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Marcel Gascón Barberá

Carta a la izquierda del exministro gay de Netanyahu

Amir Ohana, el primer ministro abiertamente gay de la historia de Israel, ha escrito en Facebook un texto que merece ser traducido.

Amir Ohana, el primer ministro abiertamente gay de la historia de Israel, ha escrito en Facebook un texto que merece ser traducido.
Amir Ohana | Archivo

Decía en un artículo reciente que, por una vez, la alerta ultra de la izquierda tiene algo de sentido en Israel, donde el bloque ganador de las elecciones incluye a políticos con un largo historial de afrentas gratuitas a los árabes y las minorías sexuales.

A propósito del peligro que para los gays y los transexuales puede representar el nuevo Gobierno de derecha liderado por Netanyahu, el que fuera ministro de Justicia y Seguridad Pública en un Gobierno anterior del propio Bibi, Amir Ohana, ha escrito en Facebook un texto que merece ser traducido.

Amir Ohana sigue siendo parlamentario del Likud, el partido de Netanyahu y el que encabezará un bloque de derechas del que también forma parte Sionismo Religioso, una formación conocida por su hostilidad hacia las minorías sexuales.

Ohana es el primer ministro abiertamente gay de la historia de Israel. Alón, al que conocerán en el texto, es su marido. Ela y David son sus hijos. Quizá ayude a entender el texto decir también que los judíos yemenitas están considerados una de las comunidades más tradicionales y conservadoras de Israel. Que Smotrich y Ben-Gvir son dos de los líderes de Sionismo Religioso. Y que la coalición anti-Netanyahu que ha gobernado hasta ahora en Israel incluye a políticos islamistas.

Antes de empezar con la traducción he de decir que no hablo hebreo y traduzco el texto a partir de la traducción en inglés de Leil Leibovitz en la revista Tablet, que es donde supe de la carta de Amir Ohana. Espero que les guste.

***

Este Yom Kipur quisimos llevar al pequeño David a la sinagoga, para que escuchara la oración de la Neilá y el shofar.

Ela estaba con una de sus amigas.

Caminamos por el barrio hacia la sinagoga marroquí que nos dijeron que encontraríamos en la Calle Moshe Dayán, y mientras caminábamos escuchamos una oración yemení procedente de una sinagoga cercana. Era preciosa, así que entramos.

Como no soy la persona más anónima de Israel, pronto me reconocieron. A Alón y a mí nos ofrecieron muy buenos sitios y nos unimos a la oración. Rezamos hasta la Neilá.

Escuchamos el shofar, fuera se había hecho de noche, y cuando nos preparábamos para irnos (en pecado, pues no nos quedábamos a la bendición de la luna), uno de los miembros de la congregación le dijo al rabino, "bendice a ese niño", y señaló a David.

Conozco la bendición, y sé que, después de "Él, que bendijo a nuestros antepasados, Abraham, Isaac y Jacob" viene lo de "Él también te bendice a ti", y el nombre del niño, hijo de éste y de aquella, de la madre del niño.

Todos conocéis a mi familia. Alón es mi compañero, y los dos somos padres de David. Como no quería poner en un aprieto al rabino me llevé a Alón y a David hacia la puerta. Pero el miembro de la congregación y el rabino insistieron: "¡Una bendición para el niño!"

Y, sin decir más palabras, el rabino comenzó a bendecir a David.

"Él, que bendijo a nuestros antepasados, Abraham, Isaac y Jacob, bendecirá…"

Y yo dije "David".

"David, ¿hijo de?", preguntó el rabino, esperando que le facilitara la información que faltaba.

"Amir", contesté.

"David hijo de Amir ¿y?", preguntó otra vez el rabino, y me produjo un sobresalto verle mirar directamente a Alón.

"Alón", dijimos los dos.

"David, hijo de Amir y Alón. Que el Misericordioso lo bendiga y lo guarde de todo problema y aflicción, de toda enfermedad y plaga, y que le envíe bendiciones y éxito en todo lo que haga, porque todo el pueblo de Israel son sus hermanos. Y digamos, Amén."

Y todos en la sinagoga, con una gran sonrisa, dijeron en voz alta, "¡Amén!"

Estábamos en una sinagoga yemenita ortodoxa, ¿os acordáis?

¿Por qué comparto esta historia personal, que me habría parecido una fantasía hace sólo algunos años, con vosotros? Porque muchos gays de izquierdas me envían estos días fotografías de Smotrich y Ben-Gvir en el "Desfile [anti-gay] de las Bestias" de hace 20 años preguntándome: "Son estos tus compañeros de coalición?". Incluso la Asociación de LGBTQs de Izquierdas ha escrito sobre ello en Facebook. No es precisamente una sorpresa: la hipocresía de izquierdas no es nada nuevo.

¿Pero de verdad es posible que no sepan que están compartiendo coalición con Walid Taha, integrante del movimiento islamista y presidente del Comité de Asuntos de Interior, quien dijo recientemente que nunca permitirá que se aprueben las leyes de los "pervertidos"? Y, ciertamente, su partido vetó estas leyes con tanta firmeza que durante el mandato de este Gobierno no se ha aprobado ni una sola ley relacionada con el colectivo LGBTQ. Y de este Gobierno no formaban parte los jaredíes, Ben-Gvir o Smotrich, como sabéis…

¿Es posible realmente que no sepan que están compartiendo coalición con el islamista Mansour Abbas, que apoya las terapias de conversión? ¿Es posible que no se den cuenta de que [el primer ministro saliente progresista] Yair Lapid —¡tan liberal!— no tendría Gobierno sin el voto Ahmed, "Estoy contra los desfiles gays", Tibi? Adjunto capturas de pantalla. Ninguna de ellas es de hace veinte años. Mirad las fechas.

Ahora, siendo francos: nadie que se defina primordialmente como LGBTQ, nadie que decida su voto de acuerdo a esta parte de su identidad, tiene a su disposición una solución perfecta. Todas las coaliciones potenciales tienen algún integrante que se opone a la igualdad de libertades para la gente LGBTQ. (Como liberal, me siento mucho más cómodo con el término "igualdad de libertades" que con el de "igualdad de derechos", pero este es un debate para otro día).

¡Ahora bien!

En nuestro lado [del espectro político], el pequeño David, el hijo de Amir y Alón, es bendecido en la sinagoga.

En nuestro lado, cuando le preguntas a Itamar Ben-Gvir sobre la población LGBTQ dice que no volvería a hacer el "Desfile de las Bestias", y dice también que los gays y las lesbianas son sus hermanos y hermanas (incluye también a los hombres y las mujeres trans, Itamar), y que si su hijo le dice que es gay le dará un abrazo.

Cuando consigáis que Walid Taha diga cosas así me avisáis. Hasta entonces, vota Likud.

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