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Rajoy, "satisfecho", vuelve a confiar en Zapatero

Aunque el presidente del Gobierno no acepto ni una sola medida del PP para atajar la crisis económica parece que hubo muchos otros acuerdos. En materia de Justicia, habrá renovación del CGPJ y del Constitucional. No trascendieron detalles sobre la vacante que dejó García Calvo. En antiterrorismo, además de algunas medidas para las que no hacía falta una cita en Moncloa, Rajoy dice que el acuerdo "descarta cualquier suerte de negociación política" con ETA. "En resumen", el líder del PP salió "satisfecho". Confía en Zapatero en aquellos asuntos sobre los que más ha mentido.

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Aunque el presidente del Gobierno no acepto ni una sola medida del PP para atajar la crisis económica parece que hubo muchos otros acuerdos. En materia de Justicia, habrá renovación del CGPJ y del Constitucional. No trascendieron detalles sobre la vacante que dejó García Calvo. En antiterrorismo, además de algunas medidas para las que no hacía falta una cita en Moncloa, Rajoy dice que el acuerdo "descarta cualquier suerte de negociación política" con ETA. "En resumen", el líder del PP salió "satisfecho". Confía en Zapatero en aquellos asuntos sobre los que más ha mentido.
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(Libertad Digital) El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, pactaron llevar a cabo una modernización de la Justicia y una renovación a partir de septiembre del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Constitucional (TC), un acuerdo en el que han venido trabajando en los últimos meses los portavoces parlamentarios de ambos partidos. Rajoy lamentó que no haya habido voluntad sobre el modelo judicial.

La Justicia ha sido desde el inicio del segundo mandato socialista uno de los temas principales en los que se ha centrado el PP en su labor de oposición. Para el Gobierno era fundamental renovar el CGPJ y el TC, y el PP lo condicionó a una modernización global de la Justicia que los socialistas aceptaron acometer. Así, ambas partes se comprometieron, a través de sus portavoces en el Congreso, a ir trabajando en un acuerdo que permitiera ambos objetivos.
 
Este miércoles, Zapatero y Rajoy dieron el visto bueno al acuerdo cerrado 'in extremis' por los grupos parlamentarios del PSOE y del PP, en el que ha quedado fuera el modelo judicial. Así, Gobierno y oposición han acordado la renovación a partir de septiembre de los miembros del CGPJ y de las cinco vacantes existentes en el TC, así como la necesidad de modernizar la Justicia y proceder a algunos cambios legislativos en lo que se refiere a los "delitos más graves" y, concretamente, elevando las penas para los delitos sexuales y creando un registro de pederastas.
 
En sus respectivas comparecencia de prensa, ni Zapatero ni Rajoy desvelaron si comenzaron a negociar las personas que ocuparán cargos en el Consejo General del Poder Judicial y en el Tribunal Constitucional alegando que de ello se ocuparán a partir de septiembre.
 
A este respecto, Zapatero precisó que sobre esta cuestión sólo habló con Rajoy de "criterios", unos criterios que tampoco quiso desvelar emplazando a los periodistas que le cuestionaron en este sentido a esperar hasta septiembre argumentando que sería "procedimentalmente absurdo" detallar ahora algo. Eso sí, recalcó que los nuevos vocales del CGPJ deben tener "la máxima profesionalidad", tras lo cual desveló haber sugerido a Rajoy que la propuesta de renovación que se presente "sea equilibrada" entre hombres y mujeres.
Centrándose en el TC, el jefe del Ejecutivo valoró como una "muy buena noticia" su próxima renovación y destacó que se "reforzará su posición institucional" como garante de la Carta Magna. No obstante, tampoco precisó los criterios de la renovación ni si el PP ha aceptado que los parlamentos autonómicos participen, a través del Senado, en las designaciones.
 
En general, Rajoy mostró su satisfacción por haber alcanzado con el Gobierno un acuerdo que vaya a abordar una de las principales preocupaciones de los ciudadanos: "la lentitud e ineficacia" de la Justicia. De hecho, recordó que el año pasado concluyó con más de 2,5 millones de pleitos pendientes y con más de 270.000 sentencias penales sin ejecutar. No obstante, lamentó que finalmente no se haya sellado un acuerdo en materia de justicia "más ambicioso" al haber quedado fuera el establecimiento de un modelo judicial único que garantice la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley.
En este punto, Rajoy, que avisó de que el PP seguirá "muy atento" las decisiones que a este respecto adopte el Gobierno, abogó por mantener los cuerpos nacionales de funcionarios al servicio de la administración de Justicia, y no otro tipo de regulación; por fortalecer del Tribunal Supremo como órgano  garante de la unidad de criterio de la interpretación de las leyes; y por la regulación del recurso de casación.
 
Terrorismo
 
Rodríguez Zapatero ha anunciado un acuerdo antiterrorista con Mariano Rajoy, que incluye instar a las administraciones a retirar los símbolos que enaltezcan a los terroristas y una reforma legal para que satisfagan íntegramente sus responsabilidades civiles. Zapatero ha hecho este anuncio en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras la reunión de algo más de dos horas que ha mantenido con Rajoy.

Zapatero ha explicado que durante el encuentro ha habido "elementos centrales de diálogo y acuerdo". Uno de esos elemento centrales ha sido la lucha antiterrorista. El presidente del Gobierno ha explicado que el entendimiento con Rajoy en materia antiterrorista se ha fundamentado en dos acuerdos concretos para hacer reformas legales y en cinco principios que deben regir la lucha contra ETA.

La primera reforma se hará en la ley de solidaridad con las víctimas del terrorismo, en la que se incluirá una disposición referida a la obligación de que todas las administraciones públicas adopten medidas para la retirada de escudos, insignias, placas u otros objetos como nombres de calles, plazas o parques que enaltezcan personal o colectivamente a los terroristas.

De igual forma, ha adelantado que el Gobierno va a estudiar con el PP la legislación penal para reformar en los delitos terroristas y en defensa de los derechos de las víctimas las penas accesorias y las medidas de aseguramiento frente a terroristas que salgan de la cárcel tras cumplir sus penas.

También se revisarán los mecanismos de preservación del patrimonio universal presente y futuro de los terroristas para la satisfacción integra de sus responsabilidades civiles.

El presidente del Gobierno ha explicado que el entendimiento con el PP en materia antiterrorista se ha fijado en la reunión sobre cinco principios: unidad de los demócratas, apoyo a las víctimas, cooperación internacional, confianza en el Estado de Derecho y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reafirmar que el único destino de ETA es desistir de la violencia.

"Saben que siempre he mantenido un principio", el de "la necesidad de la unidad de los demócratas en la lucha contra el terrorismo, que lo reiteré en el debate de investidura" y que lo han plasmado en "ese principio" alcanzado este miércoles "con el principal partido de la oposición", que implica "compartir", llegar a un "entendimiento e implica acuerdos concretos en materia legislativa". De este principio de acuerdo dará "cuenta al resto de formaciones para invitarles a compartirlo".
 
CRISIS. ZP rechaza todas las propuestas de Rajoy
 
En materia económica, Zapatero rechazó la totalidad de las medidas planteadas por Rajoy, entre las que destacan la reducción del Gasto Público en 2.000 millones de euros, -un 2 por ciento frente al 5 por ciento que recoge el techo de gasto- para los Presupuestos Generales del Estado de 2009, aprobado por el Parlamento a finales de junio, un aumento que los populares ven incompatible con la recuperación del superávit, o siquiera la estabilidad, de las cuentas públicas.
 
A este respecto, el responsable del Ejecutivo consideró que esta austeridad podría afectar al incremento de los sueldos de los funcionarios, al desarrollo de la Ley de Dependencia y al aumento de las pensiones mínimas. Apostó por emplear dinero público en "inversiones productivas", un concepto demasiado ambiguo, ya que todas las inversiones deben buscar ser rentables.
 
El presidente del Gobierno descartó también recoger el guante fiscal del PP. Rajoy exigió a Zapatero una rebaja en el Impuesto de Sociedades para las pymes al 20 por ciento y ayudas a las familias para pagar sus hipotecas aumentando las deducciones del impuesto de la Renta del 15 por ciento al 25 por ciento y la base de la deducción hasta 10.000 euros. Para Zapatero "ninguna de estas medidas es novedosa ni pueden ser trascendentes para la marcha de la economía española".
 
Ayudar a las familias
 
Zapatero reiteró que la prioridad es el aumento de las prestaciones sociales para luchar contra la crisis, con el objeto de cubrir las necesidades de parados, pensionistas y familias con dificultades económicas. En definitiva “a todos aquellos afectados por la ralentización del ritmo de creación de empleo”.
 
El presidente del Gobierno manifestó s “principio de confianza en la economía” y alabó el “buen momento de las cuentas públicas, en uno de los mejores momentos desde que hay democracia”, a pesar de que las medidas aprobadas durante la pasada campaña electoral han dilapidado el superávit, con un gasto de 10.000 millones de euros. Para Zapatero “no es preocupante que el déficit tenga unas décimas”, cuando hace un año defendía a ultranza la bandera del excedente de la caja estatal.
 
En materia de suelo, el responsable del Ejecutivo explicó que el plan de Vivienda para comprar solares a las promotoras responde al compromiso de construir pisos protegidos, y atacó al PP por no haber apostado por este tipo de inmuebles. Zapatero olvida así que la Comunidad de Madrid, gobernada por los populares, es la autonomía líder en desarrollo de pisos protegidos.
 
Finalmente, el presidente admitió no haber hablado sobre la reforma de la financiación autonómica en la reunión con Rajoy, aunque se jactó de haber “respondido a la promesa de reforma”. En 2003, Zapatero se comprometió a cambiar el modelo en el programa electoral y hoy, después de una legislatura, el acuerdo todavía está “en fase de negociación”.
 
Comparecencia de Rajoy en Génova
 
Por su parte, el presidente del PP ha asegurado que el acuerdo alcanzado con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la lucha antiterrorista, a través de cinco puntos "aceptados" por el jefe del Ejecutivo, "descarta cualquier suerte de negociación política" con ETA.
 
En declaraciones a los medios en la sede su partido, a donde se dirigió tras permanecer durante poco más de dos horas reunido en La Moncloa con Zapatero, Rajoy subrayó que el PP "apoyará" al Gobierno en la lucha contra ETA "sobre esas bases que han sido aceptadas".
 
En concreto, explicó que estos cinco principios son "una estrategia compartida", el apoyo "efectivo" a las víctimas del terrorismo, que se utilicen todos los instrumentos del Estado de Derecho y se respalde la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que "el terrorismo no tiene vías políticas" y la mejora de la cooperación internacional.
 
Así, tras destacar que esta "estrategia compartida" significa el establecimiento de una "relación singular" entre el Gobierno y el principal partido de la oposición en la lucha contra ETA, Rajoy recalcó que, para él, el principio más importante es el que establece que "el terrorismo no tiene vías políticas" y los terroristas "no conseguirán nada por matar ni por dejar de matar".
 
Para Rajoy, este principio es "muy importante" porque "descarta cualquier suerte de negociación política con la organización terrorista ETA". Además, al igual que Zapatero, Rajoy recordó los acuerdos en materia de Justicia y terrorismo y puso de manifiesto los profundos desacuerdos sobre el diagnóstico y las medidas para salir de la crisis económica. "En resumen", dijo el líder del PP que salía "satisfecho con los cambios" pese a constatar que no hay voluntad de aplicar medidas contra la crisis económica.
 
La mejor política social es crear empleo
 
En materia económica, Rajoy explicó que “no hay política social sin política económica, y no hay mejor política social que crear empleo”, en relación a la intención del Gobierno de elevar las prestaciones en los próximos presupuestos. El lider del PP pidió al Gobierno que tome medidas para contener también los precios, ya que “es el peor impuesto que sufren las familias”.
 
Rajoy manifestó su preocupación por la negación de la situación del ejecutivo y le recomendó que recupere la confianza de los agentes económicos y sociales para que la crisis “tenga la menor duración posible”.
 
A pesar del rechazo de Zapatero, el presidente del PP avanzó los contenidos del paquete económico presentado en el Congreso de los Diputados, entre los que destaca la reducción del gasto, apoyo fiscal a los hogares y más competencia en los mercados.  
 
Para luchar contra la inflación, el PP plantea medidas para asegurar la “competencia real” en el sector de los hidrocarburos, la creación de una oficina de seguimiento de precios que realice informes mensuales de los sectores y empresas más inflacionistas y limitar las tasas reguladas. A este respecto criticó la subida de la luz acometida recientemente por el Gobierno, justo cuando existen más dificultades para que los hogares lleguen a fin de mes.
 
Rajoy concluyó su intervención pidiéndole a Zapatero “que diga la verdad” sobre la situación económica futura y criticó que no se estén destinados los recursos presupuestados para el desarrollo de la nueva Ley de Dependencia, una norma que, según el PP “no se está cumpliendo”.

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