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EDITORIAL

El Gobierno de la intoxicación permanente quiere velar por la verdad

Son, el Gobierno y sus terminales mediáticas, una formidable amenaza para la libertad. La situación es de extrema gravedad.

El Gobierno social-comunista que comandan Pedro Sánchez y Pablo Iglesias está desplegando un plan para pulverizar los derechos y que consagra la Constitución. Con el cambio de régimen como telón de fondo, PSOE y Podemos buscan transformar el orden constitucional en algo que será no sólo muy distinto sino mucho peor.

Con sus obvias imperfecciones, el llamado ‘régimen del 78’ ha procurado una época de una prosperidad material inaudita y unos niveles de libertad equiparables a los de cualquier otra democracia europea –salvo en las comunidades sojugzadas por el nacionalismo–.

Pero así, con prosperidad y libertad, no puede imponerse el socialismo bolivariano, como saben perfectamente el hatajo de liberticidas que Gobierna la Nación gracias a sus semejantes, los golpistas catalanes y los proetarras, que también pretenden destruirla.

Para seguir adelante con su proyecto dictatorial, el Gobierno va a cercenar la libertad de expresión por medio de formidable organismo censor... so capa de combatir las fake news. Sí, el Gobierno más mentiroso e intoxicador que imaginarse quepa, que sigue mintiendo, intoxicando, manipulando y desinformando a cuenta de la crisis del coronavirus, que se ha cobrado la vida de más de 60.000 españoles por su criminal incompetencia, dice que está aquí para combatir por la verdad. No tienen vergüenza ni un adarme de dignidad.

En efecto, aquellos que tanto protestaron contra la mal llamada Ley Mordaza vienen ahora a poner a todo el mundo un bozal. Lo que no deja de ser estupefaciente, habida cuenta del masivo apoyo mediático del que disfrutan. Porque esa es otra: son enemigos jurados de la libertad que cuentan con el infatigable apoyo de unos medios de su misma calaña; medios que viven de demediar la realidad y de prostituir la profesión periodística. Pero así es la izquierda siniestra: sólo se conforma con la sumisión total(itaria).

Son, el Gobierno y sus terminales mediáticas, una formidable amenaza para la libertad. La situación es de extrema gravedad.

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