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Pablo Planas

Atentados islamistas y antisemitismo en España

Enorme contribución a la paz mundial. Albares, Belarra y que viva Irán. Cuidado con la islamofobia, adelante con la judeofobia.

Enorme contribución a la paz mundial. Albares, Belarra y que viva Irán. Cuidado con la islamofobia, adelante con la judeofobia.
Ione Belarra, secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales en funciones | EFE

Las primeras consignas del independentismo catalán y la izquierda española tras el atentado islamista de las Ramblas del 17 de agosto de 2017 aludían a la imperiosa necesidad de abortar cualquier brote de islamofobia. Debían pensar las autoridades municipales y autonómicas que la brutalidad del ataque y la crudeza de las imágenes podían causar represalias sobre la población de origen magrebí asentada en Cataluña. Jamás ha pasado tal cosa en España. Ni tras el 11-M ni tras lo ocurrido en Barcelona y Cambrils hace seis años. Nunca se ha respondido a un atentado islamita con ataques a ciudadanos musulmanes.

La reacción de la izquierda en España tras el brutal ataque terrorista de Hamás contra ciudadanos de Israel ha sido exactamente la misma. Es el famoso "el mundo en vilo" de El País tras el 11-S en los Estados Unidos. Los barbudos cortan cabezas y las almas teóricamente cándidas de la izquierda piden mesura, contención y prudencia mientras llaman "milicianos" a los terroristas. Ni siquiera tienen un segundo para pensar en los muertos. Las víctimas siempre son lo de menos, como esas doscientas personas secuestradas y en manos de Hamás desde el 6 de octubre.

Ahora mismo el problema para esa izquierda no son las atrocidades que cometen Hamás, Hezbolá y la Yihad Islámica en nombre de los palestinos, sino la respuesta israelí. Tanto da que los ayatolás amenacen al mundo entero con una guerra mundial. O que los "lobos solitarios" salgan a la calle con metralletas o con machetes matando e hiriendo gente al grito de "Alá es grande". Lo que tienen que decir muchos medios sobre eso es que no hay que escribir "Alá es grande" sino que "Dios es grande" porque todas las religiones son lo mismo y no vaya a ser que se ofendan los ayatolás y los mulás.

En línea con esa corriente de "pensamiento", la ministra de Podemos/Sumar Belarra insulta a Israel y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sale en tromba contra la embajada israelí. Su Sanchidad calla y otorga. Sólo un gobierno como el presidido por Sánchez (en funciones y negociando su continuidad con golpistas y exterroristas) es capaz de escupir a las víctimas y bailar sobre sus tumbas en un agresivo alarde de antisemitismo. Y sin que nadie le haya pedido opinión al respecto. Enorme contribución a la paz mundial. Albares, Belarra y que viva Irán. Cuidado con la islamofobia, adelante con la judeofobia. De modo que si ven a un sujeto con un puñal en la mano musitando suras, no se cambien de acera, no.

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