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La UPV aprobó asignaturas a la etarra Peñalba cuando fue deportada a Santo Domingo

El Mundo afirma que la Universidad del País Vasco ha remitido al juzgado de Guecho documentación que demuestra por primera vez que calificó con notable a dos miembros de ETA deportados en la República Dominicana y Cabo Verde. Diversos profesores reconocen presiones del entorno familiar de etarras.

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Universidad del País Vasco. (Archivo)

(Libertad Digital) Los dos etarras son la dirigente Belén González Peñalba, que formó parte del equipo de interlocución de la banda en Argel, y Ángel María Lete, un veterano terrorista fallecido en 2002, y al que se le atribuye el asesinato de 14 personas. La titular del juzgado número tres de Guecho se encuentra ya investigando estas presuntas irregularidades.

Según El Mundo, en la UPV nadie se extrañó a pesar de que no existe ni nunca ha existido convenio alguno entre el Gobierno español como Cabo Verde o la República Dominicana, como tampoco hay centros de la UNED (con la que la UPV sí tenía convenio) en ninguno de los dos países. Fuentes de la UNED consultadas por El Mundo aseguran que ambos requisitos son fundamentales para poder evaluar a un alumno.

El procedimiento y provocó la comparecencia de ocho profesores imputados pou un presunto delito de prevaricación o de falsedad en documento oficial. Las indagaciones tuvieron como origen casos como el de Lete o Zorión Zamaloca, un recluso que estaba siendo examinado mientras estaba confinado en Francia. El primero de los presos compartía papeletas de calificaciones de forma frecuente con Peñalva, de modo que la UPV, involuntariamente, ha facilitado al juzgado una información relevante y que arroja dudas sobre los documentos esgrimidos por algunos docentes, como dice El Mundo.

En primer lugar, los profesores desviaron la responsabilidad de la gestión hacia quienes encabezaban en el momento de los hechos (de 1996 a 2001) sus respectivos decanatos o vicedecanatos, y que eran los que ordenaban los trabajos o evaluaciones que los profesores se limitaban a corregir. Éstos sostienen que sabían que las pruebas eran elaboradas por alumnos que se englobaban bajo la clasificación "situación especial", pero no tenían ni idea de quienes podían ser sus autores ni dónde estaban.

"Quien determina de qué alumno se trata es el vicedecanato" y "en ningún momento le comunicaron al declarante en qué prisión se encontraba el alumno ni en qué país se encontraba". De la misma manera, tampoco podían saber si era realmente el alumno quien elaboraba los trabajos y pruebas remitidos. Tal era la confianza de los profesores, relata El Mundo, que cuando recibían un sobre abierto con el sello de la UPV, no se planteaban la existencia de ninguna otra medida de garantía.

Si fueran señalados por sus compañeros, lo más probable es que algunos decanos o vicedecanos sean llamados a declarar en breve pero, mientras tanto, la Vicerrectora de Organización Académica de la UPV ya ha emitido un documento en el que, a su vez, apunta a otro sitio (a pesar de las altas posibilidades de que, aún así, sean exculpados). "El profesorado no tiene participación alguna en el proceso de matrícula de los alumnos, el cual compete en exclusiva a los servicios administrativos de la universidad", certificado por escrito el 28 de octubre, asevera El Mundo.

Pero si este argumento puede valer con Lete, no es el caso de Belén González. La etarra salía frecuentmente en la prensa como dirigente de ETA, y por que haber sido una de las negociadores de Argel. Y además, el Gobierno solía contactar con la banda en el país del Caribe tras deportarles después del fracaso del proceso negociador. González obtuvo sus dos primeros notables en el curso 1995/1996 en las asignaturas "Derecho colectivo del trabajo", "Ciencia de la Administración y del Derecho". No se presentó, dice El Mundo, a "Relaciones económicas internacionales".

En agosto de 1997, el Gobierno decidió que tres de los cinco etarras de la interlocución de la banda en Santo Domingo fueran devueltos a España. A Belén González la dejaron, pero se escapó para aparecer junto a Antza como interlocutora de Aznar en Ginebra. Su siguiente notable se lo dieron mientras estaba encarcelada en una prisión francesa, y aún conseguiría otro más. El Mundo señala dos fechas chocantes a la hora de señalar las notas de la terrorista. Si el 25 de octubre de 1999 fue detenida, y el plazo de la matrícula de la UNED terminaba el día 30, Peñalba hubiera tenido que preocuparse por hacer su matrícula en la clandestinidad, o lo hizo en esos cinco días previos al fin del plazo: aquellos días en los que estaba siendo llevada a disposición policial y encarcelada. Es por ello que extraña su notable en "Política Económica".

Presiones a profesores

Según afirma El Mundo, algunos de los profesores de la UPV alegan presiones de familiares de los presos para que les aprobaran mediante un trabajo las asignaturas matriculadas. "La decisión de mi departamento era que sóo se podía aprobar mediante examen, y esto me costó discusiones con familiares alumnos presos que querían que evaluara a esos alumnos a través de un trabajo". Con otros casos la presión no hizo falta: desde el principio permitían aprobar a sus alumnos de que podían aprobar si remitían tres trabajos.

Algunos de los interrogados por El Mundo reconocieron que siguen examinando presos de ETA. Mensajes electrónicos de la Vicedecana de ordenación académica así lo acreditan, y pese a no especificar dónde estaban los presos es de suponer que se encuentran en Francia: desde 2004 una ley determina que sólo sea la UNED la que les examine allí.

 

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