de Sanz, arma "peligrosa", debe ser administrada con "muchísima inteligencia, prudencia e inteligencia política". "No vaya a ser que el tiro nos salga por la culata", apuntó.
  
Por otro lado, se mostró intrigado por el hecho de que UPN esté dispuesto a apoyar a un socialista (Javier Torrens) como presidente de la Mancomunidad y que al mismo tiempo el PSN negocie con los independientes. "Un poco de seriedad. El presidente de la Mancomunidad tiene que ser alguien del bloque progresista, si es del PSN mejor, pero esas cruces dan mal que pensar", dijo.
 
Uriz: "Sólo con hablar, no se solucionan los problemas"
 
El portavoz del PSN en Villava y miembro del Foro por el relanzamiento del socialismo navarro, José Luís Uriz, hizo este viernes un llamamiento a sus compañeros dentro de PSN para que en el comité regional que está previsto que se celebre este sábado, se ofrezcan soluciones a la situación en Navarra y no se utilice sólo para desahogarse o pedir dimisiones.
 
En declaraciones a La Mañana de COPE, recogidas por Europa Press, Uriz afirmó que "esa labor de catarsis" que supondrá la celebración mañana del comité regional, al que asistirá el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, es "positiva" siempre que luego se llegue a algo más y se busquen soluciones. "Uno puede desahogarse, pero con eso no se solucionan los problemas ante la sociedad", aseveró.
 
En este sentido, el dirigente navarro no quiso avanzar los temas que se abordarán en la sesión de mañana, pero destacó que las intervenciones vendrán marcadas por tres posiciones diferenciadas. Por un lado estarán aquellos que defienden las decisiones tomadas desde Ferraz.
 
En segundo lugar, los que critican lo ocurrido pero que "lo acatan porque están en un partido federal", sector en el que se incluye el propio Uriz. Y, finalmente, los que defendían la formación de un tripartito y que, según el dirigente socialista, abogan por adoptar "medidas contundentes, es decir, dimisiones, y en caso de que no sea así, marcharse del partido".
 
Por otro lado, Uriz recordó que él siempre a estado a favor del pacto entre PSN y Nafarroa Bai, porque, en su opinión, un tripartito en Navarra "significaría lanzar un misil en la línea de flotación de la línea política de ETA".
 
"Sería demostrarles a los señores de ETA y a todos sus 'ad-lateres' que gente que opina como ellos, por ejemplo, la gente de Aralar, no solamente pueden hacer política con libertad, sino que, además, pueden incluso formar gobierno con el Partido Socialista", sentenció.

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