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"La carta de Elorriaga fue de lo más duro de todo, lo peor"

El líder del PP abre las puertas de su casa al Magazine de El Mundo. Preguntado por la carta crítica que Gabriel Elorriaga escribió en plena crisis de su partido, confiesa: "Me sorprendió y me dolió. Fue de lo más duro de todo. Probablemente lo peor, porque no lo entendí y sigo sin entenderlo ahora". Pero dice que no ha tenido en cuenta esto para excluirle de la cúpula ejecutiva. "Entre mis defectos no está ser vengativo, ni rencoroso". Y ante la pregunta de si será presidente del Gobierno, Rajoy contesta: "Sí. No se lo cree nadie, pero sí".

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El líder del PP abre las puertas de su casa al Magazine de El Mundo. Preguntado por la carta crítica que Gabriel Elorriaga escribió en plena crisis de su partido, confiesa: "Me sorprendió y me dolió. Fue de lo más duro de todo. Probablemente lo peor, porque no lo entendí y sigo sin entenderlo ahora". Pero dice que no ha tenido en cuenta esto para excluirle de la cúpula ejecutiva. "Entre mis defectos no está ser vengativo, ni rencoroso". Y ante la pregunta de si será presidente del Gobierno, Rajoy contesta: "Sí. No se lo cree nadie, pero sí".
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(Libertad Digital) El presidente del PP es entrevistado en su casa por Magazine de El Mundo. En la charla se revela como una persona con una extremada confianza en sí mismo, en su criterio. "Creo que soy un buen asesor de mí mismo y, en ningún caso, mi peor enemigo. Soy autocrítico, diría que soy mi principal crítico y el juez más severo de lo que hago. Soy equilibrado, y no me creo nada. El mejor consejo que me han dado siempre es: compórtate como eres, y di lo que te dicte tu sentido común. Y eso es lo que hago. Hacer lo que creo que tengo que hacer".
 
Nadie le asesoró sobre cómo debía ir vestido a los debates que mantuvo con Zapatero en vísperas electorales. "No dedicamos ni un minuto a ver cómo iba a vestirme. Eso lo decidí yo. Sin duda. Traje azul, camisa azul clarito y una corbata roja, que es mi favorita. En el segundo debate no llevaba el mismo traje porque, según todo el mundo, no me abrochaba". Y es que para Rajoy "la imagen es irrelevante a efectos del voto de la gente. Absolutamente irrelevante".
 
A lo largo de su vida "jamás" ha llorado por razones políticas, sólo personales. Es más, de la entrevista se desprende que ni la grave crisis interna por la que atravesó el PP después de perder las elecciones le afectó demasiado. Sólo cuando le preguntan por la carta crítica de Gabriel Elorriaga dice: "Me sorprendió y me dolió. Fue de lo más duro de todo. Probablemente lo peor, porque no lo entendí y sigo sin entenderlo ahora". Cuestionado, entonces, si es la venganza el motivo por el que ni él ni los que le cuestionaron están en la cúpula ejecutiva, el líder del PP señala que "entre mis innumerables defectos no está ser vengativo, ni rencoroso. Hay muchísima gente en este partido, ellos son válido, y todos, y yo no voy a prescindir de ninguno.
 
"¿Cómo vivió la soledad cuando hizo la reestructuración del partido?", le preguntan. "Lo tenía bastante claro desde hacía tiempo, pero no quise hacerlo público, porque cualquiera que apoyara a Rajoy en cierto momento podía ser poco menos que excomulgado, y uno le tiene respeto a la gente que se porta bien con él. Aparentemente estuve solo, pero no fue así. Sabía que contaba con el apoyo mayoritario del partido".
 
La entrevista finaliza con una afirmación que vuelve a demostrar la confianza en sí mismo que tiene el líder del PP. "Señor Mariano Rajoy, ¿usted será presidente del Gobierno? ¿Quiere que le diga mi opinión? Sí. No se lo cree casi nadie, pero sí".

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